En su 33.º aniversario, Unifranz consolida su liderazgo en educación superior y cultura laboral
La Universidad Franz Tamayo (Unifranz) celebró este 4 de mayo su 33.º aniversario, destacando su sólida cultura organizacional, el trabajo articulado de su comunidad académica y su firme compromiso con la transformación educativa y social del país.
En el marco de los actos conmemorativos por este nuevo aniversario, la universidad reafirmó su posicionamiento como una institución referente en la educación superior en Bolivia, poniendo en relieve su reciente reconocimiento como uno de los mejores lugares para trabajar, según el ranking Great Place to Work Bolivia.
Las autoridades subrayaron que este logro es el resultado del esfuerzo colectivo, así como de un propósito compartido orientado a transformar la educación.
El presidente ejecutivo de Unifranz, Óscar Ágreda, enfatizó que el reconocimiento no es individual, sino colectivo, y valoró el compromiso de cada integrante de la institución.
“Este premio es de ustedes. Es de quienes, día a día, hacen posible que este sea un lugar donde queremos venir a trabajar”, afirmó.
Ágreda subrayó que alcanzar este nivel en cultura organizacional es un desafío constante, que requiere construir espacios de bienestar, colaboración y propósito. En ese sentido, asumió el compromiso de fortalecer ese entorno.
“Asumo el compromiso de seguir trabajando con fuerza para que esta institución continúe creciendo, siendo un espacio inclusivo, inspirador y transformador”, sostuvo.
Asimismo, destacó que Unifranz reúne a cerca de 28.000 estudiantes en sus sedes de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz que, desde distintos espacios —aulas, plataformas y entornos virtuales—, se forman bajo lineamientos claros orientados a la transformación de la educación en Bolivia.
Educación con propósito y compromiso social
Por su parte, la rectora nacional de esta Casa de Estudios Superiores, Verónica Ágreda, recordó los inicios de la universidad y destacó el espíritu que ha guiado su crecimiento durante más de tres décadas.
“No solo construimos una institución, construimos un propósito. Apostamos por algo más grande que nosotros mismos”, señaló.
La autoridad académica remarcó que el rol de la universidad va más allá de la formación académica, apuntando a la transformación social y al desarrollo de ciudadanos comprometidos.
“Hoy, más que nunca, Bolivia necesita educación para la transformación social”, afirmó, al tiempo de recalcar la importancia de formar profesionales capaces de aportar a su entorno.
Un legado que mira al futuro
Durante el acto, ambas autoridades coincidieron en que el crecimiento de Unifranz es el resultado del trabajo sostenido de su comunidad, así como de la confianza de las familias que apuestan por la educación como motor de desarrollo.
“Estamos construyendo un legado”, expresó Verónica Ágreda, al destacar que cada logro institucional está respaldado por historias de esfuerzo, compromiso y superación.
El aniversario también fue una oportunidad para reflexionar sobre los desafíos futuros. En palabras de Óscar Ágreda, el camino implica seguir fortaleciendo una cultura organizacional sólida y un modelo educativo innovador.
“Transformar la educación de un país es una de las tareas más valiosas que existen”, concluyó.
Con 33 años de trayectoria, Unifranz proyecta su crecimiento con una visión clara: consolidarse como una institución que no solo forma profesionales, sino que impulsa cambios significativos en la sociedad boliviana.