Verónica Ágreda, rectora de Unifranz, gana el premio Innovactora 2026 por su impacto en educación e innovación social
La rectora de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), Verónica Ágreda, ganó el premio más importante del concurso internacional Innovactora 2026 que visibiliza a mujeres que lideran proyectos de innovación con impacto social en distintos países. La distinción otorgada a Ágreda responde a su trabajo en la articulación entre universidad, investigación y acción social desde Bolivia.
“Recibir el reconocimiento como Innovactora no es un momento individual es uno colectivo. Para mí significa que el camino que recorremos desde Unifranz, el Instituto de la Mujer y Empresa (IME) y el FabLab Santa Cruz resuena más allá de Bolivia. Cuando trabajamos en cerrar brechas digitales, formar pensamiento crítico y acompañar el empoderamiento económico, lo hacemos con un impacto que se ve, se mide y se reconoce”, señaló Ágreda.
Los Premios Innovactoras 2026 tienen como objetivo distinguir, premiar y visibilizar a mujeres de todas las edades y centros educativos innovadores, que desarrollan o han desarrollado nuevas soluciones a los retos actuales. Es decir, que son referentes actuales para la juventud y para quienes desean innovar en general.
Innovactora 2026
La red Innovactoras prioriza proyectos con impacto social medible en contraste con modelos centrados exclusivamente en el crecimiento económico o tecnológico. En esa línea, se refuerza un enfoque de innovación vinculado a la transformación social y la generación de oportunidades.
La premiación se realizó en tres categorías, entre ellas la de Innovactora 2026, el galardón más importante de la gala. Fue en esta categoría que Verónica Ágreda obtuvo la distinción por su trabajo de impacto con Unifranz, el IME y el FabLab.
“En nuestra región, la educación muchas veces está completamente desconectada de la realidad y esa desconexión tiene consecuencias catastróficas. La desigualdad, las brechas de género, talento que se pierde. Decidimos que ese destino es simplemente inaceptable. Por eso transformamos la educación en una experiencia de vida”, afirmó Ágreda.
En Unifranz se tiene un modelo centrado en el estudiante y basado en el desarrollo de competencias. El modelo innovador que hace que los jóvenes aprendan haciendo, resolviendo, creando y generando impacto social. En más de tres décadas la universidad acompañó la formación de más de 40.000 profesionales.
En el IME se potenció a más de 14.000 mujeres que dejaron de sobrevivir para empezar a crecer, a liderar y escalar sus sueños.
El FabLab Santa Cruz abrió las puertas de la tecnología para que cualquier persona pueda convertir una idea en una solución que impacte en su territorio. Llegaron 70 proyectos y 20 de ellos ya se hicieron realidad en menos de tres años.
“He visto lo que ocurre cuando alguien descubre su potencial, cuando una mujer accede a oportunidades, cuando un joven entiende que puede crear y no solo consumir. Hoy sé que innovar es tener la valentía de imaginar un futuro distinto y trabajar todos los días para construirlo y si algo quiero dejar como legado es esto, una Bolivia donde se pueden crear soluciones para el mundo”, dijo Ágreda.
El reconocimiento también posiciona a Bolivia dentro de la red internacional de Innovactoras, que integra experiencias de Europa y América Latina. Ágreda manifestó que esto es muy importante pues el país no solo participa en procesos de innovación, sino que desarrolla propuestas propias en función de su realidad.
Nuevas puertas
Ágreda señaló que el premio implica una responsabilidad orientada a fortalecer la cooperación regional. Entre sus objetivos mencionó la conexión de experiencias iberoamericanas en educación superior con perspectiva de género, la difusión de datos sobre economía informal femenina para incidir en políticas públicas y la ampliación del acceso a tecnologías a través de iniciativas como el Fab Lab.
“La innovación que necesitamos en Iberoamérica no imita a Silicon Valley. Responde a nuestras brechas específicas. Mide el impacto en vidas transformadas. Se construye en red”, finalizó Ágreda.
El reconocimiento como Innovactora 2026 consolida el trabajo desarrollado desde Bolivia en materia de innovación educativa y social, y amplía su proyección dentro de redes internacionales orientadas a la equidad y el desarrollo sostenible.