EdTech transforma la educación superior e impulsa una formación dinámica, accesible y personalizada
Gracias a herramientas digitales como plataformas virtuales, aplicaciones y realidad virtual, hoy es posible aprender de forma más dinámica, accesible y personalizada, mejorando la experiencia tanto de estudiantes como de docentes.
Mario Ariel Quispe Orellana, responsable de la Jefatura de Enseñanza Aprendizaje (JEA) de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), explica el concepto desde una visión integral.
“La combinación de las palabras Educational Technology, que podría traducirse como tecnología para la educación o tecnología educativa, posee dos aristas desde las cuales se puede comprender este concepto. La primera, desde un análisis de procesos de aprendizaje enseñanza y un punto de vista tecnológico y, la segunda, a partir de la implementación de tecnología en contextos educativos”, explica el académico.
Uno de los principales aportes de la EdTech es la personalización del aprendizaje. Gracias a plataformas digitales e inteligencia artificial, los contenidos pueden adaptarse al ritmo y nivel de cada estudiante, mejorando la comprensión y la retención del conocimiento.
Además, estas herramientas amplían el acceso a la educación, permitiendo que estudiantes de distintas regiones, incluso en contextos rurales, puedan acceder a contenidos de calidad. Esto contribuye a reducir barreras geográficas.
“La tecnología educativa tiene un abanico de posibilidades para gestionar el aprendizaje de los estudiantes”, destaca Quispe. Esto permite implementar metodologías innovadoras como el aula invertida, la gamificación y el aprendizaje colaborativo.
Otro beneficio clave es el desarrollo de competencias digitales, esenciales para el mercado laboral actual. La interacción con plataformas tecnológicas, entornos virtuales y herramientas digitales prepara a los estudiantes para enfrentar los desafíos de un mundo interconectado y globalizado.
Innovación que transforma la experiencia educativa
La EdTech no solo mejora el acceso, sino que también transforma la experiencia de aprendizaje. Jorge Luis Reyes, miembro de la Jefatura de Enseñanza Aprendizaje (JEA) en Unifranz, señala que se trata de “uno de esos vertiginosos cambios que está moviendo la educación y que está permitiendo el enriquecimiento del proceso de aprendizaje llevándolo más allá del aula”.
El carácter interactivo de estas herramientas abre nuevas posibilidades pedagógicas. Según Reyes, “El carácter interactivo de este proceso permite soñar más allá de todas las posibilidades. Se trata de un proceso que no pone límites a la creatividad, a la búsqueda de nuevas y actualizadas soluciones”.
En la educación superior, esto se traduce en experiencias inmersivas como la realidad virtual, simulaciones y entornos digitales que complementan la formación teórica.
El experto añade: “En el caso de la educación superior, adicionalmente, aporta herramientas indispensables que permiten a los estudiantes salirse del marco de lo convencional, de lo teórico, incluso de lo práctico para entrar en un mundo tan fascinante como la realidad virtual, descubriendo elementos del aprendizaje que garantizan la certera formación del futuro profesional”.
La integración de lo presencial y lo virtual
Uno de los enfoques más efectivos en la actualidad es el modelo híbrido, que combina la presencialidad con la virtualidad. Esta integración permite aprovechar lo mejor de ambos entornos.
“La virtualidad unida a la presencialidad permite imbricar los conocimientos, el aprendizaje, las buenas prácticas, las tecnologías, así como la interacción entre los docentes y los estudiantes, y los estudiantes y las diferentes plataformas tecnológicas de formación educativa. Todo ello facilita de manera fascinante la formación del estudiantado y permite una mejora constante en la preparación y actualización de los docentes”, explica Reyes.
Este enfoque no solo beneficia a los estudiantes, sino que también impulsa la capacitación continua de los docentes, quienes deben adaptarse a nuevas metodologías y herramientas.
Hacia una educación más innovadora e inclusiva
La EdTech representa una oportunidad única para transformar la educación superior, haciéndola más flexible, inclusiva y alineada con las demandas del siglo XXI. Sin embargo, su éxito depende de una implementación estratégica que considere tanto sus beneficios como sus desafíos.
Quispe resalta un aspecto fundamental del aprendizaje en este entorno: “El estudiante tiene más tiempo para reflexionar sobre su aprendizaje hasta alcanzar la metacognición. Estas tecnologías también son aprovechadas cuando una universidad las utiliza para brindar capacitación y formación constante a docentes y estudiantes, así como para que ellos elijan determinadas áreas de formación”, explica el académico.
En definitiva, la tecnología educativa no es solo una herramienta, sino un motor de cambio que, bien implementado, puede redefinir el futuro de la educación superior y formar profesionales más preparados, críticos y adaptables a un mundo en constante evolución.