Educación con impacto: jóvenes de Unifranz proyectan la industrialización de la trucha en Cocapata

Por Diego Andrés Sabat

En medio de un terreno agreste, a más de 4.000 metros de altura, estudiantes de la carrera de Administración de Empresas de Unifranz Cochabamba trabajan junto a productores del municipio de Cocapata en un proyecto integrador. La iniciativa busca industrializar la trucha e impulsar la economía local, conectando el conocimiento académico con una de las regiones más productivas de este pescado en el país.

Como parte de un convenio con el Gobierno Autónomo Departamental de Cochabamba, jóvenes de cuarto y quinto semestre realizan el diagnóstico técnico y comercial de la planta de faenado de trucha. El objetivo es habilitarla bajo normas del SENASAG y proyectar la comercialización del producto en mercados urbanos.

Aprender haciendo, en contacto con la comunidad

La directora de la carrera de Administración de Empresas, Simay Vera, explicó que este proyecto es parte del modelo educativo de Unifranz.

“Al tener contacto con las comunidades, los estudiantes entienden las necesidades reales y logran un aprendizaje auténtico. En Cocapata no solo desarrollan competencias profesionales, también fortalecen su perfil humano al aportar soluciones que pueden transformar la economía local”, afirmó.

Durante su primera visita, los universitarios levantaron información en campo y dialogaron con autoridades y productores para identificar los retos inmediatos: certificaciones sanitarias, estrategias de mercado y diseño de una marca local.

“Nos han planteado su necesidad más urgente: poder comercializar la trucha con valor agregado. Nuestro aporte será hacer factible ese sueño y que pronto llegue al consumidor final”, agregó Vera.

La estudiante de quinto semestre Jessica Vega Omonte valoró la experiencia. “Para mí fue un reto personal porque sentí que estaba colaborando con una comunidad real. Me puse la camiseta y comprendí la responsabilidad que tenemos como futuros administradores. Definitivamente en Unifranz aprendemos haciendo”.

Una oportunidad para el desarrollo local

El alcalde de Cocapata, Gabriel Riva Carrillo, destacó el impacto del proyecto.

“Tenemos ambientes y equipamiento, pero necesitamos apoyo técnico y profesional. Con Unifranz esperamos contar con un plan sólido que impulse el comercio de la trucha en la región y más allá. Esta alianza es una gran sorpresa y un ejemplo de cómo la universidad se acerca al campo”, sostuvo.

Riva remarcó además que este trabajo refleja una necesidad urgente: “Queremos faenar la trucha, mejorar su alimentación y acceder a mercados. El acompañamiento académico hará posible que este proyecto se convierta en realidad y beneficie a las familias productoras”.

En la misma línea, Romer Payti, director de Desarrollo Productivo y Medio Ambiente del municipio, valoró la presencia de los jóvenes universitarios. “Es muy agradable ver a estudiantes de Unifranz trabajando directamente con los productores y conociendo sus vivencias en el campo. Este proyecto servirá para gestionar recursos y ejecutar en la próxima gestión la planta de faenado y comercialización de trucha”.

Trucha: un sector con alto potencial

Bolivia produce apenas 241 toneladas de trucha al año, según datos del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural (2024), mientras que la demanda interna supera las 2.500 toneladas anuales. Esto significa que cada boliviano consume en promedio 0,54 kg de trucha por persona/año, muy por debajo de los 12 kg de pescado recomendados por la FAO para una dieta saludable. La brecha entre oferta y demanda representa una oportunidad clara de negocio para productores, emprendedores y comunidades.

En Cochabamba, municipios como Cocapata, Morochata, Sacaba y Colomi son grandes productores de trucha. Sin embargo, la mayoría enfrenta limitaciones para acceder a mercados competitivos debido a la falta de faenado certificado, marcas consolidadas y cadenas de frío.

La industrialización y el valor agregado —filetes, trucha ahumada, conservas o paté— representan oportunidades para emprendedores y comunidades. Además, el turismo gastronómico y la pesca deportiva, en represas como Corani o La Angostura, amplían el potencial de este sector, capaz de generar empleo y diversificar la economía local.

Educación con impacto

Para Unifranz, la experiencia en Cocapata confirma la esencia de su modelo educativo. Los estudiantes no solo analizan cifras o diseñan planes en aula, sino que se enfrentan a la realidad de productores que necesitan soluciones inmediatas.

“Decimos que el aprendizaje real ocurre fuera del aula. Aquí los estudiantes sienten lo que significa generar impacto desde su profesión, aportando a una comunidad que hoy lidera la producción de trucha en el departamento”, concluyó Vera.

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