¿Qué tan protegidos estamos del doxxing en redes sociales?

¿Qué tan protegidos estamos del doxxing en redes sociales?

Publicar o revelar información privada, fotos, videos, datos o alguna referencia en redes sociales tiene el nombre de doxxing o doxear. Para contrarrestar este tipo de delito es necesario generar leyes integrales de ciberseguridad y educación para el correcto uso de redes sociales.

Doxear tiene como etimología la abreviación ‘docs’, de documentos y surgió en la década de 1990, entre grupos underground de hackers y crackers que revelaban información de personas que atacaban con sus datos, en forma de documentos. Este tipo de actividad generaba riesgo a la seguridad y la vida propia de las víctimas.

La seguridad de datos es una tarea en desarrollo en la era tecnológica, más aún cuando gran parte del sistema digital funciona con la información privada. Pero, al momento de participar o interactuar en internet el doxxing es recurrente, incluso de forma involuntaria.

“En Bolivia aún no existen leyes que penalicen específicamente el doxxing. Sin embargo, esta práctica puede infringir en otros delitos estipulados en el Código Penal, como violación a comunicaciones privadas, amenazas, acoso y hostigamiento, violación a datos personales y otros. Se requiere de una legislación integral sobre ciberdelitos que aborde el doxxing en nuestro país”, afirma Alexis Ernesto Becerra, docente de posgrado en la Universidad Franz Tamayo.

En una supuesta convocatoria para un puesto laboral, María compartió información de su amigo Raúl y compartió en Facebook su número de teléfono y hoja de vida. Ella, con todo entusiasmo le comentó a su compañero que le ayudó a postular, ya que estaba tres meses desempleado.

A los tres días, Raúl le comentó a María que recibió dos llamadas anónimas que parecían de la supuesta oferta de trabajo, pero el panorama cambió cuando le solicitaron el número de cuenta de banco personal y el de un familiar.

Raúl no facilitó esa información, pero las conversaciones ya tomaron un tono de amenazas, incluso de secuestro de la hermana menor. El caso fue reportado a la Policía Nacional y ahora María teme que la investigación la incluya por haber compartido la información.

“Los usuarios estamos expuestos al doxxing, principalmente por compartir de forma negligente demasiada información personal en nuestras cuentas de redes sociales como Facebook, Instagram, tales como el nombre completo, documentos de identidad, fotografías de nuestro lugar de trabajo, relaciones familiares, documentos de propiedad de casas y automóviles”, afirma el académico de Unifranz.

Unifranz
Los usuarios estamos expuestos al doxxing

¿Cómo contrarrestar el doxxing?

Se recomienda tener perfiles privados, no compartir información sensible como dirección exacta, no etiquetar la ubicación en posts, utilizar seudónimos o apodos en lugar de nombres reales, usar diferentes nombres de usuarios en distintas redes sociales y sobre todo tener mucho cuidado al interactuar con desconocidos, desconfiar siempre de gente que nos contacta, es la mejor regla.

Para determinar si se trata de un caso de doxxing se debe analizar si existió intencionalidad de revelar información privada sin consentimiento y si esto genera un daño potencial a la víctima.

Becerra afirma que también existe el doxxing sin intencionalidad, por ejemplo, cuando se etiqueta a un amigo en una foto y se revela su paradero, o en una situación comprometida, o se expone información en un comentario de forma accidental.

Para evitar ser víctima de doxxing se debe asumir algunas acciones en redes sociales, cómo ajustar la configuración, asegurarse que los perfiles y nombres de usuario se mantengan privados; eliminar de las cuentas direcciones, lugares de trabajo y ubicaciones específicas.

También, configurar las publicaciones como ‘sólo para amigos’ (red privada virtual), evitar hablar de información personal que puede ser utilizada.

Si se utiliza red wifi pública se debe desactivar la función de compartir la red pública en el dispositivo, utilizar contraseñas seguras, variar los nombres de usuario y las contraseña en las distintas plataformas. Y, ocultar la información de registro del dominio de la web en WHOIS.

“Ante un caso de doxxing, se sugiere reportar el contenido ante las plataformas digitales para su eliminación y asesorarse legalmente según las circunstancias, ya que no existen protocolos específicos establecidos actualmente en el país. También, es buena idea recurrir a la unidad de cibercrimen local o un experto en el tema, para que nos puedan asesorar adecuadamente”, precisa Becerra.

Agrega que se deben integrar en el marco normativo del país leyes integrales de ciberseguridad y protección de datos personales, para prevenir y penalizar estos ilícitos. También se debe educar en un uso responsable de las redes sociales desde el colegio, de forma integral a padres e hijos.

En la era digital hay varios delitos que adquieren un nombre específico, como ciberacoso, suplantación de identidad, phishing, grooming, sexting y otros que requieren una regulación acorde al contexto digital actual.

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