Las mujeres, agentes de impacto en la economía global

Las mujeres, agentes de impacto en la economía global

El 95% de las empresas en el país son micro, pequeñas y medianas (MiPyMe) y el 70% de ellas, son lideradas por mujeres, señala el estudio “Inclusión financiera con enfoque de género” presentado por Maud Ritz, coordinadora de Empoderamiento Económico de ONU Mujeres en Bolivia, en el inicio a las actividades por el Día Internacional de la Mujer, organizado por el Instituto de la Mujer y Empresa (IME) de  la Universidad Franz Tamayo, Unifranz.

La investigación nace a partir de la ausencia de información sobre la inclusión financiera desagregada por sexo en el país y que, al obtener los resultados de la misma, logre ofrecer propuestas de políticas públicas para que las mujeres alcancen su autonomía económica y su empoderamiento.

Desde ONU Mujeres aseguran que hay barreras para las mujeres cuando quieren acceder a servicios financieros, que se manifiestan desde la demanda hasta la oferta. En la demanda se descubrió que las mujeres tienen menos recursos económicos, menos patrimonio y registran bajos niveles de educación financiera. Mientras que, desde la oferta, hay productos financieros que no se adecuan a sus necesidades, se manifiestan roles de género estereotipados y las mujeres ganan 26.5% menos que los hombres.

“Las mujeres tienen más sobrecarga de trabajo de cuidado; cuidan a sus familias, niños y personas enfermas, esto les resta tiempo para que hagan actividades educativas o productivas. Sin embargo, los emprendimientos de las mujeres son los que registran mayor potencial de crecimiento, son un motor para la economía de Bolivia», puntualizó Ritz.

Gran parte de las mujeres no acceden a servicios financieros. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), el 80% de mujeres mayores de 20 años no acceden a créditos. El Banco Mundial, informa que, más de la mitad de las mujeres en la región, no tienen una cuenta bancaria y solo el 11% ahorra.

Maud, aclara que el estudio tiene un objetivo que va más allá de pedir justicia: “Hay una correlación positiva entre inclusión financiera, disminución de la pobreza y mejora en el desarrollo. Toda la sociedad se beneficia. Está demostrado que las mujeres traen innovación y soluciones”.

El estudio concluyó en que se necesita cambios en las políticas públicas del Estado, donde existan fondos de garantías para créditos, más información desagregada por sexo, estrategias para potenciar la inversión con perspectiva de género, diseñar productos y servicios que se adecuen a las necesidades de las mujeres y que fortalezcan sus capacidades en educación financiera y digital.

El estudio formó parte de la presentación de tres estudios relacionados a las finanzas y desarrollo empresarial con perspectiva de género, que fueron expuestos por las representaciones en el país del Banco Mundial, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ONU Mujeres en el marco del Meet Up “Inclusión financiera con enfoque de género”.

 

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