La IA y la alfabetización digital transforman la educación con nuevas formas de aprender

Por Aldo Juan Peralta Lemus

La transformación educativa no solo implica incorporar herramientas digitales, sino también cambiar la forma de entender el aprendizaje.

La educación atraviesa una transformación profunda impulsada por la alfabetización digital y la inteligencia artificial (IA), dos pilares que están redefiniendo la forma en que los estudiantes aprenden y los docentes enseñan. Estas herramientas no solo optimizan los procesos educativos, sino que también fortalecen competencias clave para el siglo XXI.

La alfabetización digital es una necesidad fundamental. Ya no se trata únicamente de saber usar dispositivos, sino de desarrollar habilidades para acceder, analizar y aplicar información de manera crítica en entornos digitales. 

“Hoy en día, en tiempos acelerados, donde la tecnología es cada vez más acelerada, es muy importante la alfabetización digital, ya que es la nueva tendencia y es lo que hoy en día se requiere básicamente para la educación”, sostiene Ariel Villarroel, experto en educación y responsable de la Jefatura de Enseñanza y Aprendizaje (JEA) de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz).

El avance tecnológico ha generado un ecosistema educativo con múltiples recursos, plataformas y metodologías. Esta diversidad permite a los estudiantes acceder a contenidos globales, colaborar en línea y desarrollar habilidades como el pensamiento crítico y la resolución de problemas.

Villarroel destaca que “La evolución es tan acelerada que, hoy en día, existe una infinidad de recursos, técnicas y plataformas para el manejo educacional”, lo que obliga a repensar la enseñanza tradicional y adaptarla a nuevas dinámicas.

Además, la alfabetización digital fomenta el aprendizaje autónomo, permitiendo que los estudiantes avancen a su propio ritmo y se conviertan en protagonistas de su formación. Este enfoque también mejora la productividad y la colaboración, con impactos significativos en el desarrollo académico y profesional.

Inteligencia artificial optimiza procesos educativos

La irrupción de la inteligencia artificial ha marcado un antes y un después en la educación. Su capacidad para automatizar tareas, analizar datos y personalizar contenidos la convierte en una herramienta clave para mejorar la calidad del aprendizaje.

Mario Ariel Quispe, Jefe de Enseñanza y Aprendizaje (JEA) de Unifranz y especialista en innovación educativa, afirma: “La IA llegó para quedarse, no se puede negar su existencia ni mucho menos su uso por parte de estudiantes, docentes, directivos, etc. Tiene bastantes ventajas en cuanto a la reducción de tiempo en labores operativas o en la planificación de procesos”.

Gracias a la IA, los docentes pueden liberar tiempo de tareas administrativas y enfocarse en el acompañamiento pedagógico, mientras que los estudiantes acceden a tutorías virtuales, retroalimentación inmediata y contenidos adaptados a sus necesidades.

Aprendizaje personalizado mejora resultados académicos

Uno de los mayores beneficios de la IA es la personalización del aprendizaje. A través de algoritmos adaptativos, los sistemas educativos pueden ajustar los contenidos según el ritmo, nivel y estilo de cada estudiante, lo que mejora significativamente la retención del conocimiento.

Quispe señala que “La IA fortalecerá aún más la personalización del aprendizaje, la tutorización de estudiantes en temas que no quedaron muy claros, pero debe primar la formación de un ciudadano capaz de integrarse a la sociedad y aportar su conocimiento y competencias para generar cambios positivos en esta”.

Este enfoque no solo mejora el rendimiento académico, sino que también promueve una educación más inclusiva, capaz de atender la diversidad de necesidades en el aula.

Tecnología educativa redefine la enseñanza

La integración de tecnologías emergentes como la realidad virtual, el metaverso o los nano aprendizajes está cambiando la forma de enseñar. Estas herramientas permiten crear experiencias inmersivas y dinámicas que conectan con los intereses de los estudiantes.

Villarroel explica: “Si nosotros nos adaptamos a su realidad, creamos simulaciones en el metaverso, utilizamos la realidad aumentada, la realidad virtual o la inteligencia artificial para que personalice su educación o creamos nano learnings, estamos dándole al estudiante todos esos elementos que le interesa”.

Sin embargo, este proceso de adaptación no ha sido sencillo. “Estábamos cómodos en nuestra zona de confort y de repente tuvimos que cambiar a lo digital, entonces esa parte fue bastante traumática, pero hemos sabido sobrellevar esto”, añade.

La transformación educativa no solo implica incorporar herramientas digitales, sino también cambiar la forma de entender el aprendizaje. La IA, incluso, está generando cambios en la manera en que el cerebro procesa la información.

Quispe sostiene que “La IA cambia incluso el cerebro a nivel fisiológico y funcional, creando otro tipo de redes neuronales sobre el aprendizaje”, lo que abre nuevas posibilidades para el desarrollo cognitivo.

En este contexto, la clave está en utilizar la tecnología como un complemento y no como un reemplazo del proceso educativo. “En el ámbito educativo, desde los niveles básicos hasta la educación de postgrado, debe asumirse a la IA como una aliada y una herramienta, más que la respuesta a cualquier solicitud, tarea o actividad de aprendizaje”, enfatiza el académico.

Así, la alfabetización digital y la inteligencia artificial se consolidan como herramientas esenciales para construir una educación más inclusiva, innovadora y adaptada a los desafíos del presente y del futuro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *