Emojis, dando emotividad a nuestros mensajes

Emojis, dando emotividad a nuestros mensajes

Mandar una cara sonriente para denotar alegría o una cara rojiza para demostrar enojo, se han convertido en símbolos cotidianos de nuestra comunicación. Los emojis han logrado que la comunicación digital, se torne cada vez más analógica, es decir, las palabras han evolucionado a trasmitir emociones.


En conmemoración al Día Mundial del Emoji, el pasado 21 de julio la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (AGETIC), organizó el conversatorio “Tecnología, Comunicación y Emociones” donde especialistas de la Carrera de Psicología de UNIFRANZ La Paz explicaron cómo estos pequeños recursos están mejorando nuestra comunicación afectiva.

El evento trasmitido por Facebook Live, contó con la participación de Liudmila Loayza, Directora de la Carrera de Psicología de UNIFRANZ quien explicó cómo el emoji está siendo utilizado a modo de herramienta para trasmitir emociones, superando la brecha entre lo analítico y digital de la comunicación virtual. Carmen Aguilera docente UNIFRANZ detalló las mediaciones que existen al mandar y recibir emojis, sujetas a rasgos culturales, etarios o emocionales y que la interpretación de los mismos puede variar según el contexto de la interacción.

En ese aspecto los emojis se convierten en activadores de las conexiones neurológicas, como indica Carmen Aguilera. Al ser sustitutos de las expresiones microfaciales, estos iconos generan actividad cerebral vinculada a las emociones.

Desde la perspectiva de la educación Tatiana Montoya, docente a tiempo completo de UNIFRANZ, destacó el uso que la pedagogía le está dando a este recurso, implementado por educadores de todo el mundo como herramienta abstracta con la que cuentan historias a los estudiantes. “Los estudiantes aprovechan este recurso digital para identificar conceptos o elaborarlos a partir de los emojis” detalla Montoya al referirse a las plataformas que van surgiendo en línea, para incluso poder crear emojis.

Los emojis como indica su nombre, han logrado generar emociones y establecerse en el lenguaje visual y la actividad cerebral del ser humano. Tatiana Montoya indica que “al ver un emoji se activan ciertas áreas frontales del cerebro, vinculadas a la identificación de emociones” por lo que el proceso de aprendizaje será más significativo y con mejores resultados.

El uso de estas herramientas comunicacionales ha traspasado las brechas de edad y género, como asegura el Psicólogo Social de UNIFRANZ, Nilton Rodríguez. Aunque existe una clara preferencia de uso en ciertos grupos sociales, “Se ha encontrado una tendencia, las mujeres usan más los emoticones que los hombres, al igual que las personas entre 16 y 20 años” detalla Rodríguez al referirse a estudios realizados en Latinoamérica sobre el uso del emoji.

Aunque no todo es positivo en el uso de estas herramientas, Carmen Aguilera indica que “las personas que han tenido una interacción constante mediante dispositivos, cuando se encuentran de forma presencial no hallan las habilidades y destrezas para expresar sus emociones”. El uso constante de los emojis en ciertos individuos está limitando la capacidad de interacción presencial.

Por ello no hay que descuidar lo presencial en nuestras interacciones humanas. Liudmila Loayza destaca que ya sea en la comunicación digital o presencial es importante la retroalimentación y la empatía, para lograr que los mensajes lleguen de la manera más clara posible.

El conversatorio de una hora de duración, finalizó dejando ideas claras sobre los beneficios de los emojis para la comunicación interpersonal. UNIFRANZ con este tipo de iniciativas logra establecer espacios de dialogo y conocimiento entre instituciones y la comunidad.

 

Sobre UNIFRANZ

La Universidad Privada Franz Tamayo – UNIFRANZ cumplió 28 años de trayectoria en educación superior y mantiene el compromiso de acompañar la evolución de la sociedad en este mundo globalizado. Su actual modelo pedagógico tiene un enfoque por competencias que se apoya en tres pilares: el saber, el saber hacer y el saber ser, a fin de formar profesionales con talento de clase mundial. Igualmente, UNIFRANZ considera vital la internacionalización en su visión de una universidad disruptiva y transformadora que apunta a cambiar el modelo educativo en Bolivia. Cuenta con una infraestructura de más 65.000 metros cuadrados construidos en La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz. UNIFRANZ cuenta con la recertificación de calidad ISO 9001: 2015 y la Certificación MERCOSUR en sus programas de Medicina y Odontología.

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