Saber cocinar no basta, la formación en emergencias es clave en la gastronomía

Por Leny Chuquimia

En la cocina el fuego es una herramienta. Se usa en hornillas, hornos, freidoras y en cada preparación que requiere calor. Pero también representa uno de los mayores riesgos dentro del rubro gastronómico, porque puede generar quemaduras, incendios y emergencias médicas. La capacitación puede marcar la diferencia entre un incidente y una tragedia.

“Las capacitaciones de primeros auxilios y manejo de fuegos es primordial para la carrera de Gastronomía. Dentro de las cocinas tenemos cuchillos, fuego, gas y eso representa un riesgo. Por eso es importante tener una formación en ese aspecto y más aún en los estudiantes de Gastronomía”, señala Alison Cruz, directora de la carrera de Gastronomía de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz).

Si bien la gastronomía evolucionó en técnica, creatividad y estándares de calidad, muchas veces la seguridad continúa siendo subestimada. Saber reaccionar ante un incendio o prestar primeros auxilios no es un conocimiento accesorio, es una competencia esencial para cualquier persona que trabaje en una cocina.

Fuego, un  aliado y amenaza

En restaurantes, hoteles y cocinas industriales, el fuego está siempre a pocos centímetros de distancia. Un descuido mínimo, un aceite sobrecalentado, una fuga de gas o la presencia de material inflamable o la imprudencia pueden desencadenar una emergencia en cuestión de segundos.

“Me gustaría decir que los establecimientos del rubro están capacitados, pero la verdad es que no”, explica Patricio Oviedo, destacado chef y docente de la carrera de Administración de Hotelería y Turismo en Unifranz.

Observó que en el país, muchos de los establecimientos ligados a la preparación y venta de comida son informales. Esto hace que quienes los operan escapen a las capacitaciones y certificaciones de manipulación, seguridad y buenas prácticas.

“Vemos como para generar más fuego inclinan la garrafa o le ponen velitas en la parte inferior, sin medir el riesgo que esto implica. Esto pasa porque no todas las personas están capacitadas, se necesita una concientización para evitar problemas, accidentes y daños materiales y personales”, sostiene. 

A diferencia de otros espacios laborales, en la cocina los riesgos son inmediatos y progresivos. Una llama pequeña puede expandirse rápidamente, mientras que una quemadura leve puede agravarse si no se actúa de forma correcta. En estos escenarios, el conocimiento técnico y la capacidad de reacción son tan importantes como la habilidad culinaria.

Primeros auxilios que salvan vidas

“Así como es importante prevenir, también se tiene que saber cuál debe ser la primera reacción ante la presencia de fuego, distinguir entre una emergencia y una urgencia, poder brindar los primeros auxilios en caso de ser necesario. Los primeros minutos son decisivos”, explica el Marco Antonio López Ávila, sargento primero de la Unidad Bomberos Antofagasta.

Las quemaduras son uno de los accidentes más comunes en el entorno gastronómico. Sin embargo, muchas personas desconocen cómo tratarlas correctamente. Acciones simples, como enfriar la zona afectada con agua o evitar el uso de sustancias inadecuadas, pueden reducir el daño y acelerar la recuperación.

Pero, más allá de las quemaduras, existen otros riesgos: desmayos, cortes profundos, asfixia o emergencias médicas repentinas. En todos estos casos, la intervención inmediata puede evitar complicaciones mayores e incluso salvar vidas. Para ello es importante conocer protocolos básicos para revisar signos vitales, realizar vendajes y curaciones, etc. 

Contar con conocimientos de primeros auxilios permite actuar con seguridad, reducir el pánico y brindar asistencia mientras llegan los servicios de emergencia.

Una responsabilidad profesional

En el mundo gastronómico actual, la seguridad es parte de la ética profesional. No solo protege al trabajador, sino también a sus compañeros, a los clientes y al propio establecimiento.

Una respuesta adecuada ante una emergencia puede evitar pérdidas humanas, daños materiales y el cierre de un negocio. Por el contrario, la falta de preparación puede agravar situaciones que inicialmente eran controlables.

La formación en emergencias ya no es vista como un complemento, sino como una necesidad para quienes trabajan en estos espacios. Por ello, Unifranz apuesta a que estos conocimientos sean parte de la formación de los nuevos chefs. 

La semana pasada, apenas iniciada la gestión académica, los estudiantes de primer semestre de la carrera de Gastronomía y Artes Culinarias, recibieron una capacitación en primeros auxilios y control de fuegos. La instrucción fue hecha por Bomberos Antofagasta y dejó claro que la cocina es un espacio de creación, pero también de responsabilidad.

Y es que el perfil del chef moderno va más allá del dominio de técnicas culinarias. Hoy, se espera que los profesionales estén preparados para enfrentar situaciones imprevistas, actuar con criterio y garantizar entornos seguros.

La capacidad de responder ante una emergencia refleja no solo preparación técnica, sino también compromiso con la vida y el bienestar de los demás. Ya no basta con saber cocinar bien, sino que es necesario estar preparado para actuar cuando más se necesita.

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