Reinventarse o desaparecer, ¿cuál es el futuro del periodismo impreso en la era digital

Reinventarse o desaparecer, ¿cuál es el futuro del periodismo impreso en la era digital

La tecnología cambia los hábitos de las personas, pero siempre quedan algunas que se resisten a abandonar sus viejas costumbres.

“Hay belleza en leer el periódico con un café las mañanas de domingo” dice Marco, un profesional de 40 años, pero su hermano menor, Carlos, de 29 años, no opina lo mismo y sostiene que “el papel es pesado, es incómodo y cuesta dinero, mejor leer las noticias en el celular”.

Esa dicotomía ha marcado el mundo del periodismo impreso en los últimos años, cuando, avasallado por el mundo digital, ha tenido que buscar nuevos caminos para mantenerse vigente y relevante en la vida de sus lectores.

La era digital ha tenido un impacto significativo en la práctica del periodismo impreso. De inicio ha transformado la forma en que se accede y se comunica la información. En este sentido los avances tecnológicos han revolucionado la manera en que los periodistas realizan su trabajo y se relacionan con el público”, explica el periodista y docente de la carrera de Periodismo de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, Elías López. 

El experto agrega que los cambios tecnológicos y de hábitos entre los lectores se convierten, tanto en un desafío como en una oportunidad para los periodistas.

“Si vemos esta realidad desde un ángulo constructivo, el periodismo se enfrenta a un futuro emocionante y desafiante en el contexto de las nuevas tecnologías. Con el desarrollo tecnológico, como la inteligencia artificial, los periodistas tienen la oportunidad de aprovechar al máximo este potencial para mejorar los resultados de su trabajo”, agrega.

Ventajas y desafíos

López señala que la era digital presenta varias ventajas, pero también importantes desafíos para el periodismo impreso. 

Por un lado, según el periodista, ha permitido llegar a audiencias más amplias y diversas, ya que las noticias pueden ser accesibles en cualquier momento y desde cualquier lugar. Por el otro, ha brindado la posibilidad de interactuar directamente con los lectores, fomentando un mayor nivel de participación y retroalimentación.

Estos cambios deben ser adoptados por los periodistas y dueños de medios para poder mantenerse vigentes y sostenibles, mientras se mantiene la ética, la confiabilidad y la mística del oficio.

“Esta irrupción de la era digital en el periodismo impreso ha dado lugar a desafíos relevantes como: la necesidad de adaptarse a los cambios constantes en el panorama tecnológico; mantener la confiabilidad y la ética profesional en un entorno donde la velocidad de la información es primordial; la actualización permanente de las herramientas digitales; la armonización del periodismo impreso y el digital; la sostenibilidad económica de los medios”.

Por otra parte, el papel de los periodistas también ha cambiado, sus horizontes se expanden y se requieren nuevos conocimientos y habilidades digitales para realizar mejor su trabajo. Además, debe mantenerse al día con las tendencias, con lo viral y lo que el público busca, sin perder su olfato para los temas más serios en la agenda.

“El periodista de un medio impreso, en la era digital, tiene que dominar no sólo el lenguaje escrito, sino el audiovisual; tener conocimiento de diseño, programación, podcast, videos y fotos para combinarlos y así aprovechar todas las herramientas digitales que se tienen actualmente para comunicar. También el periodista estará obligado a investigar y conocer cada vez más, considerando la multiplicidad de alternativas y de acceso a la información que se tiene. Asimismo, deberá indagar más para saber lo que es tendencia en ese momento, que es lo que le interesa al público y sobre la fiabilidad, y veracidad de una información”, dice el académico.

En este sentido, López señala que los desafíos se centran en enfrentar la proliferación de noticias falsas y la propagación descontrolada de información en redes sociales. 

“Para hacer frente a este desafío, los periodistas deberán contar con herramientas y habilidades para verificar la información y corroborar las fuentes”, agrega.

Esta evolución del periodismo impreso, ha obligado a los medios y periodistas a optar por la digitalización y abrazar el avance de las nuevas tecnologías, que causa, además,  la reducción significativa en la venta de periódicos en papel, la incursión de éstos en el uso de las herramientas que proporciona la revolución digital, con la finalidad de mantenerse en vigencia.

“El periodismo impreso está sufriendo una fuerte reconversión, adaptándose a las nuevas tecnologías de la información y comunicación, ante la presencia abrumadora de la era digital, que en poco tiempo consiguió hacer sombra al gigante de la prensa escrita en papel, el cual gozaba de una audiencia y difusión considerable”. 

Estos cambios, traumáticos en un principio, ahora son abrazados por los medios impresos, que buscan la modificación y construcción del nuevo discurso periodístico, sin perder los valores que hacen a este ‘noble oficio’.

“A pesar de que el periodismo se fundamenta en valores y características que no pueden ser cambiadas, el surgimiento de nuevos canales para transmitir información ha alterado la configuración y transmisión de contenidos por medio de las cualidades del entorno digital y atributos de las nuevas tecnologías. El periodismo impreso, en procura de ser parte de la nueva realidad tecnológica, por medio de sus contenidos, de sus herramientas y de su personal, en la última década, procura mantenerse al día con los cambios que se presentan en estos tiempos, con miras a no quedar rezagado, por el contrario, encontrarse a la vanguardia de lo que propone el desarrollo tecnológico y de las nuevas formas de hacer comunicación”, reflexiona el periodista. 

El periodismo está sufriendo una fuerte reconversión, adaptándose a las nuevas tecnologías de la información y comunicación.

Perspectivas

El futuro de los medios impresos en todo el mundo es incierto pues, en la actualidad, está pasando por un momento muy difícil. En 2021 y 2022 cayó considerablemente la circulación de diarios impresos en el país, e importantes periódicos cerraron sus puertas con grandes deudas económicas.

La situación no es muy diferente en Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú o España. En este último país, la circulación de El País, el diario líder en la península, llegó en enero último a 56.409 ejemplares diarios, cuando en 2007 su tiraje alcanzaba los 450.000 ejemplares.

“Existen teorías sobre calamitosos escenarios futuros para los impresos. Sin embargo, los impresos siguen resistiendo a las crisis que afrontan. Es claro, que no soportarán aquellos que se resistan al cambio y porfían por no adecuarse a la transformación que ofrece la tecnología y a las exigencias de las nuevas formas de comunicación e información”, expresa López.

En este contexto, la industria periodística escrita está obligada a reinventarse y reconvertirse para poder sobrevivir a las crisis financieras, la digitalización, la gratuidad y un mercado cada vez más competitivo.

“En estos tiempos, los medios impresos deben poder ofrecer productos informativos diferenciados y atractivos para una nueva audiencia cada vez más urgida de información. Productos competitivos y que, además, potencien su imagen de marca y su reputación. En ese sentido, son los suplementos y revistas especializadas los medios impresos que mejor están cumpliendo este objetivo”, puntualiza el periodista. 

Por otra parte, según López, una mayor participación de la audiencia en la elaboración de los contenidos también es susceptible de mejorar la interacción y el grado de fidelidad con el medio, con notable éxito en modelos tradicionales (papel), pero también no se debe descartar el trabajo híbrido, papel-online, con una visión de futuro en los medios de comunicación.

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