Perfil del futuro médico: un profesional híbrido y abocado al bienestar del paciente  

El futuro de la medicina no solo depende del conocimiento clínico y científico, sino también de la capacidad de los profesionales para integrar herramientas innovadoras como la inteligencia artificial, el análisis de big data y el modelado 3D en su práctica diaria. Este nuevo paradigma exige la formación de un médico híbrido: un profesional altamente capacitado en su área, pero también con habilidades tecnológicas, éticas y sociales que le permitan ofrecer una atención integral y humanizada al paciente.  

El cuidado de la salud no puede concebirse sin el uso de las nuevas tecnologías. Cada día, nuevas herramientas generan nuevas técnicas de diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades, brindando a los profesionales de la salud nuevas oportunidades.

“El área de la salud, que involucra a profesionales como médicos, enfermeras y odontólogos, es un campo de conocimiento en constante evolución y está muy relacionado con el desarrollo de nuevas tecnologías”, explica Jimmy Venegas, médico de profesión y decano académico de  la Universidad Franz Tamayo, Unifranz.

Por ello, es fundamental que la formación de los futuros médicos incorpore el aprendizaje de estas herramientas desde el primer semestre de la carrera.

La nanotecnología, la bioinformática, el análisis de grandes volúmenes de datos, la inteligencia artificial y el big data se constituyen en nuevas ramas de estudio para los médicos, odontólogos, bioquímicos, enfermeros y farmacéuticos del futuro, que deben integrar estos conocimientos a su práctica profesional.

El cambio, inevitable y urgente debe ser anticipado por los centros de formación y la atención sanitaria, para así mejorar la atención a los pacientes y el planeta en su conjunto.

Venegas indica que un área clave en la que la tecnología ha demostrado su utilidad es en la optimización del tiempo dedicado a tareas administrativas.  

Un ejemplo de su aplicación práctica es el uso de la inteligencia artificial para traducir documentos técnicos en términos más comprensibles para los pacientes y sus familias, facilitando una comunicación más efectiva y empática.  

Este y otros temas serán abordados en el IV Congreso Internacional en Salud: Innovación y Sostenibilidad, un evento académico e interdisciplinario organizado por Unifranz, que busca fomentar la actualización de conocimientos, el intercambio de experiencias y la creación de soluciones innovadoras en áreas como medicina de precisión, inteligencia artificial, sostenibilidad en salud y educación médica digital.

El congreso se llevará a cabo los días 10 y 11 de abril en Cochabamba y contará con la presencia de expertos nacionales e internacionales. 

Adaptabilidad y aprendizaje continuo: una necesidad imperativa 

La rapidez con la que evolucionan las herramientas tecnológicas exige que los médicos del futuro no solo dominen su uso, sino que también tengan una actitud de aprendizaje constante. En este sentido, la capacidad de adaptación es un rasgo esencial en el nuevo perfil del profesional de la salud.  

“Es importante entender que el desarrollo tecnológico avanza rápidamente y siempre ha estado relacionado con la formación de profesionales de medicina, odontología, bioquímica y enfermería. La tecnología es esencial para mejorar el proceso de atención de los pacientes en consultorios y hospitales. Por ello, es necesario que la formación de los futuros profesionales de la salud incorpore el uso de herramientas tecnológicas desde el inicio”, indica Venegas.

Por ejemplo, técnicas como el modelado 3D están revolucionando la planificación quirúrgica y la educación médica, permitiendo a los profesionales realizar simulaciones previas a una cirugía para mejorar la precisión y reducir los riesgos en procedimientos complejos. El dominio de estas tecnologías no solo incrementa la seguridad del paciente, sino que también optimiza el tiempo y los recursos en hospitales y clínicas.  

Sin embargo, la implementación de herramientas avanzadas conlleva una serie de desafíos. La inteligencia artificial, por ejemplo, puede presentar sesgos en sus análisis, ya que los datos utilizados para su entrenamiento pueden estar influenciados por realidades geográficas o socioeconómicas específicas. Es crucial que los médicos desarrollen un pensamiento crítico que les permita identificar estos sesgos y tomar decisiones basadas en la realidad de cada paciente.  

“El uso de herramientas tecnológicas también requiere que los médicos trabajen en equipo con tecnologías avanzadas, considerando aspectos éticos. Por ejemplo, es esencial anonimizar los datos de los pacientes cuando se manejan grandes volúmenes de información para evitar riesgos de privacidad y uso indebido”, agrega.

Si bien la tecnología es una aliada poderosa, la empatía y la comunicación efectiva continúan siendo competencias esenciales. A pesar de los avances tecnológicos, el contacto humano es indispensable en la relación médico-paciente. Un profesional de la salud no solo debe diagnosticar y tratar enfermedades, sino también ofrecer apoyo emocional y psicológico, asegurando que sus pacientes comprendan su condición y el tratamiento indicado.  

Enfoque colaborativo

Los médicos ya no pueden trabajar de manera aislada, sino que deben formar parte de equipos multidisciplinarios en los que colaboren con ingenieros en software, científicos de datos y expertos en bioinformática. Juntos, pueden desarrollar y mejorar herramientas tecnológicas que optimicen la atención médica y la investigación.  

“La capacidad de adaptación y aprendizaje continuo es esencial en el perfil del médico del futuro, dada la evolución constante de la tecnología médica. Nuevas herramientas como inteligencia artificial, machine learning y redes neuronales están permitiendo diagnósticos más rápidos y precisos, como identificar la neumonía en placas de rayos X o tomografías. Esto exige que los médicos se actualicen constantemente, pero sin perder su norte, que deben ser siempre los pacientes”, expresa el experto.

Para Venegas, aunque la inteligencia artificial no reemplazará a los médicos, aquellos que no la utilicen podrían ser desplazados por otros que sí la integren en su trabajo. 

“Por ejemplo, un médico radiólogo puede tardar entre 15 y 30 minutos en elaborar un informe, pero con herramientas avanzadas que identifican patologías y estructuran informes en tiempo real, este proceso se agiliza enormemente, permitiendo que el especialista solo valide la información generada. Estas herramientas mejoran la eficiencia y reducen la carga administrativa, dejando más tiempo para la atención al paciente”, finaliza.

El perfil del médico del futuro es el de un profesional híbrido, que combina el conocimiento médico con habilidades tecnológicas avanzadas y un profundo sentido humanista. Su formación debe integrar el dominio de herramientas digitales, la capacidad de adaptación y el pensamiento crítico, sin perder de vista la ética y la comunicación efectiva. 

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