Los nuevos chefs bolivianos nacen en Unifranz con la licenciatura en Gastronomía y Artes Culinarias
Por Andres Zankis
La riqueza de los sabores, ingredientes y saberes culinarios de Bolivia encuentra hoy un espacio académico donde se estudia, se protege y se proyecta hacia el mundo. La Licenciatura en Gastronomía y Artes Culinarias de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, nace con la misión de revalorizar la cultura gastronómica nacional, entendiendo la cocina no solo como técnica, sino como una expresión viva de identidad, historia y territorio.
“Bolivia posee una biodiversidad única y una herencia culinaria construida alrededor de sus ollas, mercados y tradiciones familiares. En este contexto, la formación gastronómica adquiere un sentido más profundo: rescatar el patrimonio culinario, comprender el origen de los ingredientes y reinterpretarlos con una mirada contemporánea”, destaca Jessica Espinoza, directora de la carrera de Gastronomía y Artes Culinarias de Unifranz, sede Santa Cruz.
La Licenciatura en Gastronomía y Artes Culinarias se caracteriza por una formación integral que combina entrenamiento técnico en cocina, repostería, pastelería y barismo, con una sólida base en costos y gestión, competencias clave para el ejercicio profesional actual. Este enfoque permite que los futuros gastrónomos comprendan el rubro desde una visión completa, donde la creatividad convive con la sostenibilidad y la viabilidad de los proyectos gastronómicos.
Desde esta perspectiva, nace la apuesta por una licenciatura que forma profesionales capaces de narrar historias a través de los alimentos y de llevar los sabores bolivianos a escenarios internacionales sin perder su esencia. Uno de los elementos distintivos de esta carrera es que Unifranz es pionera en Bolivia en ofrecer dos menciones de especialización dentro de la licenciatura, ampliando las posibilidades de desarrollo profesional.
La primera es Emprendimiento Gastronómico, orientada a la gestión financiera, el diseño de negocios y el desarrollo de proyectos propios en el sector de alimentos y bebidas. La segunda es Innovación Gastronómica, enfocada en la transformación de alimentos y el desarrollo de nuevos productos a partir de insumos locales, con una mirada creativa y sostenible.
“Estas menciones responden a las demandas actuales del campo laboral, que hoy se extiende a múltiples áreas como la cadena hotelera, emprendimientos gastronómicos, banquetes y eventos, comedores institucionales, hospitales, colegios y proyectos independientes. Más allá de los espacios tradicionales, el profesional formado en Unifranz está preparado para liderar procesos de innovación y generar propuestas que dialoguen con la identidad local y las tendencias globales”, asegura Espinoza.
La carrera se articula además con espacios académicos que fortalecen su visión cultural y formativa, como el Bolivian Culinary Center (BOCC), concebido como un entorno integrador para revalorizar la biodiversidad y el patrimonio culinario boliviano. Este espacio impulsa una mirada reflexiva sobre la gastronomía como motor de identidad, innovación y desarrollo sostenible, entendiendo que la cocina boliviana tiene el potencial de posicionarse en el mundo desde su autenticidad.
Formarse en Gastronomía y Artes Culinarias en Unifranz implica asumir el desafío de convertirse en un profesional consciente de su entorno, de sus raíces y de su responsabilidad con la cultura. Es una invitación a aprender haciendo, a investigar, a crear y a proyectar la cocina boliviana más allá de las fronteras, con respeto por los ingredientes, las comunidades y las historias que les dan origen.

Diseño curricular con estándar internacional
La carrera se extiende a lo largo de ocho semestres, con 49 asignaturas y un total de 4.880 horas de formación, con un fuerte componente práctico desde el primer día. Los estudiantes ingresan a laboratorios, talleres, escenarios reales de servicio y, sobre todo, a un contacto permanente con el ecosistema gastronómico boliviano a través del BOCC.
El plan de estudios recorre varias áreas fundamentales. La primera es la de saberes culinarios y técnicos, donde se construyen las bases de la cocina, pastelería, panadería, técnicas internacionales y tendencias contemporáneas. Luego aparece el área de cultura gastronómica y territorio, un espacio donde los estudiantes se encuentran con el patrimonio alimentario boliviano, su historia e identidad, y la relación entre gastronomía y turismo.
La apertura de la carrera de Gastronomía y Artes Culinarias en Unifranz anuncia un cambio de época para la formación culinaria en el país. No se trata únicamente de perfeccionar técnicas ni de replicar recetas, sino de comprender que el territorio, la cultura y la innovación pueden convivir en un mismo plato.
Esta licenciatura busca que el mundo mire hacia Bolivia a través de su gastronomía. Y que los futuros profesionales, formados en un ecosistema pensado para ellos, sepan transformar cada producto en una experiencia y cada experiencia en una historia que contar.
Conoce más de la Licenciatura en Gastronomía y Artes Culinarias en el siguiente enlace: https://unifranz.edu.bo/carreras/gastronomia-y-artes-culinarias/