La Hora del Planeta: 60 minutos para transformar nuestra relación con la Tierra

Por Lily Zurita Zelada

Cada año, millones de personas en todo el mundo, apagan sus luces durante 60 minutos en un acto simbólico de compromiso con el medio ambiente. La Hora del Planeta, impulsada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), es uno de los movimientos ambientales más grande del planeta, instando a individuos, comunidades y gobiernos a reflexionar sobre su impacto en la naturaleza y a tomar acción.

En Bolivia, la iniciativa cobra una relevancia especial, ya que el país enfrenta diversos desafíos ambientales como la deforestación, la escasez de agua y el cambio climático. 

«Sin duda alguna, hay diferentes formas de tomar conciencia, pero una de estas es este evento que es de impacto global. Es, sin duda, el movimiento más grande que llama la atención sobre los problemas del planeta», destaca Marcela Díaz, coordinadora de Agua, Infraestructura y Suelos de WWF.

A nivel nacional, además del apagado de luces entre las 20:30 y las 21:30, este sábado 22, varios espacios públicos serán puntos de encuentro para actividades culturales, educativas y de sensibilización sobre la importancia de la protección del planeta.

El agua, eje central de la reflexión en 2025

El lema de este año, «Si hay agua, hay vida», busca generar conciencia sobre la importancia de proteger los recursos hídricos. 

«No queremos que se quede solamente en un lema, sino que también nos comprometamos a tomar acción para proteger nuestro recurso agua», enfatiza Díaz.

Bolivia es un país que enfrenta graves problemas de disponibilidad de agua. Según WWF, el 75% del planeta está conformado por agua salada, mientras que solo el 2,5% es agua dulce, recurso vital para la vida y las actividades económicas. «Nuestro cuerpo también es 70% agua, entonces es importante que mantengamos este recurso para nuestra vida y nuestras actividades», agrega la experta.

Desde pequeñas acciones individuales hasta políticas gubernamentales, cada esfuerzo cuenta para la conservación de los recursos hídricos, como reducir nuestro tiempo de ducha, cerrar el grifo al cepillarse los dientes o reforestar áreas afectadas por incendios y la deforestación.

El compromiso juvenil y el impacto en Bolivia

La participación de los jóvenes fue clave para la expansión del impacto de La Hora del Planeta en Bolivia. Para Isabel Núñez, representante de la Comunidad Juvenil Bolivia, “el propósito de este evento mundial es que las personas reflexionen por 60 minutos en qué pueden contribuir para este planeta”.

En el país, la iniciativa ha crecido significativamente. La Hora del Planeta ya tiene presencia en los nueve departamentos y más de 40 municipios que se sumaron este año para realizar diferentes actividades, talleres ambientales y limpiezas de ríos y comunidades.

Pero la reflexión no debe limitarse a una sola hora. «Esperamos que no solo sea este momento simbólico, sino que sea el inicio de un cambio de hábitos durante todo el año. Desde reciclar agua hasta apagar luces innecesarias, cada pequeña acción cuenta», enfatiza.

El rol de la academia en la concienciación ambiental

Las universidades también juegan un papel fundamental en la difusión de esta iniciativa y en la formación de ciudadanos comprometidos con la sostenibilidad. 

Pedro Sáenz, vicerrector en La Paz de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, sostiene que «como parte de nuestra comunidad educativa, sabemos que la acción colectiva es la clave para enfrentar los desafíos ambientales».

Por segundo año consecutivo, Unifranz se une al movimiento global, abriendo sus puertas para concienciar, principalmente a los jóvenes, sobre la urgencia de actuar frente al cambio climático. 

«Este evento, en realidad, no solamente es un gesto simbólico, sino que es una invitación a reflexionar sobre las pequeñas acciones cotidianas que, si las adoptamos todos los días, pueden generar un cambio significativo en nuestro entorno», destaca Sáenz.

El compromiso de la academia con la sostenibilidad se refleja en programas educativos y proyectos de innovación que buscan soluciones a los desafíos ambientales. 

«Queremos invitar a todos los bolivianos a sumarse a este movimiento global. Unirnos en torno al Fondo Mundial para la Naturaleza y ser parte de esta gran celebración de solidaridad con el planeta Tierra», concluye.

La Hora del Planeta es un recordatorio poderoso de que nuestras acciones diarias impactan en el futuro del planeta. Desde apagar las luces hasta proteger nuestras fuentes de agua, cada gesto cuenta. Como enfatizan los expertos, es necesario que gobiernos, comunidades y ciudadanos se comprometan a implementar cambios permanentes en favor del medio ambiente.

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