Green Coding, por un futuro más eficiente y sostenible

En un mundo cada vez más consciente del impacto ambiental, el concepto de Green Coding surge como una práctica esencial para reducir el consumo excesivo de energía. Sin embargo, el desarrollo continuo en la industria tecnológica, demanda mayores niveles de energía. En respuesta, es importante desarrollar avances que permitan la programación de software y que priorice la eficiencia energética y la sostenibilidad, sin comprometer el rendimiento.
Sergio Valenzuela, docente de la carrera Ingeniería de Sistemas de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, señala que el Green Coding es una tendencia en el ámbito tecnológico. La tarea es minimizar el impacto en el medio ambiente, producto del alto consumo de energía.
“Un aspecto a tomar en cuenta, tiene que ver con el desarrollo sostenible. Y estas son las prácticas de Green Coding que busca reducir el uso de la energía y minimizar el impacto medioambiental de las aplicaciones. Hay que tomar en cuenta que para poder desarrollar estos grandes modelos de LLMs se requiere de mucho consumo de energía. Y eso incide también en lo que es el medio ambiente”, apunta.
Green Coding ha emergido como una tendencia clave en el desarrollo de software, enfocada en diseñar tecnología que controle su propio impacto energético. Esta tendencia se complementa con la digitalización de diversos sectores, que incluye centros de datos y nuevas aplicaciones que consumen grandes cantidades de energía. Ante este desafío, los desarrolladores están buscando soluciones innovadoras para reducir el impacto energético mientras realizan una amplia variedad de tareas.
¿Qué es LLMs?
Según la corporación International Business Machines (IBM) señala que los LLM (por sus siglas en inglés (Large Language Model) son una categoría de modelos básicos entrenados sobre inmensas cantidades de datos. Se ha convertido muy popular en el sector de la tecnología y la inteligencia artificial.
El funcionamiento y entrenamiento de esta tecnología requieren procesar grandes cantidades de datos. Con la integración de inteligencia artificial generativa, estos modelos se entrenan utilizando vastos conjuntos de datos, como lenguaje natural, imágenes, audio y código, lo que incrementa considerablemente el consumo de energía.
Green Coding con IA
La tecnología no solo se enfoca en optimizar el código de programación, para que consuma menos recursos. También se enfoca en adoptar prácticas de desarrollo que promuevan la sostenibilidad a largo plazo. Esto incluye desde la elección de algoritmos más eficientes hasta la implementación de arquitecturas de software que reduzcan el consumo de energía. Por ejemplo, un algoritmo mal diseñado puede requerir un procesamiento excesivo de energía, lo que se traduce en un mayor uso de electricidad.
Uno de los pilares del Green Coding es la optimización del código, porque a mayor código mayor gasto de energía. Esto implica escribir programas que ejecuten tareas con el menor número de operaciones posibles, de esta manera se reduce el tiempo de procesamiento y el consumo energético. En este sector hay herramientas como los analizadores de rendimiento, que permiten a los desarrolladores identificar “cuellos de botella” en sus aplicaciones y optimizar aquellas partes del código que demandan más recursos.
“La Inteligencia artificial generativa permite ser más productivo, de acortar los tiempos de desarrollo, hay herramientas como Log LLMs que permiten y ayudan a generar código en menor espacio de tiempo, y también me permite validar la calidad del software que se este desarrollando”, explica el también magister en Ingeniería de Software.
La elección del lenguaje de programación es importante porque a la hora de construir o desarrollar la nueva tecnología, acompañada con IA, el resultado estará condicionado a la demanda de recursos y energía. Algunos lenguajes de programación, como Python, son conocidos por su facilidad de uso y por ser dinámico, pero pueden ser menos eficientes en términos de consumo energético.
Así como Valenzuela, los desarrolladores comprometidos con el Green Coding evalúan cuidadosamente qué lenguaje es más adecuado para cada proyecto, equilibrando la eficiencia y la sostenibilidad. Pero este compromiso va más allá de las decisiones personales, porque también tiene que ver con las empresas e instituciones que desarrollan o comparten esta filosofía de tecnología verde.
Una de ellas es Unifranz que, en septiembre de 2024, se unió a la Red de Rectores y Rectoras por la Sostenibilidad, durante la III Convención Iberoamericana de Rectores y Líderes Gestores de Sostenibilidad y Sustentabilidad (Colombia). La Red está conformada por 14 miembros fundadores, entre los que destaca Verónica Agreda, rectora de esta Casa de Estudios Superiores.
“La sostenibilidad forma parte del ADN de nuestra universidad, Unifranz. Es parte de nuestra filosofía institucional, transformar personas en aras de potenciarlas como agentes de cambio con responsabilidad social”, señaló Agreda.
La alianza se proyecta como una plataforma clave para la promoción de la integración de sostenibilidad en la educación superior a nivel global.