El futuro de Santa Cruz: 7 ejes clave para el desarrollo regional rumbo al 2061

En un contexto de desafíos políticos, económicos y sociales, Santa Cruz se enfrenta a una serie de interrogantes fundamentales: ¿Hacia dónde va el departamento rumbo a sus 500 años? ¿Se convertirá en un crisol latinoamericano, en un crisol de la bolivianidad o llegará a los cinco siglos de su historia como un lugar desolado y estancado, sin una visión a largo plazo?
En un encuentro organizado por la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), cinco líderes cruceños se reunieron para discutir el futuro de Santa Cruz, compartiendo ideas sobre cómo impulsar su crecimiento y destacarse a nivel nacional e internacional, con énfasis en la educación, la salud y la cultura.
El resultado de este debate no solo se centró en el desarrollo de Santa Cruz, sino también en el rol fundamental de la mujer y la cultura emprendedora que caracteriza a los cruceños y derivó en siete ejes de desarrollo para la región.
Carlos Dabdoub, médico, past-presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz y vicerrector de Unifranz sede Santa Cruz, fue el encargado de plantear de inicio una hoja de ruta para el futuro del departamento en las próximas décadas, tomando en cuenta un análisis histórico y la prospectiva en base a evidencias.
«¿Quo Vadis Santa Cruz 2061?» (¿A dónde vas, Santa Cruz 2061?) fue el título del evento que reunió a destacados expertos para reflexionar sobre el futuro de la región. Entre los participantes se encontraba Verónica Ágreda, rectora nacional de Unifranz, secretaria Académica de la Asociación Nacional de Universidades Privadas (ANUP), CEO del Instituto de la Mujer y Empresa (IME) y especialista en reputación corporativa. También participó Paula Peña, historiadora, directora del Museo y Archivo Histórico Regional y miembro de la Academia Boliviana de la Historia.
Al diálogo se sumaron Pablo Mendieta, economista y director del Centro Boliviano de Economía, de CAINCO, con experiencia en macroeconomía y planificación, y Gustavo Pedraza, abogado, docente universitario, exministro y analista político. Juntos, compartieron sus perspectivas y análisis sobre los desafíos y oportunidades que marcarán el desarrollo de Santa Cruz en las próximas décadas.
En palabras de Dabdoub, la hoja de ruta para el futuro cruceño busca superar la «futuralgia», ese lamento constante sobre lo que la región pudo ser y aún no es. «No basta lamentar los hechos de nuestra historia republicana ni envanecernos de la exuberancia de nuestra tierra. Es momento de actuar», enfatiza.
Siete ejes de desarrollo
En base a un análisis de la realidad cruceña, así como de los principales hitos en su historia, el vicerrector de Unifranz resumió los siete ejes a trabajar de cara a los 500 años de Santa Cruz:
- Educación, salud y cultura: el pilar del desarrollo
El primer eje apunta a la educación como la base del progreso. Para Dabdoub, es esencial una mayor inversión en la formación docente y en infraestructura académica, con el objetivo de convertir a Santa Cruz en un referente educativo en Sudamérica. «Debemos hacer de Santa Cruz una ciudad universitaria e impulsar la innovación en ciencia y tecnología», sostiene.
En este marco, se destaca la necesidad de crear observatorios de ciencia, institutos tecnológicos y espacios STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), así como fortalecer los think tanks académicos (centros de estudio) y redes de innovación.
En salud, el reto es construir un sistema integral y sostenible y con el aumento de la esperanza de vida, la atención a la población adulta mayor se vuelve prioritaria.
La cultura regional es otro aspecto clave, pues preservar la identidad cruceña garantizará la continuidad de su riqueza histórica y social. La historiadora Paula Peña enfatiza que la cultura no es estática, sino que se construye y adapta con el tiempo. «Santa Cruz tiene una identidad resiliente y emprendedora», reflexiona.
- Desarrollo económico, financiero y energético
El crecimiento económico de Santa Cruz debe estar basado en la diversificación del modelo productivo. «Debemos hacer que las exportaciones no tradicionales tengan valor agregado y convertirnos en el granero continental», afirma Dabdoub, recordando que un foro internacional en Buenos Aires identificó a Santa Cruz como un eje clave en la seguridad alimentaria global.
Además, se debe impulsar la economía naranja (arte, turismo, diseño y gastronomía) y fomentar la economía verde, con energías renovables, bonos de carbono y financiamiento sostenible.
- Integración intercontinental: Santa Cruz como corazón del Cono Sur
Dabdoub propone que Santa Cruz se convierta en el «heartland» (centro neurálgico) y «hinterland» (zona clave de distribución) del Cono Sur. Para ello, es fundamental el desarrollo de corredores bioceánicos, trenes y el Hub Viru Viru como un centro estratégico de pasajeros y carga.
Además, plantea la creación de una diplomacia ciudadana que permita a los cruceños en el exterior actuar como embajadores de la cultura y los intereses regionales.
- Descentralización política, administrativa y territorial
El crecimiento de Santa Cruz exige una nueva organización territorial. «Debemos consolidar la metropolización de la Gran Santa Cruz y fortalecer las ciudades intermedias», señala Dabdoub.
Esto implica descentralizar el poder y mejorar la infraestructura en servicios públicos, transporte y seguridad. También se destaca la necesidad de contar con gobiernos abiertos, que promuevan la transparencia y la participación ciudadana.
El abogado y analista político Gustavo Pedraza subraya que uno de los mayores desafíos es construir instituciones sólidas y eficientes. «Las estructuras actuales no responden a las necesidades del siglo XXI».
- Nueva cultura ciudadana: valores y participación
Santa Cruz necesita ciudadanos activos y comprometidos con su comunidad. «Es fundamental inculcar valores cívicos desde la infancia y fomentar la responsabilidad social», apunta Dabdoub.
Esto incluye una mayor participación en instituciones y organizaciones sociales, dejando atrás la pasividad y el mero comentario crítico desde la comodidad de los cafés.
En este sentido, el liderazgo ciudadano debe estar basado en principios y compromiso social. «Un líder no solo debe conocer la historia, sino también respetar las instituciones para evitar el caudillismo», advierte por su parte Pedraza.
- Reingeniería institucional y modernización del Estado
Para lograr una administración eficiente, Santa Cruz debe adoptar un nuevo modelo organizacional, con instituciones democráticas, inclusivas e innovadoras.
Esto implica la transformación digital, el fortalecimiento de la meritocracia en la gestión pública y la implementación de gobiernos en línea, con sistemas transparentes de rendición de cuentas (accountability).
Para el economista Pablo Mendieta, el desafío es modernizar las instituciones económicas y fortalecer el capital humano. «Las empresas deben evolucionar para adaptarse a los cambios tecnológicos y globales».
El desarrollo de una Escuela Cruceña de Administración Pública fortalecería la profesionalización del sector estatal. Según Dabdoub, «cada funcionario debe convertirse en un embajador del proyecto Santa Cruz 2061».
- Política y liderazgo: hacia una visión nacional
El último eje propone diseñar una agenda política nacional desde lo regional, para consolidar la autonomía cruceña dentro de un pacto con el Estado boliviano.
Dabdoub enfatiza la necesidad de formar nuevos líderes con ética, conocimiento y compromiso social. Esto requiere la creación de escuelas de liderazgo y la promoción de una mayor participación femenina en la política y la toma de decisiones.
Por su parte, Verónica Ágreda señala que, aunque las mujeres han avanzado en educación, todavía enfrentan barreras en el acceso a cargos de poder. «Es clave impulsar políticas de equidad de género y corresponsabilidad en el hogar», destaca.
Una encuesta publicada por El Deber revela la baja confianza de la población en sus instituciones. Según los datos: 76% de los cruceños desconfía del gobierno nacional; 65.7% desconfía de la Policía; 62% desconfía de la Alcaldía de Santa Cruz; y 58% tiene poca confianza en el Comité Pro Santa Cruz.
Esto demuestra la urgencia de fortalecer el liderazgo y la credibilidad institucional.
Santa Cruz del futuro, entre el desafío y la oportunidad
Dabdoub plantea tres escenarios posibles para Santa Cruz en 2061:
- Un modelo deseable: «Santa Cruz, crisol latinoamericano», con liderazgo internacional y desarrollo sostenible.
- Un escenario posible: «Santa Cruz, crisol de la bolivianidad», con avances, pero aún con desafíos estructurales.
- Un futuro catastrófico: «Santa Cruz desolado», caracterizado por el estancamiento y la falta de visión de largo plazo.
El destino de Santa Cruz dependerá del compromiso de sus ciudadanos, sus instituciones y su liderazgo político. La construcción de un departamento próspero e innovador para su quinto centenario está en manos de quienes hoy asumen la responsabilidad de transformar la región.