Educación, liderazgo y oportunidades: Mujeres que construyen su futuro desde la universidad

Por Leny Chuquimia

En las aulas universitarias, cada vez más mujeres apuestan por la educación como herramienta para construir su futuro profesional y aportar al desarrollo de la sociedad. Desde diferentes carreras y disciplinas, estudiantes de diversas áreas se preparan para asumir roles de liderazgo y aportar con nuevas ideas al desarrollo del país.

“En el ámbito de la educación hemos logrado consolidar un espacio, pero no podemos quedarnos ahí. Hay problemas en el ambito laboral, aún hay discriminación, pero las mujeres debemos mostrar esa fuerza y conocimiento que tenemos. La mujer puede lograr todo lo que se propone”, afirmó Annette Escobar, directora de la carrera de Derecho de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz).

El acceso de las mujeres a la educación ha crecido de manera sostenida en las últimas décadas. Datos del Banco Mundial muestran que la escolarización femenina en Bolivia ha alcanzado niveles muy altos: en 2023 la matrícula femenina en educación primaria llegó al 98,4%. Sin embargo, el desafío continúa en los niveles superiores. Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que el 34,2 % de las mujeres accede a la universidad.

“Acceder a la educación superior para mí, como mujeres, es tener la posibilidad de romper todas las barreras que existen en la sociedad y en la profesión que elegí. Es la posibilidad de acceder e implementar todos los conocimientos y ejercer con ética profesional”, señala Priscila Santa Cruz, estudiante de segundo semestre de Medicina en Unifranz. 

Las cifras muestran no solo un cambio estadístico, sino una transformación social que rompe barreras de género. Pero si bien la cifra de acceso evidencia avances, y por primera vez supera al 32,5 % de los hombres, también muestra la necesidad de ampliar oportunidades para que más jóvenes puedan continuar su formación profesional.

“La educación superior brinda herramientas para que más mujeres accedan a espacios de liderazgo. En Unifranz impulsamos modelos académicos que fortalecen la participación femenina en distintas disciplinas, preparando profesionales con visión global y capacidad innovadora”, señala Verónica Ágreda, rectora nacional de Unifranz.

Para consolidar este crecimiento, esta Casa de Estudios Superiores impulsa programas como el Instituto de la Mujer y Empresa (IME), que fomenta el liderazgo femenino en el ámbito corporativo, y el programa Code Queens, que ha capacitado a mujeres en marketing digital, comercio electrónico y coaching profesional.

“La educación es una palanca poderosa para cerrar la brecha de género. En particular, ahora que estamos hablando mucho de tecnología y de inteligencia artificial. Las niñas y mujeres que acceden a la educación pueden acelerar significativamente este proceso”, señala Xiomara Zambrana, directora del IME.

Para muchas jóvenes elegir una carrera es el primer paso hacia un camino de autonomía y crecimiento. La formación universitaria no solo les permite adquirir conocimientos técnicos, sino también desarrollar pensamiento crítico, creatividad y capacidad de innovación.

En áreas relacionadas con la salud y las ciencias, muchas estudiantes también encuentran una oportunidad para contribuir directamente al bienestar de la sociedad. Para ellas, la vocación y el compromiso social forman parte esencial de su formación profesional.

La experiencia universitaria también abre espacios para el desarrollo de proyectos, investigaciones y emprendimientos que permiten a las estudiantes aplicar sus conocimientos en contextos reales. En ese proceso, la colaboración y el trabajo en equipo se convierten en elementos fundamentales para impulsar nuevas ideas.

“Sueño con salir de la carrera, ser una buena profesional, ayudar a las personas y en algún punto tener algo propio para ayudar a más personas y servir a la comunidad”, afirma Fernanda Espinoza, estudiante de décimo semestre de Medicina.

Más allá de las diferencias entre carreras y aspiraciones personales, las historias de las mujeres coinciden en un punto en común: la educación como herramienta para construir oportunidades.

En un contexto donde la participación femenina continúa creciendo en distintos ámbitos profesionales, la formación universitaria se consolida como un espacio clave para el desarrollo del talento, la creatividad y el liderazgo de las nuevas generaciones.

En este Día Internacional de la Mujer, las estudiantes recuerdan que cada paso en su formación representa también un avance hacia un futuro con más oportunidades, donde el conocimiento y la preparación académica se convierten en aliados para transformar su entorno y abrir nuevos caminos.

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