Cuando una señal de emergencia médica puede salvar vidas
Por Ricardo Espinoza
Las emergencias médicas no siempre llegan con sirenas o escenas evidentes. Muchas veces comienzan de forma silenciosa, con señales sutiles que pueden pasar desapercibidas si no se sabe qué observar. Reconocer a tiempo estos signos puede marcar la diferencia entre una atención oportuna y consecuencias irreversibles.
Desde la dificultad repentina para respirar, un dolor intenso en el pecho, confusión súbita o la coloración azulada en labios y dedos, el cuerpo suele advertir que algo no está bien. Sin embargo, una de las reacciones más frecuentes es minimizar la situación y pensar que “pasará pronto”, perdiendo minutos que – en una emergencia – son vitales.
“Saber identificar señales de alerta y decidir cuándo pedir ayuda profesional puede salvar una vida. Por eso es tan importante que más personas tengan nociones básicas de respuesta ante emergencias”, explica Milena Arroyo, directora de la carrera de Enfermería de Unifranz El Alto.
Organismos internacionales coinciden en esta alerta. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que una intervención temprana ante signos críticos reduce significativamente el riesgo de complicaciones graves y mortalidad, especialmente en casos cardiovasculares, respiratorios y neurológicos.
En la misma línea, la Cruz Roja Internacional enfatiza que reconocer una emergencia y activar el sistema de ayuda es el primer eslabón de la cadena de supervivencia.
Entre las señales que requieren atención inmediata se encuentran la dificultad para respirar, pérdida de conciencia, dolor torácico persistente, convulsiones, sangrados abundantes y desorientación repentina. Todas ellas indican que el cuerpo está en riesgo y necesita atención especializada sin demora.
La preparación hace la diferencia
Saber qué hacer —y qué no— en una situación crítica requiere práctica constante. No basta con conocer la teoría: es necesario entrenar la observación, el criterio clínico y la toma de decisiones bajo presión. Esa preparación es parte esencial de la formación en Enfermería, una profesión clave en la atención de emergencias y el cuidado de la salud.
En Unifranz El Alto, la formación en Enfermería se desarrolla bajo el enfoque de aprender haciendo. Los estudiantes practican en laboratorios especializados, equipados con simuladores clínicos y tecnología similar a la que encontrarán en hospitales y centros de salud. Este entrenamiento se complementa con docentes que no solo enseñan, sino que también cuentan con experiencia activa en la práctica profesional.
“Formarse en Enfermería implica aprender a actuar con calma, rapidez y responsabilidad en contextos reales”, señala la directora de la carrera. “Nuestros estudiantes se preparan para reconocer señales de riesgo y responder de manera adecuada desde el primer contacto con el paciente”.
Un factor que marca la diferencia, apunta Arroyo, es que la carrera cuenta con acreditación Mercosur, lo que garantiza estándares de calidad académica y abre oportunidades de proyección profesional en otros países de la región. Esta certificación se logra a partir de la combinación de infraestructura, experiencia docente y práctica constante en la formación de los futuros enfermeros para enfrentar emergencias reales con seguridad y criterio.
La orientación práctica y el vínculo con el entorno real también se reflejan en otros indicadores internacionales, como la acreditación QS Stars, que recientemente certificó la calidad de Unifranz, valorando positivamente factores como la empleabilidad y el impacto social, aspectos que hoy son parte central de la formación universitaria moderna.
“La Enfermería es una profesión que salva vidas todos los días. Por eso, la formación debe ser rigurosa, humana y conectada con la realidad”, concluye Arroyo.
Reconocer señales de alerta y actuar a tiempo no solo es una responsabilidad social, sino también una vocación. Las emergencias pueden ocurrir en cualquier momento, por ello contar con profesionales preparados marca la diferencia entre reaccionar tarde o salvar una vida.