El trabajo del bioquímico es invisible para la sociedad, pero indispensable en la creación de vacunas

El trabajo del bioquímico es invisible para la sociedad, pero indispensable en la creación de vacunas

Por Manuel Filomeno

El mundo se paralizó durante el primer semestre en 2020, la pandemia del COVID-19 se expandía por todo el globo, llegando a los cuatro rincones del planeta. Si bien los avances de la ciencia médica ayudaron a contener la mortalidad y las medidas de bioseguridad ralentizaron la expansión de la enfermedad, aún no teníamos nuestra mejor arma contra el virus, una vacuna.

El trabajo silencioso de miles de científicos alrededor del mundo dieron frutos el 2020, año en el que se viabilizan las vacunas contra el Coronavirus SARS-CoV-2, y, a partir de ese momento, muchos otros inmunizantes fueron desarrollados. Ese ejército de expertos que contribuyeron a este gran avance estuvo compuesto por bioquímicos.

La bioquímica implica el estudio de los procesos básicos de la vida y trabajan con todo tipo de organismos, desde microorganismos hasta plantas y animales. Las técnicas bioquímicas son muy importantes para casi todas las áreas de la investigación biológica, por lo que los bioquímicos intervienen en todas las áreas de la biología moderna.

“El trabajo del bioquímico es invisible a nivel mundial. Su rol en manejo de pandemia fue clave, por su intervención en toma de decisiones, por sus investigaciones en búsqueda de nuevas vacunas y/o fármacos que puedan contribuir a nivel mundial la salud y patologías causadas por muchas enfermedades, tales como la Covid-19”, explica Patricia Avilés, directora de la carrera de Bioquímica y Farmacia de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz.

Los bioquímicos aplican sus conocimientos en diversos campos, como la biología molecular y la química, para colaborar en el desarrollo, no sólo de vacunas, sino de todo tipo de fármacos.

Además, su labor es indispensable en la formulación de los ensayos clínicos y preclínicos necesarios para el desarrollo de vacunas y fármacos.

“La biología molecular se aplica en diversos campos entre ellos; el desarrollo de nuevos fármacos y vacunas y el Bioquímico participa activamente en este campo, estudiando e investigando los cambios químicos que suceden en las células, y cómo un ser humano se ve afectado si estas variables se ven afectadas. Así, también participa en los estudios preclínicos y clínicos que se realizan en el descubrimiento de una vacuna, con los análisis laboratoriales, físicos, fisicoquímicos, microbiológicos y biológicos”, agrega la experta.

El  trabajo de los bioquímicos no sólo es ponderable en el desarrollo de las vacunas y fármacos, sino también en el desarrollo de pruebas rápidas o test fiables que permitan testear microorganismos y etapas en la que un individuo se encuentra y el de encontrar voluntarios para cumplir con las etapas clínicas.

Procesos

Las tareas que realizan los bioquímicos y que son indispensables para el desarrollo de vacunas, fármacos e implementos de análisis son la investigación, tanto básica como aplicada y la experimentación.

En el área de investigación básica, los bioquímicos combinan diferentes componentes para estudiar su reacción a nivel químico, observan cómo funcionan los mecanismos mediante los que diferentes células se alimentan, crecen o se dividen, aíslan o sintetizan proteínas, grasas, ADN u otro tipo de moléculas para analizarlas en detalle y averiguan qué efectos tienen a nivel molecular las drogas, hormonas y nutrientes en diferentes tejidos e interacciones entre células.

Por otra parte, en el caso de la investigación aplicada, la experta explica que los bioquímicos crean cultivos o microcultivos para estudiarlos en acción y llevar a cabo experimentos para modificar sus propiedades y desarrollan productos y procesos en medicina que puedan ayudar a detectar infecciones, desórdenes y enfermedades.

Todo ello se enmarca en el objetivo general de lograr que el trabajo de laboratorio sea eficiente y produzca resultados que puedan tener una aplicación práctica, ya sea de forma inmediata, a mediano y largo plazo.

Los bioquímicos también deben realizar otras tareas como el procesamiento de los resultados de la experimentación, utilizar programas informáticos para realizar simulaciones, modelos en 3D, cálculos, y visualizaciones de las estructuras de las proteínas y compuestos químicos para realizar mejor su trabajo.

Paralelamente, los profesionales de la bioquímica deben mantenerse actualizados, colaborar con la divulgación científica y aportar en la búsqueda de financiamiento para nuevos estudios.

Estos conocimientos y procesos no se limitan a la medicina, ya que la bioquímica es un campo de estudio también para la industria alimentaria, cosmética y de química básica, así como la agricultura.

Desafíos

Otro desafío de la industria farmacéutica y los laboratorios viene por la naturaleza intrínseca del cuerpo humano.

“La inmunidad no es permanente, tiende a variar de acuerdo con la alimentación, estrés, temores y otros factores que vivimos en la actualidad, por lo que nuestra salud se ve comprometida y afectada por otras patologías”, explica Avilés.

Las innovaciones para descubrir, investigar, fabricar e innovar con nuevas vacunas van a necesitar de mucha conciencia, dedicación, costo y amor a la humanidad, según la académica.

El profesional de Bioquímica y Farmacia  contribuye en la mejora de la calidad de la salud y el medioambiente, a través de la innovación, aplicando la ciencia y la tecnología para desarrollar y formular productos farmacéuticos, cosméticos y de alimentos. Si busca información sobre la carrera ingrese al siguiente link: https://unifranz.edu.bo/landings/estudiar-bioquimica-farmacia/

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