Agricultura inteligente, innovaciones que mejoran la calidad y la sostenibilidad

Por Aldo Juan Peralta Lemus

El consumo de alimentos crece exponencialmente, lo que impulsa a los mercados y grandes empresas a exigir mayor calidad. La tecnología y la Inteligencia Artificial (IA) emergen como herramientas clave para transformar la agricultura, revolucionando la producción de alimentos desde la optimización de cultivos hasta la gestión inteligente de recursos como el agua, promoviendo un futuro más eficiente y sostenible.

Uno de los avances más importantes en la agricultura es la integración de la IA. Este avance permite aprovechar la capacidad para analizar grandes volúmenes de datos. Desde sensores instalados en los campos que puedan recopilar información, en tiempo real, sobre el estado del suelo, el clima y el crecimiento de las plantas. Estos datos son procesados por algoritmos de IA, que proporcionan recomendaciones precisas sobre cuándo sembrar, regar o intervenir para aplacar plagas o aplicar fertilizantes.  

Para Sergio Valenzuela, docente de la carrera Ingeniería de Sistemas de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, señala que la implementación de la tecnología en este ámbito de la agricultura, es una tendencia que está en boga. Y más con el avance de la IA, que poco a poco va ocupando más territorio e integrándose a más sectores.

“Por ejemplo, en el ámbito de la agricultura se puede implementar este software que permita detectar y clasificar enfermedades en distintos tipos de cultivo mediante el procesamiento de imágenes. Eso inicialmente lo hacía un fitopatólogo. Y si hablamos de plagas también sería un agrónomo experto en entomología (ciencia que estudia a los insectos). Entonces ese tipo de actividad se las puede automatizar aplicando herramientas de inteligencia artificial”, explica Valenzuela.

Algunas estadísticas

Según el Instituto Nacional de Estadística, INE, en Bolivia el índice de la producción por año agrícola tiene un incremento anual. Por ejemplo, la producción de hortalizas, correspondientes a los años 2022 y 2023, alcanzan a 597.128 toneladas métricas. Una lectura anterior, en 2021 y 2022, el índice marcaba 592.332 toneladas métricas.

En el caso de oleaginosas e industriales, en 2022 y 2023, el índice alcanzó a 14.214.178 toneladas métricas. Un aumento considerable a la lectura anterior correspondientes al 2020 y 2021, donde la producción de toneladas métricas fue de 13.541.500. entre las principales.

Estas estadísticas sobre Producción por año agrícola en Bolivia, toma en cuenta 73 productos agrícolas, distribuidos en siete categorías como: cereales, estimulantes, frutas, hortalizas, oleaginosas e industria, forrajes, por último, tubérculos y raíces. 

Tendencias en Agricultura

Este avance contempla una tendencia de desarrollos en tecnología con el fin de gestionar de mejor manera todos los recursos agrícolas. La implementación de software, desarrollado de manera específica según requerimientos, que resuelva o permita el control de algunos inconvenientes como: plagas, cultivo, enfermedades, riego, es la forma más efectiva para obtener mejores cosechas. 

Otros ejemplos son: la agricultura de precisión, que se apoya en sistemas y sensores para recaudar datos junto a la implementación de drones. La robótica agrícola, permite actividades de siembra, cosecha o de cuidado más eficiente porque las máquinas pueden trabajar en algunos casos hasta 24 horas del día, y el resultado es el aumento en la productividad y se reduce la dependencia de mano de obra humana.

También la implementación de IA puede ayudar en los trabajos de análisis de datos. Esto permite predecir y optimizar lo que corresponde a la producción, y de esta manera asistir a los agricultores en la toma de decisiones respecto al campo de cultivo. 

Marcelo Pacheco, director en Santa Cruz de la carrera de Ingeniería de Sistemas de Unifranz, considera que la Agroindustria es uno de los sectores donde existe demanda sobre desarrollo de software especializado. “En la agroindustria, es un rubro que demanda: Sistemas de monitoreo de cultivos y análisis con drones”, destaca Pacheco.

En la agroindustria la implementación de estas tecnologías, junto con la IA, es más factible porque se requiere de soluciones innovadoras para mayor productividad y rendimiento de los cultivos. Estos requerimientos generalmente son promovidos por empresas o grandes corporaciones que tienen la capacidad de invertir en avances tecnológicos. Por otro lado, la agricultura tradicional tampoco está exenta de integrar nueva tecnología. Porque el fin es buscar mayor rendimiento del cultivo.

“Estoy trabajando en la implementación de una plataforma tecnológica orientada a la agricultura que ayuda, en este caso, a los productores agrícolas en determinar y detectar la presencia de enfermedades en los campos de cultivos. Todo esto a través del procesamiento de imágenes digitales”,  concluye Valenzuela.

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