Eduardo Rodríguez Veltzé: “vivir en derecho supone una actitud amplia, de convivencia y no de confrontación’

Eduardo Rodríguez Veltzé: “vivir en derecho supone una actitud amplia, de convivencia y no de confrontación’

En un contexto donde las instituciones, particularmente aquellas relacionadas con el Derecho y la justicia, enfrentan desafíos cruciales, el papel de los abogados adquiere una relevancia insoslayable. 

Más allá de sus roles individuales, los abogados son quienes tienen la responsabilidad fundamental de garantizar que todos los bolivianos comprendamos, respetemos y hagamos cumplir la Constitución y las diferentes normas de convivencia, indica Eduardo Rodríguez Veltzé, expresidente de Bolivia y, también, expresidente de la Corte Suprema de Justicia (hoy Tribunal Supremo de Justicia).

“Este mandato, establecido por nuestra Carta Magna, recae tanto en los estudiantes como en los profesionales del Derecho, quienes deben garantizar que vivir bajo el amparo de la ley y la Constitución signifique una actitud de convivencia amplia y no de confrontación”, dice el exmandatario.

Según el jurista, el futuro de nuestras instituciones y sobre todo de aquellas que tienen que ver con el Derecho y la justicia está en manos de los abogados, los burócratas y los funcionarios de las entidades públicas.

El desafío esencial radica en la creación de una nueva cultura jurídica, una cultura marcada por la confraternidad y el respeto irrestricto por la ley. Este respeto no debe estar ligado a intereses particulares o partidistas, sino que debe emerger como una expresión genuina de compromiso con el bienestar común y la justicia social. 

Para Rodríguez Veltzé, se debe evitar la contaminación del sistema judicial con afiliaciones políticas o prácticas corruptas que socaven la confianza en las instituciones y menoscaben la vigencia del Estado de Derecho.

“Deberíamos garantizar que vivir en derecho, vivir en Constitución supone una actitud amplia, de convivencia y no de confrontación, de una posibilidad de que no haya espacios de pertenencia a partido político o de pertenencia al abuso al ciudadano o al funcionario”, puntualiza.

En el camino hacia una sociedad más justa y equitativa, los nuevos profesionales del derecho tienen un papel protagónico. Su formación académica y ética debe enfocarse en la defensa de los valores democráticos y la promoción de los derechos humanos. 

Asimismo, deben convertirse en guardianes de la ley y defensores de los ciudadanos, actuando como contrapeso frente a cualquier forma de abuso de poder o violación de derechos fundamentales.

Los abogados son quienes tienen la responsabilidad fundamental de garantizar que todos los bolivianos comprendamos, respetemos y hagamos cumplir la Constitución y las diferentes normas de convivencia.

 

El reto está en los jóvenes

En tanto, el abogado constitucionalista y exmagistrado del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), José Antonio Rivera, asegura que el reto es que los jóvenes estudiantes de Derecho aporten a cambiar la situación de crisis en la justicia, que va más allá de la coyuntura actual.

“El derecho es una de las disciplinas más importantes para la vida democrática, para la convivencia pacífica y además es una de las carreras más integrales, porque para ser un buen abogado tengo que saber algo de Economía, de Ciencias Políticas, de Sociología o de Medicina, entre otras”, dice el abogado constitucionalista.

Rivera considera que, las nuevas generaciones de abogados, tienen que aprender del Derecho, pero recuperando su sentido original, “porque el Derecho se creó para garantizar una convivencia pacífica, pero estableciendo reglas pre establecidas en la sociedad y un sistema judicial para que si alguien infringe la norma o rompa la armonía social se recomponga a través del juez y, hoy, en Bolivia, hacemos exactamente al revés”.

Finalmente, el académico desafió a las facultades de Derecho a cambiar de rumbo, porque sus mallas curriculares están desfasadas y ancladas en una lógica de principios del siglo XX. 

“Por ejemplo, establezcamos el sistema de acreditación para el litigio. Necesitamos transformar las carreras de Derecho y eso va a dar mayor esperanza a los futuros estudiantes y profesionales”, dice.

El futuro de los profesionales abogados está intrínsecamente ligado al desarrollo de una conciencia colectiva en torno a la importancia de vivir en consonancia con la ley y la Constitución. Esto implica la necesidad de fomentar una cultura de legalidad que trascienda las fronteras de las instituciones jurídicas y permee en todos los aspectos de la vida cotidiana. Solo a través de un compromiso compartido con los principios democráticos y el respeto por la ley podremos construir un país donde la justicia y la igualdad sean una realidad para todos los bolivianos.

El desafío es grande, pero también lo son las oportunidades. Los estudiantes y abogados del futuro tienen en sus manos la posibilidad de ser agentes de cambio y transformación, de construir un futuro donde el respeto por la Constitución y los derechos fundamentales sea la norma y no la excepción. Solo a través del compromiso y la dedicación de todos los actores involucrados podremos alcanzar una sociedad más justa y equitativa para las generaciones venideras.

“Necesitamos una nueva cultura jurídica, de mayor confraternidad y respeto por la ley, pero no un respeto asociado a intereses o ventajas particulares y menos partidarias”, reflexiona por su parte el expresidente Rodríguez Veltzé.

 

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