Cómo el reciclaje está revolucionando la economía y generando empleo

Por Jorge López
Lo que para muchos son simples desechos, para otros es una mina de oro. En diferentes partes del mundo, el reciclaje de residuos dejó de ser solo una práctica ecológica para convertirse en un motor de desarrollo económico y social. Hoy, la basura ya no es un problema sino una oportunidad para generar empleos, dinamizar la economía y construir un futuro más sostenible.
El reciclaje está transformando la forma en que las sociedades consumen, producen y gestionan sus residuos. Materiales que antes terminaban en rellenos sanitarios, botaderos o, peor aún, contaminando ríos y océanos, ahora son recursos estratégicos dentro de la llamada economía circular.
“Una empresa de reciclaje basa su sostenibilidad en dos elementos clave: la estabilidad del precio de mercado de los productos reciclados y el suministro de materia prima. En este último caso, es clave la vinculación a la cadena de reciclaje, donde los recicladores de base son fundamentales”, explica Freddy Koch, asesor de medio ambiente de Swisscontact en Bolivia.
“What a Waste 2.0” (2018) es el título de un informe del Banco Mundial que revela que, cada año, se generan alrededor de 2.010 millones de toneladas de residuos sólidos municipales en el mundo. Además, proyecta que esta cifra podría aumentar a 3.400 millones de toneladas para 2050, si no se implementan políticas efectivas de gestión de residuos.
Bolivia no está ajena a esta tendencia global. Según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, en 2016 el país generaba aproximadamente dos millones de toneladas de residuos sólidos al año, una cifra que, con seguridad, ha aumentado en la última década. No obstante, de acuerdo con el Plan de Gestión Integral de Residuos, hasta 2022 apenas se reciclaba el 4% del total de estos residuos.
Economía circular, una alternativa clave
Frente al crecimiento acelerado en la generación de residuos y la urgencia de encontrar soluciones sostenibles, la economía circular se posiciona como una alternativa clave. Este modelo no solo busca reducir el impacto ambiental, sino también promover la gestión integral de los desechos, dando una nueva vida a los materiales reciclables. En el país, esta tendencia impulsó la creación de empresas dedicadas a los llamados negocios verdes, que apuestan por transformar la basura en oportunidades económicas y ambientales.
Metales, plásticos, vidrio, papel y residuos electrónicos han adquirido un valor comercial que dinamiza industrias y genera empleo en todo el mundo. Este auge ha impulsado inversiones en infraestructura para la recolección, clasificación y transformación de residuos, además del desarrollo de tecnologías innovadoras que optimizan los procesos de reciclaje.
“El reciclaje empezó con la colección de materiales de alta demanda, como botellas PET, papel blanco y cartón, para su venta directa. Esto ha evolucionado hacia la generación de valor agregado, como la fabricación de hilo o fibra a partir del PET, o la producción de polvo de caucho de llantas en desuso”, detalla Koch.
La revolución del reciclaje no se limita a la recuperación de materiales. Hoy, los residuos sólidos también son aprovechados como fuente de energía, como la producción de biogás a partir de residuos orgánicos o la incineración controlada para generar electricidad. Esta práctica no solo reduce la cantidad de basura acumulada en vertederos, sino que contribuye a disminuir la dependencia de los combustibles fósiles.
“La mejor manera de promover la economía circular desde el Estado es a través de la aprobación de la normativa de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). Esto obliga a los importadores de productos, como televisores, a gestionar su reciclaje al final de su vida útil”, subraya el especialista.
El auge del reciclaje genera beneficios tangibles para las economías locales. En los últimos años, miles de empleos se han creado alrededor de esta industria: desde recolectores y clasificadores hasta ingenieros y técnicos especializados en la transformación de materiales. El trabajo organizado de segregadores y recicladores han sido clave para formalizar el trabajo de recolectores informales, brindándoles mejores condiciones laborales, seguridad social y acceso a nuevas oportunidades.
El reciclaje, ausente en los medios de comunicación
A pesar de que el reciclaje mueve millones de dólares a nivel mundial y tiene un impacto directo en la economía y el medio ambiente, los medios de comunicación rara vez le otorgan la cobertura que merece. La gestión de residuos y la economía circular suelen pasar desapercibidas frente a otros temas coyunturales.
“Los temas ambientales en los medios solo dependen de la coyuntura. El medioambiente solo se toca en emergencias como incendios e inundaciones”, lamenta Carlos Lara, presidente de la Unión de Periodistas Ambientales de Bolivia y docente de la carrera de Periodismo de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz.
Esta falta de visibilidad afecta la percepción ciudadana sobre la importancia del reciclaje y limita la presión social para que las autoridades y las empresas adopten políticas sostenibles.
Sin un espacio permanente en los medios, iniciativas como la economía circular y la gestión eficiente de residuos quedan marginadas del debate público. Esto dificulta la construcción de una cultura del reciclaje y frena el crecimiento de un sector que podría ser clave para enfrentar la crisis ambiental y promover el desarrollo económico sostenible.
“Las grandes empresas a veces reciclan por responsabilidad social empresarial, porque la norma las obliga (…). La economía circular es clave y debe considerarse un tema de interés para la población”, acota el docente.
Desafíos y oportunidades del reciclaje en la economía circular
Aunque el reciclaje avanza a grandes pasos, aún enfrenta desafíos importantes. La falta de infraestructura adecuada para la separación y procesamiento de residuos, la escasa participación ciudadana y los altos costos de algunos procesos de reciclaje son barreras que limitan su expansión.
“Las industrias que adopten modelos de producción con materiales reciclables, como PET o aluminio, acompañados de sistemas eficientes de recolección y devolución, serán las más beneficiadas en el largo plazo. No solo por exigencias normativas, sino porque los consumidores cada vez demandan productos más sostenibles”, concluye Koch.
El futuro del reciclaje es prometedor. La innovación tecnológica, la implementación de políticas de economía circular y el creciente compromiso de los consumidores con el cuidado del medio ambiente están impulsando el crecimiento de esta industria. Con el enfoque adecuado, los residuos podrían ser mínimos y aprovecharse al máximo, convirtiéndose en la base de una economía más verde, inclusiva y sostenible.