Unifranz transforma la educación universitaria con un modelo que conecta aprendizaje, experiencia y empleabilidad
La Universidad Franz Tamayo (Unifranz) impulsa un modelo educativo transformador que redefine la formación universitaria en Bolivia. Su propuesta combina flexibilidad, aprendizaje práctico y alineación con el mercado laboral, con el objetivo de formar profesionales capaces de adaptarse, innovar y liderar en entornos cambiantes.
Gustavo Montaño, vicerrector académico nacional de Unifranz explica que la apuesta de esta casa de estudios superiores por un modelo disruptivo está orientado fundamentalmente a transformar la educación en Bolivia.
“Somos agentes de transformación de la sociedad. Estamos convencidos de que cada esfuerzo educativo que impulsamos permitirá que nuestros estudiantes no solo se formen, sino que se desarrollen plenamente y se conviertan en los agentes de cambio que el país necesita”, puntualiza el académico.
El modelo transformador de Unifranz está en constante innovación; es así que incorporará proyectos integradores desde el primer hasta el último semestre, lo que significa desarrollar soluciones para problemas reales a partir de todos los conocimientos adquiridos. En todas las carreras, los estudiantes tienen la posibilidad de especializarse y para ello se desarrollarán las menciones profesionales.
Y, a medida que se va cursando la carrera profesional, el estudiante puede optar por microcredenciales, que son la certificación de conocimientos puntuales, lo que acelera la empleabilidad.
De los modelos tradicionales a la educación transformadora
Durante décadas, los modelos educativos tradicionales se centraron en la transmisión de conocimientos teóricos y la memorización de contenidos. Sin embargo, los cambios tecnológicos, sociales y laborales han impulsado una evolución hacia enfoques más dinámicos, centrados en el estudiante y en el desarrollo de competencias reales.
En este contexto, el modelo educativo transformador de Unifranz propone un cambio estructural en la forma de aprender. No se trata solo de actualizar contenidos, sino de replantear la experiencia educativa, integrando práctica, personalización y conexión con la realidad profesional.
Para Pedro Sáenz, vicerrector de Unifranz en La Paz, “si queremos tener resultados diferentes en términos educativos, tenemos que hacer las cosas de manera diferente”.
En el enfoque transformador de la educación, según el académico, el aula se convierte en un espacio de integración de saberes, donde los estudiantes no solo adquieren conocimientos, sino que aprenden a articularlos y aplicarlos en la resolución de problemas reales.
La propuesta rompe con la lógica de una formación basada en contenidos teóricos aislados y apuesta por un aprendizaje conectado, en el que las distintas áreas del conocimiento dialogan entre sí para generar soluciones concretas, pertinentes y alineadas con los desafíos de la vida cotidiana.
Educación flexible, pertinente e internacional
Uno de los pilares de esta propuesta es la flexibilidad. El estudiante puede personalizar hasta un 20% de su formación, eligiendo rutas que se adapten a sus intereses y proyección profesional. A esto se suma una formación pertinente, diseñada en función de las necesidades reales del mercado laboral y alineada con estándares internacionales.
El modelo educativo de Unifranz se centra en el estudiante como protagonista de su aprendizaje, promoviendo trayectorias únicas y el desarrollo de habilidades clave como el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la adaptabilidad.
Montaño explica que “el estudiante aprende a aprender y desarrolla las competencias para resolver cualquier desafío al que se enfrente no solo en el momento en que se integre al entorno profesional, sino en todos los momentos de la etapa de su vida a través del aprendizaje”.
Aprender haciendo: la experiencia como eje formativo
El aprendizaje deja de ser exclusivamente teórico para convertirse en una experiencia práctica desde el primer semestre. A través de proyectos integradores, los estudiantes aplican lo aprendido en la resolución de problemas reales, consolidando competencias profesionales de manera progresiva.
Este enfoque se complementa con menciones de especialización y microcredenciales, que permiten a los estudiantes construir un perfil profesional diferenciado. Las menciones orientan la carrera hacia áreas específicas, mientras que las microcredenciales certifican habilidades concretas y demandadas, incluso antes de egresar.
El resultado es una formación que no solo transmite conocimiento, sino que genera experiencia y fortalece la empleabilidad desde etapas tempranas.
Montaño explica que la formación ya no estará limitada al aula, sino que se extenderá a lo largo de la vida mediante procesos de upskilling, reskilling, formación continua y microcredenciales.
“Esto permitirá que el estudiante se mantenga actualizado frente a las tendencias de su disciplina, fortalezca sus capacidades como un ser humano integral y pueda participar de manera competitiva y colaborativa en distintos entornos, no solo a nivel local, sino también regional e internacional”, señala.
Evaluar para transformar el aprendizaje
Otro de los cambios clave está en la evaluación. El modelo transformador de Unifranz deja atrás los exámenes tradicionales para centrarse en la aplicación del conocimiento y el desarrollo de competencias. A través de un sistema de hitos, el aprendizaje se mide de manera continua, considerando el progreso del estudiante desde el diagnóstico hasta la evaluación final.
Este enfoque permite evidenciar lo que el estudiante es capaz de hacer, más allá de lo que puede memorizar, consolidando una educación orientada a resultados reales.
El modelo educativo transformador de Unifranz no solo responde a las demandas actuales, sino que busca anticiparse a los desafíos del futuro. Al integrar innovación educativa, aprendizaje basado en competencias y experiencias prácticas, la universidad apuesta por una formación que conecta el conocimiento con la acción.
De esta manera, Unifranz se posiciona como una institución que impulsa una nueva forma de educar, donde aprender significa experimentar, adaptarse y construir soluciones con impacto en la sociedad.