Unifranz recibe distinción por su impacto educativo y social en El Alto
Hay instituciones que se establecen en una ciudad, y hay otras que nacen, crecen y laten con ella. En el marco del mes aniversario de la ciudad de El Alto, la Brigada Parlamentaria de La Paz otorgó un reconocimiento a la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, destacando un valor fundamental: el orgullo de contribuir a la «ciudad de altura».
La distinción resalta que la universidad ha logrado llevar el nombre de El Alto con hidalguía en cada acción y proyecto emprendido. Según el documento oficial, este reconocimiento «celebra su espíritu incansable y su aporte fundamental al crecimiento de esta ciudad», consolidando a la institución como un motor de desarrollo que trasciende las aulas.
La Vicerrectora de Unifranz El Alto, Eve Gomez, expresó su gratitud y reafirmó la misión de la universidad.
«Recibimos un reconocimiento de parte de la Brigada Parlamentaria del Departamento de La Paz que reconoce el aporte de Unifranz El Alto en la formación de talento, por llevar con orgullo a la ciudad de El Alto en cada proyecto y por contribuir a la formación de líderes que son actores de cambio. Este reconocimiento refuerza nuestro compromiso por continuar con la transformación de la educación en nuestro país”, aseguró la autoridad.
El reconocimiento fue entregado el 13 de marzo por la Brigada Parlamentaria de La Paz, presidida por la diputada Claudia Bilbao, en el marco de los actos conmemorativos por el aniversario de la ciudad de El Alto. En total, 47 personalidades e instituciones destacadas fueron distinguidas por su aporte al desarrollo de la urbe.
Una presencia que crece con la ciudad
Desde su apertura en El Alto, en 2000, Unifranz ha consolidado una comunidad académica de más de 7 mil estudiantes y ha titulado a más de 3.500 profesionales que hoy aportan al desarrollo de la ciudad en áreas clave como salud, tecnología, ciencias sociales y gestión empresarial.
La sede cuenta con 12 carreras distribuidas en cinco facultades: Facultad de Ciencias de la Salud, Ciencias Económicas y Empresariales, Ciencias Jurídicas y Sociales, Ingeniería, Facultad de Diseño y Tecnologías Crossmedia, estructuradas bajo un modelo educativo que prioriza la calidad académica, el aprendizaje práctico y la formación de profesionales capaces de responder a los desafíos reales del entorno.
“Este reconocimiento valora el trabajo que realizamos en la formación de talento y en el desarrollo de proyectos que llevan el nombre de El Alto con orgullo. Refuerza nuestro compromiso de seguir aportando a la transformación de la educación y al desarrollo de nuestra ciudad”, afirmó Eve Gomez, vicerrectora de Unifranz El Alto.
Innovación con impacto real
El aporte de la universidad también se refleja en proyectos que nacen en las aulas y responden a desafíos concretos de la sociedad, consolidando un enfoque basado en la innovación aplicada.
Entre ellos destacan Slite, un videojuego para aprender lengua de señas; Educientistas, una aplicación educativa para la prevención de riesgos sísmicos; Carispermex, un proyecto de anticonceptivo masculino desarrollado a base de semillas de papaya, entre varios otros que han generado un impacto positivo en diversos espacios de la sociedad.
Estas iniciativas evidencian una formación que trasciende la teoría y promueve la generación de soluciones con impacto social, alineadas a estándares contemporáneos de educación superior.
Formación con visión global
El modelo educativo de Unifranz también incorpora una mirada hacia la internacionalización, preparando a los estudiantes para un entorno global, con competencias que les permitan desenvolverse en contextos cada vez más interconectados y exigentes.
Este enfoque se traduce en profesionales con capacidad de adaptación, pensamiento crítico y proyección internacional, sin perder su vínculo con el desarrollo local.
A dos décadas de su llegada a El Alto, Unifranz ha consolidado un modelo educativo que conecta conocimiento, innovación y territorio, formando profesionales que hoy contribuyen activamente al crecimiento de la ciudad.
Este reconocimiento reafirma ese camino. Uno donde la educación no solo forma profesionales, sino que también impulsa oportunidades, fortalece el tejido social y proyecta el talento alteño más allá de sus fronteras.