Cinco formas de violencia digital y cómo los profesionales pueden ayudar a prevenirlas

By Ricardo Espinoza

VIOLENCIA DIGITAL
Cinco formas de violencia digital y cómo los profesionales pueden ayudar a prevenirlas

María dejó de usar redes sociales después de que una fotografía suya fuera compartida sin autorización y acompañada de comentarios ofensivos. En pocos días, los mensajes se multiplicaron y su información personal comenzó a circular sin control. Lo que parecía un problema virtual terminó afectando su autoestima, su rendimiento académico y su tranquilidad.

Historias como esta reflejan una realidad cada vez más frecuente. El crecimiento de las redes sociales, la inteligencia artificial y las plataformas digitales ha facilitado la comunicación global, pero también ha abierto espacios para nuevas formas de violencia, generando consecuencias emocionales, sociales y psicológicas que requieren una respuesta urgente.

Para la directora de la carrera de Ingeniería de Sistemas de Unifranz El Alto, Nataly Miranda, “la tecnología es una herramienta de amplificación social. Facilita la conexión global, pero también puede acortar las distancias para conductas negativas como la violencia digital. Por eso la seguridad debe programarse desde la base de cada sistema”, explica.

Cinco formas de violencia digital que deben conocerse

Especialistas coinciden en que identificar las formas más comunes de violencia digital es el primer paso para prevenirla y actuar a tiempo.

Ciberacoso: Ataques constantes mediante insultos, amenazas o humillaciones en redes sociales que pueden generar ansiedad, miedo y aislamiento social.

Grooming: Adultos que crean perfiles falsos para ganarse la confianza de menores de edad con fines de abuso o explotación.

Doxing: Difusión de información personal sin consentimiento para intimidar o amenazar, exponiendo la seguridad de la víctima.

Deepfakes o manipulación digital: Uso de inteligencia artificial para crear imágenes o videos falsos que dañan la reputación o generan desinformación.

Difusión no autorizada de contenido: Publicación de fotografías, videos o mensajes privados sin permiso, vulnerando la privacidad y la dignidad de las personas.

“Hoy no basta con saber programar; hay que saber proteger. Para nuestra carrera, un sistema que funciona técnicamente, pero falla éticamente es un proyecto incompleto”, añade Miranda.

La prevención se trabaja en acciones concretas como el desarrollo de plataformas con sistemas de verificación de identidad, filtros automatizados para detectar lenguaje violento, protección de datos personales y diseño de IA capaz de identificar actitudes de acoso en tiempo real. Estas herramientas forman parte de la preparación de los futuros profesionales para crear entornos digitales más seguros.

“El desarrollador de hoy es un constructor de comunidades digitales, porque diseña los espacios donde las personas interactúan. Nuestra responsabilidad es crear entornos seguros e inclusivos para las nuevas generaciones”, sostiene.

El impacto emocional de la violencia digital

Desde la psicología, la violencia digital puede afectar profundamente la salud mental, especialmente en jóvenes que se encuentran en una etapa de construcción de identidad.

La directora de la carrera de Psicología de Unifranz El Alto, Eliana Exalto, explica que las consecuencias pueden ser graves si no se detectan a tiempo.

“La violencia digital puede generar ansiedad, depresión, baja autoestima, aislamiento social y dificultades en la regulación emocional. En casos severos, incluso puede derivar en conductas autolesivas o ideación suicida”, señala.

Exalto advierte que es importante reconocer señales tempranas como cambios bruscos de humor, miedo al uso del celular, aislamiento social, bajo rendimiento académico o alteraciones del sueño.

“Detectar estas señales de manera oportuna permite brindar acompañamiento emocional desde la familia, la escuela y los profesionales de salud mental”, afirma la profesional.

Desde la psicología, la prevención se enfoca en medidas prácticas como la educación emocional en el uso de redes sociales, el fortalecimiento de la autoestima digital, la comunicación familiar sobre los riesgos en internet, la enseñanza de habilidades de autocuidado y la promoción de espacios seguros de diálogo en colegios y universidades.

En Unifranz, la formación en Psicología incorpora el estudio del comportamiento digital, habilidades de escucha activa y estrategias de intervención psicoeducativa. “Programas como Amar es Educar by PsicoUnifranz permiten trabajar en prevención y promover entornos digitales saludables”, explica.

Para la especialista, “promover el respeto, la comunicación asertiva y el pensamiento crítico es clave para que internet sea un espacio de encuentro y no de agresión”, concluye.

Formación profesional para entornos digitales más seguros

El crecimiento de la violencia digital demuestra que la tecnología y la psicología deben trabajar de manera articulada. Mientras los ingenieros desarrollan sistemas más seguros y protegen la privacidad de los usuarios, los psicólogos contribuyen a la prevención, detección e intervención en los casos de violencia digital.

En un contexto de hiperconectividad, la formación universitaria cumple un rol clave al preparar profesionales capaces de comprender los riesgos del entorno digital y generar soluciones concretas para prevenir la violencia, promoviendo una convivencia digital más segura, responsable y humana.

Deixe um comentário

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *