Innovar en la oferta gastronómica utilizando productos de temporada

Por Aldo Juan Peralta Lemus

Al trabajar con productos de la temporada, se generan experiencias memorables para los comensales, se impulsa la economía y se consolida una gastronomía boliviana competitiva y sostenible

En la actualidad, la innovación en la gastronomía no solo implica creatividad y técnica, sino también un profundo respeto por la temporalidad de los ingredientes. Para los chefs, adaptarse a la disponibilidad de los productos de temporada es una oportunidad para ofrecer experiencias culinarias únicas, al mismo tiempo que se impulsa el valor de la producción local y se contribuye al desarrollo sostenible del país.

Patricio Oviedo, docente de la carrera de Administración de Hotelería y Turismo en la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), afirma que “la comida boliviana se caracteriza por tener buenos colores, buenos aromas, buenos sabores, muchas técnicas y que tiene mucha dedicación y hay que dedicarle el tiempo para poderla apreciar. Y sobre todo que deberíamos utilizar los ingredientes nuestros, los que producimos en nuestro país”. 

Esta perspectiva resalta la importancia de fortalecer la identidad culinaria nacional y reducir la dependencia de productos importados. 

Oviedo señala que, aunque las cadenas de producción puedan presentar desafíos logísticos, el uso de ingredientes locales fortalece la gastronomía y su proyección internacional.

“Entendemos que muchas veces la cadena de producción puede ser algo complicada, pero mientras más valor le demos nosotros a la gastronomía boliviana, más va a repuntar esta y va a poder competir a nivel internacional”, sostiene Oviedo. 

Este enfoque, de utilizar los productos locales y de temporada, tiene un impacto directo en la valorización de la gastronomía boliviana. Por ello, la innovación no se limita a técnicas modernas, sino que también implica un compromiso con la sostenibilidad, la economía local y la cultura alimentaria.

La creatividad del chef se vuelve esencial cuando se trabaja con productos de corta duración. La estrategia consiste en adaptar el menú a los ciclos de los ingredientes, desarrollar recetas que resalten sus cualidades y aprovechar la variedad que ofrece el país durante todo el año. 

Esto permite que cada temporada tenga su propio protagonismo en la carta, generando experiencias únicas para los comensales y promoviendo el conocimiento de frutas, verduras, pescados y otros productos autóctonos.

La reconocida chef boliviana Marsia Taha, propietaria del restaurante Arami, sostiene que la clave está en aprovechar la diversidad natural de Bolivia. “Usando el término de innovación, como cocineros es muy importante desarrollar eso, porque no podemos exigir a los productores que tengan un producto, un pescado, una fruta todo el año. La Amazonía es muy diversa. Tenemos tantas frutas que podríamos comer una fruta diferente durante todo el año sin repetir la fruta”, explica Taha. 

La reconocida chef resalta que muchas frutas, como el achachairú, tienen períodos muy cortos de disponibilidad: “Nuestros Achachairú, tiene dos meses de estación y se acabó. Las cosas buenas igual duran poco tiempo y tienen como estaciones muy marcadas”.

En este sentido, Taha enfatiza que los cocineros deben adaptarse a la temporalidad y aprovecharla como un motor de creatividad. “Lo que tenemos que hacer nosotros como cocineros es adaptarnos a eso. No exigirle al productor que haya achachairú todo el año, sino que puedes trabajar más bien con 100 frutas diferentes durante el año e ir adaptando tu cocina mediante la capacidad que tienes y lo aprendido en la técnica, la innovación y la creatividad”, enfatiza Taha. Esta visión permite no solo respetar la naturaleza, sino también sorprender al comensal con sabores nuevos y auténticos a lo largo del año.

Esta “temporalidad” también representa una oportunidad para educar al consumidor sobre la importancia de respetar los ciclos naturales de producción. Los menús que cambian según la estación fomentan un consumo consciente y responsable, además de incentivar la innovación constante en la cocina. 

Como señala Taha, “el productor no puede adaptarse al comensal, tienen que ser al revés” donde los cocineros no pueden exigir que los productores proporcionen ingredientes todo el año; más bien deben adaptar su cocina a lo que la naturaleza ofrece en cada temporada. aprovechando los productos disponibles.

Innovar en propuestas para la oferta gastronómica utilizando alimentos de temporada combina la habilidad de cada chef, la creatividad y técnica, además de la responsabilidad ambiental. Este enfoque permite a los chefs ofrecer platos únicos y auténticos, valorizar la producción local y fortalecer la identidad culinaria nacional. 

Al trabajar de manera inteligente con la temporalidad, se generan experiencias memorables para los comensales, se impulsa la economía local y se consolida una gastronomía boliviana competitiva y sostenible, que respeta la riqueza natural del país valorando la diversidad de sus sabores.

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