Unifranz fortalece su Comité de Ética en Investigación con capacitación de expertos internacionales

By Leny Chuquimia

La investigación científica en las universidades no solo requiere rigor académico, también necesita un marco ético sólido que garantice la protección de las personas y comunidades involucradas en los estudios. Con ese objetivo, el Comité de Ética en Investigación (CEI), de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), recibió una capacitación por parte de especialistas del Instituto de Bioética y del Hospital Universitario San Ignacio de Colombia.

“Esta nueva visita tiene como objetivo consolidar ese comité, que los miembros se apropien de ciertas características y comprendan mejor el rol que debe cumplir cada integrante, para que el comité funcione plenamente”, explicó Eduardo Díaz Amado, profesor e investigador del Instituto de Bioética de Colombia.

La capacitación de “Conformación de Comités de Ética en Investigación (CEI) y Buenas Prácticas Clínicas (BPC)” tuvo como propósito consolidar el funcionamiento del CEI y brindar lineamientos técnicos y normativos para su implementación. Además se avanzó en la  revisión de la documentación institucional y el fortalecimiento de los procesos de evaluación ética de los proyectos científicos.

El comité fue creado meses atrás, fruto de un programa financiado por el Instituto Nacional para la Investigación y Atención en Salud (NIHR), liderado por la Queen Mary University de Londres, en alianza con Unifranz (Bolivia), la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia) y la Universidad Rafael Landívar (Guatemala). El proyecto NIHR LATAM busca promover una investigación ética, rigurosa y de vanguardia para la región.

Actualmente el CEI se encuentra en la etapa de preparación para iniciar plenamente sus funciones. Durante la capacitación se abordaron aspectos fundamentales como la revisión de protocolos de investigación, la evaluación de riesgos, los procesos de aprobación y seguimiento de estudios, y la elaboración de documentos institucionales que regulen la actividad del comité.

Garantizar investigación con estándares éticos

Uno de los principales roles de los comités de ética es evaluar los proyectos científicos para garantizar que cumplan con estándares éticos nacionales e internacionales, especialmente cuando involucran la participación de personas, en especial si implican riesgos.

“En general todas las investigaciones deberían pasar por la revisión de un comité de ética, pero aquellas que implican riesgos biológicos, psíquicos o sociales deben ser analizadas con mayor atención”, señaló Díaz Amado.

Explicó que un comité no solo evalúa los proyectos antes de su ejecución, sino que también realiza un seguimiento durante todo el proceso de investigación.

“Si durante el desarrollo del estudio aparecen nuevos datos o eventos adversos, el comité puede recomendar cambios en el diseño de la investigación o en la manera como se está llevando a cabo. En casos extremos incluso se puede decidir interrumpir el estudio”, agregó.

Uno de los principios centrales que se abordaron durante la capacitación fue la protección de los participantes en los estudios científicos. De acuerdo con el experto, la investigación contemporánea ha evolucionado hacia un modelo en el que las personas involucradas en los estudios tienen un papel cada vez más activo.

“Hoy se espera que los participantes comprendan bien de qué se trata la investigación, que conozcan los riesgos y beneficios y que participen de forma informada. Eso también mejora la calidad de la investigación”, afirmó.

Investigación cada vez más interdisciplinaria

Para María Margarita Manrique Andrade, directora de la Oficina de Investigación del Hospital Universitario San Ignacio de Colombia, la creación de comités de ética es fundamental en un contexto donde la investigación se ha vuelto cada vez más interdisciplinaria.

“Hoy la investigación en salud no solo involucra médicos. También participan ingenieros, arquitectos, economistas o especialistas en inteligencia artificial. Por eso es necesario contar con un comité de ética que ofrezca una mirada independiente y garantice el cuidado de las poblaciones participantes”, señaló.

Además, explicó que en muchos países la existencia de estos comités es obligatoria, especialmente en investigaciones clínicas, debido a los posibles riesgos que pueden implicar para los participantes.

“Los comités de ética permiten identificar riesgos, evaluarlos y proponer medidas para mitigarlos durante todo el ciclo de vida de la investigación”, indicó.

Construir una cultura ética en la universidad

Más allá de su función de control, los expertos coincidieron en que los comités de ética cumplen un papel clave en la construcción de una cultura ética dentro de las instituciones académicas. Manrique Andrade explicó que la ética en investigación no debe limitarse a un sistema de supervisión, sino que debe formar parte de la formación de los investigadores.

“La gobernanza ética en una institución debe crear una verdadera conciencia en los investigadores para que adopten los principios éticos como parte de su práctica científica”, afirmó.

Para Nelson Francisco Castañeda Alarcón, profesor e investigador del Instituto de Bioética de Colombia, la institucionalización de la ética en investigación representa un avance importante no solo para la universidad, sino también para el país.

“Institucionalizar la reflexión ética en investigación implica fortalecer la generación de nuevo conocimiento y, al mismo tiempo, integrarse al ámbito internacional de la producción científica”, explicó.

Esto permite que los investigadores desarrollen estudios que respondan a las necesidades locales y no dependan exclusivamente de agendas de investigación externas.

“Cuando formamos investigadores capaces de estudiar nuestros propios problemas con métodos reconocidos internacionalmente, podemos generar soluciones adaptadas a nuestras realidades”, señaló.

Hacia una investigación más sólida y transparente

Con esta capacitación, Unifranz avanza en la consolidación de su Comité de Ética en Investigación, un paso fundamental para fortalecer la calidad, la credibilidad y el impacto de los proyectos científicos que se desarrollan en la institución.

El proceso no solo permitirá evaluar adecuadamente las investigaciones, sino también promover una cultura académica basada en la integridad científica, la transparencia y el respeto por las personas que participan en los estudios.

Como concluyó Díaz Amado, el desafío ahora es que el comité se convierta en un espacio abierto y activo dentro de la universidad.

“El comité no es un espacio cerrado. Debe tener una buena comunicación con la institución y hacer públicos sus procedimientos para que todos sepan cómo funciona y cómo se evalúan los proyectos de investigación”.

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