Por qué invertir en negocios con propósito impulsa el éxito sostenible

En un entorno empresarial cada vez más competitivo y cambiante, la idea de que el éxito se mide únicamente en términos de rentabilidad comienza a quedar atrás. Hoy, expertos internacionales coinciden en que los negocios con propósito —aquellos que combinan beneficios económicos con impacto social— no solo son viables, sino necesarios para construir economías más sostenibles y sociedades más equitativas.

Matt Procter, CEO de Improve Group en Estados Unidos, sostiene que el rol de las empresas debe ir más allá de generar ingresos. “Es importante que las empresas se vean a sí mismas como algo más que generadoras de ganancias porque históricamente las empresas son las entidades que pueden liderar la transformación en la cultura”, afirma.

Desde esta perspectiva, el propósito no reemplaza la rentabilidad, sino que la complementa. Procter enfatiza que la clave está en equilibrar ambos elementos: “Si puedes combinar un buen modelo de negocio que genere ganancias con la voluntad de hacer sacrificios por tu vecindario, tus empleados y tus clientes, puedes lograr una transformación real y un florecimiento humano real”.

Este enfoque implica replantear la manera en que las empresas entienden su impacto. Durante años, la responsabilidad social se limitó a donaciones o acciones aisladas. Sin embargo, el nuevo paradigma apunta a integrar el propósito en el núcleo del negocio, desde su modelo operativo hasta su cultura organizacional.

Jonathan Lewis, presidente y socio de la firma estadounidense McKee Wallwork, explica que esta transformación también está vinculada a la forma en que las empresas se relacionan con sus clientes. “La clave es ser diferente o ser percibido como diferente (…), el principio es empatizar con tu cliente y entender lo que necesita, quién es”, señala.

Para Lewis, el propósito no solo genera impacto social, sino que también se convierte en una ventaja competitiva. Las marcas que logran conectar genuinamente con una comunidad específica tienen mayores posibilidades de diferenciarse en mercados saturados. 

“Cuando eliges una comunidad, estás eligiendo tu negocio (…) y si eliges un mercado diferente, te diferenciarás fundamentalmente de todas las demás personas que intentan servir a todos”, añade.

Además de la conexión con el cliente, los negocios con propósito requieren una visión de largo plazo. En un contexto donde las decisiones inmediatas suelen dominar, la planificación estratégica se vuelve crucial. 

“Tienes que pensar en el futuro. Si no tienes un plan de cinco años, te estás limitando”, advierte Lewis, subrayando la importancia de construir empresas sostenibles en el tiempo.

La creatividad también juega un rol central en este proceso. Frente a escenarios inciertos, la capacidad de adaptación se convierte en un activo clave. “La capacidad de ver un nuevo problema que se avecina y no desanimarse, sino pensar creativamente en cómo resolverlo es todo en los negocios”, afirma.

Estas reflexiones fueron compartidas durante una master class internacional organizada por la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), que reunió a cerca de 200 estudiantes en torno a la temática de negocios con propósito. El evento, desarrollado en alianza con Project Suma, buscó conectar la formación académica con experiencias reales del entorno global.

La decana de la facultad, Marilyn Soria, destacó la importancia de este tipo de espacios para la formación profesional. “La Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales ha buscado traer estos expertos internacionales para compartir con los estudiantes algo que va más allá de la teoría”, afirmó.

Durante la jornada, los estudiantes pudieron conocer casos concretos de empresas que han logrado integrar propósito y rentabilidad, así como reflexionar sobre su propio rol como futuros profesionales. La experiencia también permitió visibilizar iniciativas con impacto social, como el apoyo a emprendimientos de mujeres en situación de vulnerabilidad.

En ese sentido, Procter resaltó el valor de ampliar la mirada más allá del contexto local. “Es imposible alcanzar el éxito empresarial basándose en la perspectiva de un solo país. Con el avance de la Inteligencia Artificial y las comunicaciones, el mundo es cada vez más pequeño”, señaló.

El mensaje que dejó el encuentro es claro: los negocios del futuro no solo deberán ser rentables, sino también responsables y conscientes de su impacto. En un mundo interconectado, invertir en propósito no es solo una decisión ética, sino una estrategia inteligente para generar valor sostenible.

Deixe um comentário

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *