Unifranz y Mondragón sellan alianza de doble titulación en Ingeniería de Sistemas para Bolivia y México
Estudiar en dos países, graduarse con dos títulos válidos y egresar con experiencia internacional ya no es un sueño lejano, es una posibilidad concreta para estudiantes de Bolivia y México. La Universidad Franz Tamayo (Unifranz) y la Universidad de Mondragón han puesto en marcha un programa de doble titulación en Ingeniería de Sistemas que permitirá a sus estudiantes obtener dos títulos profesionales válidos en ambos países.
“Los estudiantes de Ingeniería de Sistemas de Unifranz podrán obtener dos títulos internacionales. Es decir, uno de la Universidad de Mondragón de México en Ingeniería de Sistemas Embebidos, que está orientado al área industrial, y otro de Unifranz en Ingeniería de Sistemas, enfocado en el desarrollo de programación”, explicó Marcelo Pacheco, director de la carrera de Ingeniería de Sistemas de Unifranz.
La alianza firmada por la rectora de Unifranz, Veronica Agreda, es el resultado de más de un año de trabajo conjunto y busca responder a las nuevas exigencias del mercado tecnológico. La propuesta no se limita a un intercambio académico, implica que los estudiantes de una de las universidades cursen asignaturas durante un año en la otra, para cumplir con un plan académico articulado y reciban dos títulos universitarios independientes.
“Para nosotros, el poder firmar este acuerdo representa brindar oportunidades a los jóvenes mexicanos para que tengan una formación complementaria en América Latina. No es lo mismo homologar títulos o buscar equivalencias; aquí realmente tienes un título válido en México y otro válido en Bolivia”, explica Arturo Alvarado Hierro, rector de la Universidad Mondragón México.
Qué es la doble titulación
En términos concretos, la doble titulación es un modelo que permite a un estudiante obtener dos títulos universitarios en una misma carrera, emitidos por instituciones de distintos países. En este caso, un estudiante de la Universidad Franz Tamayo puede graduarse como ingeniero de sistemas con un título válido en Bolivia y, al mismo tiempo, con otro otorgado por la Universidad de Mondragón.
El programa implica cursar una parte de la formación en la universidad socia. Para los estudiantes bolivianos, esto significa realizar un año de estudios en México, donde acceden a asignaturas complementarias que fortalecen su perfil académico. “Lo que logramos es que el estudiante tome un conjunto de materias que nos permiten avalar su formación y otorgarle también el título mexicano”, detalló Alvarado.
Un proceso académico exigente
El diseño del programa requirió un trabajo detallado de análisis curricular. Equipos académicos de ambas universidades revisaron contenidos, identificaron coincidencias y detectaron áreas en las que podían complementarse. Según Alvarado, este tipo de procesos “no son nada sencillos” y pueden tomar varios años, aunque en este caso se concretaron en un plazo relativamente corto.
El resultado es una propuesta que combina fortalezas específicas de cada institución. Desde Bolivia, Unifranz aporta áreas como estructura de datos, sistemas de control y seguridad informática. Por su parte, Mondragón refuerza la formación con contenidos en electrónica digital avanzada, electrónica aplicada y sistemas de potencia.
Los estudiantes mantienen lo mejor de las dos instituciones en un mismo programa académico. Este enfoque apunta a formar profesionales con un perfil más amplio, capaces de adaptarse a distintos entornos tecnológicos.
Experiencia internacional y empleabilidad
Uno de los componentes centrales del programa es la movilidad académica. En el caso de Unifranz, los estudiantes que opten por esta modalidad tendrán la posibilidad de integrarse plenamente a la vida universitaria en México, con acceso a los mismos recursos que los alumnos locales.
“Allí, nuestros estudiantes se van a beneficiar de aprender nuevas áreas de conocimiento como el tema de data warehouse (infraestructura de almacenamiento de datos). Asimismo, Mondragón tiene una particularidad especial, está rodeada de parques industriales y esto abre oportunidades para que los estudiantes que opten por este doble título trabajen en esos lugares”, señaló Pacheco.
Alvarado añade que, en su estadía en México, los bolivianos serán estudiantes con todas las de la ley lo que les da la posibilidad de acceder a dichas experiencias profesionales durante su estancia, un aspecto que el rector considera diferencial. “Van a tener una experiencia profesional internacional que abona a su currículum y a sus posibilidades al egresar”.
El impacto en la empleabilidad es uno de los argumentos centrales del programa. La combinación de formación técnica, experiencia internacional y desarrollo de competencias interculturales responde a un perfil cada vez más demandado por las empresas tecnológicas.
Una mirada regional
El acuerdo también se inscribe en una lógica de colaboración regional. Para Alvarado, América Latina enfrenta el desafío de fortalecer su capacidad de generar conocimiento y tecnología propia.
“Tenemos muy pocas patentes y muy poco desarrollo tecnológico en la región”, afirmó. En ese sentido, consideró que las alianzas entre universidades pueden contribuir a revertir esta situación mediante proyectos de investigación conjunta y redes académicas más sólidas. “No se trata solo de consumir tecnología, sino también de desarrollarla y aportar desde nuestras propias capacidades”.
El rector también destacó la afinidad cultural entre Bolivia y México como un factor que facilita este tipo de iniciativas. Desde su experiencia, el país sudamericano representa un entorno cercano y con potencial de crecimiento. “Bolivia se percibe como un país que crece, con dinamismo y oportunidades”, comentó.
Proyección y continuidad
Aunque el programa comienza con Ingeniería de Sistemas, ambas universidades prevén ampliar la colaboración a otras áreas. La relación institucional, según Alvarado, no es reciente y tiene más de una década de trabajo previo, lo que ha permitido consolidar una base de confianza.
“Hay muchas otras líneas de colaboración académica en las que podemos avanzar”, indicó, mencionando la posibilidad de nuevos programas de doble titulación, movilidad estudiantil y acceso a estudios de posgrado.
Pacheco sostiene que se logró un vínculo muy importante con el director de carrera de Sistemas Embebidos de Mondragón lo que permitirá que los estudiantes bolivianos puedan realizar prácticas en el parque industrial. “Mondragón México se encuentra ubicada en Querétaro, que es una ciudad netamente industrial. Entonces, nosotros vamos a tener la posibilidad de hacer prácticas”.
La doble titulación entre las universidades Franz Tamayo y Mondragón es una opción concreta para estudiantes que buscan ampliar su formación sin salir de la región. La educación superior tiende a la internacionalización y este tipo de acuerdos marcan una ruta posible para mejorar el perfil profesional y académico.