Tech Neck: cómo el uso del celular está dañando la columna y alterando la postura en todas las edades
El uso intensivo del celular se ha convertido en uno de los mayores detonantes de dolor cervical y problemas posturales en el mundo. El llamado “tech neck”, o síndrome del cuello tecnológico, afecta a millones de personas que pasan horas mirando sus pantallas con la cabeza inclinada, de acuerdo con datos de la Cleveland Clinic.
“Cuando el uso del celular implica mantener la cabeza inclinada hacia adelante por largos periodos, se incrementa el riesgo de dolor cervical, contracturas y compensaciones posturales que pueden mantenerse en el tiempo”, explica la doctora Sirley Miranda, docente de la carrera de Medicina en la Universidad Franz Tamayo (Unifranz),
La médica advierte que este problema se está volviendo cotidiano en consultas pediátricas y de adultos jóvenes., subrayando que se trata de un hábito que puede acompañar a las personas durante toda su vida si no se corrige temprano.
La carga oculta de mirar hacia abajo
Aunque la cabeza humana pesa entre 4,5 y 5,5 kilos, su peso efectivo se multiplica cuando se inclina hacia adelante. Según un estudio del cirujano Kenneth K. Hansraj, la presión aumenta a 12 kg al inclinarla 15 grados; a 18 kg con 30 grados y hasta 27 kg al llegar a 60 grados, una postura común al enviar mensajes o navegar en redes sociales.
Esta carga sostenida recae sobre músculos, ligamentos y vértebras cervicales, generando microlesiones, sobreuso y, con el tiempo, degeneración discal. Investigaciones publicadas en Journal of Electromyography and Kinesiology señalan que la flexión prolongada contribuye a inflamación de bajo grado y deterioro de la propiocepción, mientras que estudios difundidos en Cephalalgia vinculan esta postura con cefaleas tensionales y mareos de origen cervical.
El quiropráctico Andrew Bang, de la Cleveland Clinic, agrega que la postura adelantada de la cabeza acelera la degeneración de los discos cervicales y compromete hombros y parte alta de la espalda, potenciando un efecto acumulativo que puede derivar en cuadros dolorosos persistentes.
Niños y adolescentes, los más vulnerables
Las nuevas generaciones pasan un tiempo récord frente a los dispositivos. La American Academy of Pediatrics (AAP) advierte que la postura inclinada no debería mantenerse más de 10 a 15 minutos continuos, ya que exposiciones prolongadas provocan dolor, fatiga y alteraciones en la alineación cervical, especialmente en etapas de desarrollo óseo .
Miranda coincide y recalca que la prevención debe comenzar en el entorno familiar y escolar. “La escuela puede asumir un rol activo estableciendo rutinas de pausas tecnológicas… mientras que las familias acompañan desde casa la construcción de hábitos saludables”, señala la docente de Unifranz, destacando la necesidad de un trabajo coordinado entre instituciones y padres de familia para evitar daños a largo plazo.
Más allá del cuello: efectos en la respiración y la movilidad
El impacto del “tech neck” no se limita a la zona cervical. Un estudio publicado en Clinical Biomechanics advierte que esta postura puede generar reducción de la capacidad respiratoria debido al cierre del pecho, además de disminuir la movilidad cervical hasta en un 30% y aumentar el dolor crónico en la parte alta de la espalda.
Además, informes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indican que el 16,1% de los adultos presenta dolor de cuello en un periodo de tres meses, un dato que refleja la magnitud del problema en la población general. La molestia es más frecuente en mujeres y aumenta con la edad.
Cómo prevenir el “tech neck”
Las claves para evitar o revertir sus efectos incluyen:
- Mantener la pantalla del celular a la altura de los ojos.
- Sentarse con la espalda recta y los hombros relajados.
- Realizar pausas cada 20 a 30 minutos para mover cuello y hombros.
- Evitar usar el celular como primera opción para leer o trabajar.
- Dormir con almohada adecuada y evitar posiciones que giren el cuello.
- Alternar frío y calor ante dolor agudo y, de ser necesario, usar analgésicos de venta libre.
La Cleveland Clinic también recomienda que niños y adolescentes limiten tiempos de inclinación hacia el celular y adopten hábitos ergonómicos para evitar tensión muscular.
El “tech neck” se ha convertido en una dolencia transversal que afecta a estudiantes, trabajadores de oficina, conductores, gamers y adultos mayores por igual.
Sin embargo, Miranda insiste en que se trata de un problema prevenible si se fomenta un uso consciente de la tecnología desde edades tempranas y se adoptan rutinas saludables que acompañen la vida digital.