Riñones sanos: la clave para una vida saludable
Los riñones son órganos pequeños, pero su trabajo es enorme: filtran desechos, equilibran líquidos y ayudan a regular la presión arterial. Cuando se deterioran, el impacto puede afectar a todo el organismo. Por eso, los médicos destacan la importancia de cuidar los riñones y adoptar hábitos saludables que permitan prevenir la enfermedad renal antes de que sea demasiado tarde.
Aunque suelen pasar desapercibidos, los riñones cumplen funciones fundamentales para el cuerpo humano. Filtran la sangre, eliminan sustancias de desecho, regulan líquidos y participan en procesos hormonales que influyen en la presión arterial y otros sistemas.
“Tienen múltiples funciones en nuestro organismo; ellos tratan de ayudarnos incluso cuando nosotros nos olvidamos de ayudarlos. Por eso es muy importante su cuidado”, explica Ronald Ordóñez, docente de la carrera de Medicina de Unifranz.
Cuando los riñones dejan de funcionar correctamente, el impacto no se limita al sistema urinario. El desequilibrio puede afectar distintos órganos y alterar procesos esenciales del cuerpo.
Este jueves 12 de marzo se celebra el Día Mundial del Riñón con el objetivo de concientizar sobre la importancia de la salud renal, la prevención de enfermedades crónicas, la detección temprana y la reducción del impacto de esta enfermedad que en el país afecta a 6.445 personas (datos de 2024), aunque anualmente el número de enfermos renales aumenta a razón de un 12% a 14%.
Por qué es vital mantenerlos saludables
El buen estado de los riñones permite que el organismo mantenga su equilibrio interno. Estos órganos participan en la eliminación de toxinas, el equilibrio hidroeléctrico, la regulación de la presión arterial y el balance ácido-base.
Ordóñez advierte que descuidarlos puede desencadenar una cadena de problemas de salud. “Si no cuidamos nuestros riñones, afectamos muchas funciones del organismo, porque su trabajo influye en distintos sistemas del cuerpo”, señala.
Por esta razón, especialistas en salud insisten en adoptar hábitos saludables que protejan la función renal desde edades tempranas.
La prevención: la mejor protección
El cuidado de los riñones está estrechamente ligado al estilo de vida. La actividad física, una alimentación equilibrada, mantener un peso saludable y controlar enfermedades como la diabetes o la hipertensión son medidas fundamentales para prevenir la enfermedad renal.
También es importante evitar la automedicación, reducir el consumo de tabaco y alcohol, y mantener una adecuada hidratación.
“Yo diría que la prevención es demasiado importante si queremos tener una buena calidad de vida. Por eso la Organización Mundial de la Salud es tan enfática en promover hábitos preventivos”, afirma el especialista.
Cuando la enfermedad renal aparece
El tratamiento de las afecciones renales depende del tipo y del momento en que se detectan. Algunas lesiones agudas pueden tratarse si se identifican a tiempo; sin embargo, la situación cambia cuando la enfermedad se vuelve crónica.
“Si hablamos de enfermedad renal crónica avanzada que requiere diálisis, la única solución definitiva sería el trasplante renal”, explica Ordóñez.
La falta de tratamiento no solo deteriora la función de los riñones. Con el tiempo, la enfermedad puede afectar otros órganos, ya que estos cumplen un papel clave en el equilibrio del organismo.
Un desafío creciente para la salud
El aumento de enfermedades como la diabetes tipo 2 y la hipertensión arterial ha incrementado el número de personas con problemas renales. Esta realidad ha impulsado iniciativas de atención y prevención en el país.
“En Bolivia existe el Programa Nacional de Salud Renal, debido al crecimiento de pacientes con enfermedad renal crónica asociado a enfermedades de base como la diabetes o la hipertensión”, señala el docente.
Frente a este panorama, el especialista reflexiona que la información y la prevención son las herramientas más eficaces. Adoptar hábitos saludables, realizar controles médicos y prestar atención a la salud renal puede marcar la diferencia entre una vida plena o enfrentar complicaciones evitables.