Guía de “supervivencia” para solteros en San Valentín

San Valentín se apodera del mundo. Las calles se convierten en escenarios con escenas de amor, donde peluches, flores y chocolates protagonizan un festejo singular. Sin embargo, ¿es posible disfrutar de un 14 de febrero sin una pareja? Liudmila Loayza, directora de la carrera de Psicología en la Universidad Franz Tamayo, Unifranz La Paz, asegura que sí.
“Es evidente la presión social que genera San Valentín, especialmente para los jóvenes, ya que el contexto cultural de los adolescentes refuerza la idea de que este día debe celebrarse con pareja. Para quienes están solteros, esto puede resultar abrumador», explica.
«Es difícil no sentir la presión de un ambiente marcado por la superficialidad del amor en las redes sociales y el consumismo, lo que puede afectar emocionalmente a quienes no logran cambiar su perspectiva sobre el amor”, añade Loayza.
María José López, estudiante, considera que esta fecha debe ser resignificada. “Hay que recordar que el amor está presente en muchos aspectos de la vida, no solo en la pareja. Está en la amistad, en la familia, en la naturaleza e incluso en los animales. Es fundamental desmitificar el concepto de amor propio, ya que muchas veces se asocia solo con el cuidado físico y emocional, pero una parte importante de este es aprender a estar bien consigo mismo y disfrutar de la soledad. Las relaciones van más allá de lo romántico; se trata de validar las emociones y encontrar formas saludables de celebrar este tipo de fechas”, afirma.
La psicóloga Tatiana Montoya destaca que no se debe confundir el enamoramiento con el amor real. “El enamoramiento provoca varios procesos neurofisiológicos, como la disminución de la serotonina y el aumento de la dopamina, lo que genera sensaciones de placer y gratificación. Esta etapa hace que la separación de la pareja sea dolorosa, similar a un síndrome de abstinencia. Por otro lado, el amor es una construcción que no se limita a la pareja, sino que también abarca la familia, los amigos y las mascotas. Estos vínculos amorosos son esenciales para sentirnos validados y para aprender a legitimar aspectos de nuestra personalidad que nos ayudan a tener relaciones saludables con los demás”, explica.
Montoya añade: “Es fundamental aprender que la felicidad, la paz y la realización no dependen exclusivamente de una pareja, sino también de nuestro entorno”.
Los psicólogos juegan un papel crucial en el manejo de estas crisis emocionales. “Estudiamos el comportamiento y el funcionamiento mental en diversos contextos sociales, ofreciendo herramientas para que las personas puedan cambiar su forma de ver la realidad, incluyendo fechas como San Valentín. Además, ayudamos a modificar patrones familiares que afectan la manera en que nos relacionamos. La Psicología tiene un rol esencial en estos procesos, mejorando el bienestar emocional y ayudando a afrontar diferentes situaciones”, afirma Loayza.
Los profesionales formados en la carrera de Psicología de Unifranz están profundamente motivados por explorar las complejidades de la mente humana, comprender las razones detrás de nuestras acciones y contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas. A lo largo de su formación, desarrollan habilidades para evaluar e intervenir en pacientes, convirtiéndose en actores fundamentales para el desarrollo social del país, gracias a la integración de diversas disciplinas en su preparación.