Cinco estrellas, una sola convicción: formar profesionales que transforman…
Existen instituciones que hablan de calidad. Y hay otras que se someten al escrutinio del mundo y salen victoriosas. Unifranz recibió la calificación QS Stars, un prestigioso sistema de evaluación internacional y los resultados no dejan lugar a dudas: cinco estrellas en empleabilidad y gobernanza, cuatro en impacto social e infraestructura.
Escuchar al Ingeniero Rolando López, Vicerrector de Unifranz, no es solo oír cifras de acreditaciones; es sentir el pulso de una institución que ha decidido que los jóvenes bolivianos no tienen por qué mirar hacia afuera para encontrar lo mejor del mundo. Y si lo hacen, también están preparados. Así, más que una entrevista, fue una charla amena y profunda con Mariana Dupleich, en Red Uno.
«Esto no es otra cosa que ratificar la alta tasa de empleabilidad y competitividad que tienen nuestros profesionales en el mercado, no solamente nacional, sino regional e internacional», explica el vicerrector, con esa mezcla de orgullo y responsabilidad que solo da el trabajo bien hecho.
Cuando una universidad recibe cinco estrellas en empleabilidad no está celebrando un logro administrativo está confirmando que sus egresados son buscados, contratados, valorados.
Gobierno institucional que inspira confianza

En tiempos de fragilidad gubernamental e incertidumbre, tener una institución con cinco estrellas en gobernanza es más que un dato: es un salvavidas. «Demuestra -a través de una auditoría externa- la capacidad, credibilidad y transparencia que tiene Unifranz en todos sus procesos, sistemas y servicio de atención a los estudiantes», señala López. No son palabras al aire. Es una evaluación de cerca de 50 indicadores globales que miden si una universidad está a la altura de instituciones de clase mundial. Y Unifranz lo está.
La gobernanza sólida no es solo gestión eficiente: es la promesa de que cuando un padre de familia deposita el futuro de su hijo en esas aulas, hay un sistema robusto, planificado, transparente que lo respalda. Es saber que detrás de cada decisión hay un propósito claro: formar profesionales que transformen su vida y transformen el mundo.
Una catedral de innovación en el quinto piso
Pero la excelencia no flota en el aire. Se construye. Y en Unifranz se construye literalmente. «Vamos a estrenar para este semestre en nuestro quinto piso del campus central lo que hemos llamado una Catedral de innovación», anuncia López. Laboratorio de inteligencia artificial. Laboratorio de negocios. Centro Avanzado de Simulación de Educación Médica, «como una clínica boutique, pero totalmente tecnológica, que simula la realidad a plenitud». Segundo laboratorio de diseño. Espacios vivos donde la teoría muere y nace la práctica.
«Tener infraestructura es tener espacios vivos para facilitar el aprendizaje de los chicos, con mucha tecnología al servicio de los estudiantes», insiste el vicerrector. Y tiene razón. Porque un estudiante de Unifranz no lee sobre inteligencia artificial: la programa. No estudia medicina en libros: la practica en simuladores de última generación. No imagina negocios: los diseña en laboratorios equipados como oficinas corporativas.
El impacto que trasciende las aulas

Cuatro estrellas en impacto social no son decorativas. Son la confirmación de que Unifranz no forma profesionales para que simplemente trabajen, los forma para que lideren, innoven, transformen. La vinculación con empresas, las ferias de empleabilidad, la acreditación Mercosur en Medicina, la Medalla 14 de Septiembre en el año del Bicentenario… cada reconocimiento es una pieza de un rompecabezas más grande: una universidad que entiende que educar es sembrar futuro.
«Estamos plenos a hacer eso: formar profesionales que transformen su vida y transformen el mundo», concluye López. No es solo el vicerrector quien lo dice. Es QS Stars. Es el Mercosur. Son las certificaciones que reconocen que aquí se forma excelencia.