Cuatro décadas de El Alto: innovación y talento transforman la metrópoli andina

En el corazón de Los Andes, El Alto celebra 40 años de vida, marcados por esfuerzo, sueños y la determinación de su gente. Desde su fundación en 1985, la ciudad ha experimentado un crecimiento acelerado, consolidándose como un referente de transformación en Bolivia.
Con la mirada puesta en el futuro, El Alto enfrenta desafíos ligados a su vertiginoso desarrollo. No obstante, el compromiso de sus ciudadanos, especialmente su juventud trabajadora e innovadora, impulsa el emprendimiento y la generación de empleo. A esto se suma la apuesta por la educación como un pilar clave para su consolidación como una metrópoli moderna e inclusiva.
Según el Censo 2024 del Instituto Nacional de Estadística (INE), El Alto cuenta con una población de 885.025 habitantes, manteniéndose entre las ciudades más pobladas del país. Su gente, creativa y visionaria, ha convertido el emprendimiento y la iniciativa privada en los motores esenciales de su desarrollo económico.
El rol de los profesionales en el progreso de El Alto
Las numerosas iniciativas impulsadas por sus habitantes, junto con el respaldo de instituciones públicas y privadas, han generado una creciente demanda de profesionales altamente capacitados en diversas áreas. Su aporte es crucial para garantizar un crecimiento planificado y sostenible de la ciudad.
Detrás de cada avance hay un joven comprometido con su comunidad. En los sectores de salud, economía, tecnología y desarrollo social, los profesionales alteños desempeñan un papel fundamental en la construcción del futuro de la ciudad. En este contexto, la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) se ha consolidado como un semillero de talento. Hasta la fecha, más de tres mil egresados de 31 generaciones han contribuido significativamente al progreso de El Alto.
La decana académica de Unifranz El Alto, Katia Camacho, destacó el orgullo de su institución “por ser parte de su historia y de contribuir a su crecimiento a través de la formación de profesionales comprometidos con el desarrollo de su comunidad”.
Proyectos innovadores: el impacto de la educación en el contexto alteño
A lo largo de los años, los estudiantes de esta casa de estudios demuestran su capacidad de innovación al abordar problemáticas reales mediante sus proyectos integradores. Destaca «Slite», un videojuego para enseñar Lengua de Señas Boliviana, iniciativa que captó la atención de medios nacionales e internacionales por su impacto positivo en la comunidad sorda y oyente, promoviendo la inclusión y el aprendizaje accesible.
Otras iniciativas notables incluyen: un sistema avanzado de monitoreo de la calidad del agua, un detector de somnolencia para evitar accidentes de tránsito y el desarrollo de productos farmacéuticos para tratar diversas patologías, entre otros. Estos proyectos refuerzan cómo la educación maximiza el potencial de los jóvenes y transforma su realidad.
El futuro de El Alto se escribe entre todos sus actores. La colaboración entre autoridades, instituciones públicas, empresas privadas, junto a las universidades y la comunidad es clave para seguir construyendo una ciudad donde cada persona tenga la oportunidad de crecer y prosperar.