Biotecnología para la vida: investigadores de Unifranz crean un yogur con colágeno elaborado para una mejor salud

By Esteban Luzgardo Muruá Pará

Seis estudiantes de quinto semestre de Bioquímica y Farmacia de Unifranz han decidido que la ciencia no debe quedarse encerrada en tubos de ensayo, sino que debe servirse en la mesa, ser deliciosa y, sobre todo, sanar.

Esta es la historia de Yoguflex, un yogur funcional que combina la sabiduría de la nutrición tradicional con la potencia de la biotecnología aplicada, liderado por las mentes inquietas de Eimy Coaquira Beltrán y Belith Emily Villegas Soliz.

Más que un postre

«Nuestra idea surge resolviendo un problema que vemos en casa: el dolor de las articulaciones», explica Eimy. Tiene la seguridad de quien ha pasado horas investigando, porque a algunos familiares les dolían las rodillas. 

Las enfermedades articulares, como la artritis y la artrosis, ya no son exclusivas de la tercera edad. Datos actuales de la Organización Mundial de la Salud —OMS— indican que los trastornos musculoesqueléticos afectan a unos 1.710 millones de personas en el mundo, siendo la principal causa de discapacidad.

Yoguflex en la 4ta Feria de Divulgación Científica.

Ante esta realidad, y el elevado costo del colágeno hidrolizado comercial, este equipo decidió «aprender haciendo». Utilizaron insumos orgánicos que suelen desecharse —como las patas de pollo y las pezuñas de vaca— y lograron extraer colágeno puro a través de técnicas sostenibles. «Queremos que las personas sin recursos también puedan acceder a los beneficios del colágeno», añade Eimy.

El reto del sabor y el «secreto» de la Pepsina

El desafío no era menor: ¿cómo lograr que un producto derivado de partes animales sepa a una deliciosa merienda? Belith explica que la clave estuvo en el laboratorio. «Hicimos un montón de pruebas para perder el sabor y olor característico de las patitas de pollo y de las pezuñas. Ahora, ya en el yogurt, si yo no te digo que tiene colágeno, no te das cuenta».

Pero lo que realmente hace a Yoguflex una joya de la bioquímica es el uso de la pepsina. El cuerpo humano no siempre descompone las proteínas grandes al cien por ciento; por ello, estas jóvenes añadieron esta enzima para romper los enlaces del colágeno, facilitando que el organismo lo metabolice correctamente. Es ciencia aplicada a la eficiencia biológica.

El equipo de estudiantes de bioquímica y farmacia de Unifranz exponen y hacen degustar su yogurt con colágeno.

El yogurt, disponible en sabores de piña y frutilla según la temporada, fue diseñado también pensando en la aceptación del consumidor: sin sabor ni olor característico del colágeno, accesible y fácil de incorporar a la dieta diaria.

La tendencia que no pasa de moda

El proyecto no solo mira hacia la salud ósea. En un mundo donde la cosmética «in & out» (belleza desde adentro) es tendencia, el colágeno es el rey. El consumo de colágeno para mejorar la elasticidad de la piel, fortalecer el cabello y endurecer las uñas ha crecido un 10% anual en la industria global.

El equipo de Yoguflex celebra el logro.

«A los 20 años todas queremos vernos bien», ríe Belith, «pero consumir esto ahora nos permite tener una reserva de colágeno para cuando el cuerpo deje de producirlo naturalmente, a los 40. Es apostar por una vejez digna, sin dolores y con vitalidad».

El sueño del equipo es claro: convertir su innovación en un producto comercial que beneficie a la sociedad. Para ellas, el éxito no se mide solo en ventas, sino en impacto.

Unifranz: donde las ideas se hacen realidad

Para este grupo de seis futuras bioquímicas, la experiencia ha sido transformadora. «Bioquímica y Farmacia en Unifranz es mucho más de lo que esperaba», confiesa Eimy. La filosofía de la universidad les ha permitido salir de la teoría y enfrentarse al mercado real, lidiando con fases de aprobación, pruebas toxicológicas con artemias y el diseño de sabores estacionales como piña y frutilla.

Las futuras bioquímicas de Unifranz comparten su proyecto hecho realidad, pensado para el bienestar de las personas.

El proyecto, que ya lleva un año de maduración, entró en su octava fase este 26 de febrero en la 4ta Feria de Divulgación Científica, donde el público pudo degustar y adquirir este producto que promete ser el nuevo aliado de las familias cochabambinas.

El futuro comienza en un sorbo

Yoguflex es el testimonio de que la innovación no necesita de ingredientes exóticos, sino de una mirada empática y una formación académica de excelencia. Eimy, Belith, Nicol, Valery, Gabriela y María Isabel no solo han creado un yogur; han construido un puente entre la ciencia y el bienestar social.

Y en cada cucharada de Yoguflex, estas jóvenes bioquímicas demuestran que el futuro de la salud preventiva —y también de la belleza consciente— puede comenzar en un laboratorio universitario, pero está destinado a transformar la vida cotidiana de las personas.

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