Unifranz firma convenios que abren las puertas del futuro a estudiantes de salud
El auditorio de la Universidad Unifranz -UNIFRANZ- fue el escenario de un compromiso con la vida. Allí, se realizó la firma de convenios con la Clínica de la Zerda, Clínica Aranjuez y Farmacorp. Esta alianza representa mucho más que un acuerdo institucional: es la apertura de puertas hacia el futuro para cientos de estudiantes que hoy entienden que su carrera no se estudia, se vive.
Cochabamba ya dejó de ser solo el granero del país para convertirse en la catedral de la innovación. Con un enfoque humanista, el acto recordó que detrás de cada bata blanca o cada análisis de laboratorio, hay un joven que necesita «escenarios vivos» para aprender. Como expresó el Ing. Rolando López, Vicerrector de UNIFRANZ: «Nuestra mente no tiene límites, pero hay que moldearla, para dominar el éxito».

El momento fue emotivo para los estudiantes de Bioquímica, Medicina y Odontología. Para ellos, Farmacorp es ahora el «socio de lujo» donde la química se vuelve servicio; la Clínica Aranjuez es el hospital que abre sus brazos a la vocación médica; y la Clínica de la Zerda es el espacio donde la tecnología digital devuelve la autoestima a través de una sonrisa.
El crecimiento de la Facultad de Ciencias de la Salud, que supera el 60% en nuevas inscripciones, confirma la confianza depositada en este modelo. Infraestructura moderna, una clínica biotecnológica ampliada, laboratorios de inteligencia artificial y una clínica digital consolidan una formación alineada con los desafíos actuales.

López destacó que Cochabamba no tiene el poder económico de Santa Cruz ni el poder político de La Paz, pero tiene algo más valioso: el poder del conocimiento. «Y se desarrolla como lo hace la mente humana: aprendiendo, preguntando, fallando, tropezándose. Ese es el concepto de nuestro modelo educativo: aprender haciendo».

La Unifranz ha decidido que sus estudiantes no pueden salir a un «mundo laboral salvaje» sin haber probado sus fuerzas antes. La universidad no es quien tiene el poder; el poder reside en los jóvenes. Estos convenios son, en esencia, la promesa de que nadie caminará solo en el difícil pero grandioso camino de sanar a otros.