Más allá de un título, los beneficios de la segunda carrera profesional

El constante cambio impulsado por la tecnología ha provocado que las dinámicas laborales se transformen rápidamente. Como resultado, muchos profesionales están optando por iniciar una segunda carrera. Ya sea para redirigir su vida profesional, adquirir nuevas habilidades o adaptarse a nuevos mercados, estudiar una nueva disciplina tiene múltiples beneficios que van más allá de la simple adquisición de conocimiento.
Rafael Vidaurre, coordinador del Observatorio Nacional del Trabajo de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), considera que los nuevos perfiles profesionales están influenciados por la tecnología, la cual se aplica a diferentes áreas.
“Las universidades han empezado a ofrecer carreras que responden a estas necesidades (…) En la medida que la segunda carrera sea complementaria a la primera, entonces va a mejorar las oportunidades laborales para cualquier profesional”, recomienda Vidaurre.
Estudiar una segunda carrera representa un desafío para cualquier persona; sin embargo, es una meta alcanzable que requiere planificación, organización y el apoyo adecuado para mejorar la empleabilidad y diversificar los conocimientos en áreas complementarias. Por esta razón, cada vez más estudiantes optan por ampliar sus horizontes profesionales con el fin de abrir paso a nuevas oportunidades en un mercado cada vez más competitivo.
Una de las razones más poderosas para elegir una segunda carrera es la adaptabilidad profesional. Las demandas del mercado laboral cambian con rapidez, y lo que ayer era un sector con alta demanda, hoy puede estar siendo desplazado por la automatización y la tecnología. Estudiar una segunda carrera permite a los profesionales diversificar sus habilidades, lo que les da mayor flexibilidad para adaptarse a nuevas oportunidades laborales y reducir el riesgo de quedar obsoletos en su área original.
Además, esta nueva formación brinda una mayor estabilidad laboral. Diversificar las competencias no solo abre puertas a diferentes sectores, sino que también genera más seguridad ante posibles crisis económicas o cambios inesperados en la industria. Mientras que un profesional con solo una habilidad puede verse limitado cuando su campo entra en recesión, aquel con un conjunto de habilidades más amplio tiene más probabilidades de mantenerse activo en el mercado.
La satisfacción personal es otro de los grandes beneficios de emprender una segunda carrera profesional. Muchas veces, los profesionales sienten que están atrapados en una rutina o que su primer camino ya no les satisface completamente. Cambiar de rumbo y explorar una nueva disciplina puede ser una forma de revitalizar la pasión por el trabajo.
Sin embargo, Vidaurre enfatiza que: “Si una persona estudia una segunda carrera que es totalmente diferente a la que se formó inicialmente, entonces no va a fomentar su desarrollo. Lo único que va a demostrar es el derroche de recursos y tiempo en una elección que no fue la adecuada en su momento”.
Por otro lado, la expansión de la red profesional es uno de los beneficios más inmediatos. Al estudiar una nueva carrera, los individuos ingresan en nuevos círculos de conocimiento y tienen la oportunidad de conocer a otros profesionales en áreas completamente diferentes. Esta red no solo aumenta las oportunidades de colaboración, sino que también amplía las posibilidades de obtener trabajos en otras industrias y sectores.
El emprendedurismo también se ve favorecido con una segunda carrera. Aquellos que, además de su formación inicial, adquieren conocimientos en áreas como administración de empresas, marketing digital o economía, pueden decidir emprender su propio negocio. Un segundo título puede proporcionar las herramientas necesarias para gestionar una empresa con éxito, entendiendo tanto el aspecto técnico de una industria como los aspectos operativos y financieros de un emprendimiento.
El factor económico también juega un papel importante. Los profesionales tienen la oportunidad de acceder a mejores salarios y oportunidades. Sectores como la tecnología, la ingeniería y la salud ofrecen remuneraciones significativamente más altas, y el hecho de contar con un título adicional abre más puertas a empleos mejor remunerados. Además, la especialización puede otorgar un valor agregado que permite negociar mejores condiciones laborales.
Es por esta razón económica que muchas personas, con el deseo de mejorar su situación profesional, optan por estudiar una segunda carrera mientras trabajan. Esta dualidad les permite no solo adquirir conocimiento académico, sino también ponerlo en práctica en el mundo real. Sin embargo, gestionar el tiempo entre las exigencias de un empleo y las demandas académicas puede ser una tarea compleja, que requiere disciplina rigurosa y una excelente capacidad de organización.
En el ámbito educativo, como señalaba Vidaurre, las universidades han comenzado a ofrecer carreras que responden a estas nuevas necesidades. Una de las opciones disponibles es la educación online, dirigida a este grupo de personas que dedica más tiempo a su trabajo, pero que también asume la responsabilidad de capacitarse en una disciplina en un determinado tiempo del día.
“La educación online, complementada con la semipresencialidad, es un modelo educativo donde, por primera vez en la historia y de manera masiva, muchas personas pueden aprovechar la oportunidad de ser ellas mismas el centro de su formación. Es la formación la que se ajusta a sus necesidades, no ellos a las necesidades de los centros educativos”, explica Lluís Pastor, experto en innovación educativa y asesor internacional de Unifranz Online.
Los beneficios de optar por una segunda carrera profesional son variados y transformadores. Desde el desarrollo de nuevas habilidades hasta el acceso a mayores oportunidades laborales, este camino no solo representa una inversión en el futuro profesional, sino también en el crecimiento personal. Con los cambios acelerados del mundo actual, contar con una segunda carrera es más que una ventaja competitiva; es una necesidad estratégica para mantenerse relevante y preparado para los retos del mercado laboral.