Lady Diana Flores: la mentora financiera que impulsa el empoderamiento económico a través del conocimiento
Lady Diana Flores construyó su camino profesional entre números, análisis y decisiones estratégicas. Ingeniera Industrial, con un MBA en Finanzas y formación complementaria en el programa CFA, su trayectoria se consolidó durante años de experiencia en el sector financiero y comercial. Sin embargo, fue el deseo de generar impacto social a través de la educación financiera lo que la llevó a emprender y a transformar su conocimiento técnico en un servicio con propósito.
“Muchas personas no tomamos buenas decisiones porque nunca recibimos educación financiera”, explica Flores, quien hoy se desempeña como mentora financiera y empresaria digital. Desde su marca personal, Flores acompaña a personas y pequeños emprendimientos a organizar sus finanzas, estructurar presupuestos, optimizar recursos y proyectar objetivos económicos claros. Su propuesta combina disciplina, cercanía y una mirada pedagógica orientada a la autonomía financiera.
Como ocurre con muchos emprendimientos emergentes, el crecimiento trajo nuevos desafíos. Flores identificó la necesidad de ordenar su modelo de negocio, clarificar su oferta y fortalecer su identidad de marca. Fue en ese contexto que ingresó a Pitukea Mi Negocio, el programa del Instituto de la Mujer y Empresa (IME) que impulsa el desarrollo de emprendimientos liderados por mujeres mediante capacitación práctica y acompañamiento estratégico.
La experiencia marcó un antes y un después. Según Flores, Pitukea Mi Negocio le permitió “tener mayor claridad sobre el camino que debía seguir el negocio” y comprender la importancia de estructurar procesos, definir propuestas de valor y comunicar de forma coherente su servicio. Flores destaca especialmente el aprendizaje en innovación, el uso de herramientas digitales y la incorporación de inteligencia artificial como apoyo para la gestión y planificación de su emprendimiento.
Además de las habilidades técnicas, el programa fortaleció competencias clave como el liderazgo, la visión estratégica y la confianza para tomar decisiones. Para Flores, compartir el proceso con otras emprendedoras fue parte esencial del aprendizaje: “Poder aprender y crecer junto a más mujeres que también están apostando por sus negocios fue una experiencia muy enriquecedora”.
Hoy, Flores se ha posicionado como una referente en mentoría financiera con enfoque en inclusión y empoderamiento económico femenino. Su trabajo busca cerrar brechas de información y demostrar que una correcta gestión financiera puede convertirse en una herramienta de transformación personal y colectiva. La historia de Flores refleja el impacto que tiene el acceso a formación especializada cuando se combina con perseverancia y visión.
El alcance de Pitukea Mi Negocio se explica, precisamente, por ese enfoque integral. Hacia el cierre del proceso, la directora asociada del IME, Xiomara Zambrana, subraya el valor del programa:
“Muchas emprendedoras inician con lo que tienen, sin conocimientos en diseño o marketing. Pitukea Mi Negocio les brinda herramientas concretas para que puedan construir una identidad de marca coherente y competitiva, alineada con sus objetivos de venta”.
En esa misma línea de impulso al emprendimiento con impacto, el IME articula nuevas oportunidades como Ideas Circulares, un fondo concursable desarrollado junto a Unifranz y el programa GIZ/ProUrbano. Esta iniciativa busca apoyar proyectos que transformen residuos en oportunidades económicas, promoviendo negocios sostenibles con enfoque de género e inclusión social.
El fondo ofrece recursos no reembolsables y acompañamiento técnico durante seis meses a emprendimientos y organizaciones de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, incentivando la generación de empleos verdes y un modelo de desarrollo más sostenible. Pueden postular asociaciones, microempresas, PyMEs y start-ups legalmente establecidas, con al menos un año de operación en Bolivia.
Para emprendedoras como Lady Diana Flores, estas iniciativas refuerzan la idea de que el conocimiento, la innovación y el apoyo institucional pueden convertir una vocación en un proyecto sólido. Su historia confirma que, cuando la educación financiera se combina con formación empresarial, el emprendimiento se transforma en una herramienta real de cambio.