Educación y liderazgo: mujeres que impulsan la transformación empresarial

Cada vez más mujeres acceden a la educación superior y asumen roles estratégicos en el mundo empresarial. La formación académica ha sido clave en este avance, permitiendo que más profesionales femeninas lideren empresas, innoven en sus industrias y contribuyan al desarrollo económico.
Según Corporate Women Directors International (CWDI), el 14,5% de los puestos en consejos de administración en América Latina están ocupados por mujeres. Aunque la cifra sigue por debajo de la equidad, refleja un avance importante en la representación femenina en espacios de toma de decisiones. Ximena Behoteguy, presidenta del Banco FIE en Bolivia, y Silvina Moschini, la primera mujer latina en liderar una empresa unicornio, son ejemplos del liderazgo femenino en la economía global.
Una empresa unicornio es una startup valorada en más de 1.000 millones de dólares sin cotizar en bolsa. Moschini, fundadora de TransparentBusiness y SheWorks!, alcanzó este hito en el ámbito de la tecnología y el trabajo remoto, demostrando que el liderazgo femenino puede ser disruptivo e innovador.
Más mujeres en la educación y el mundo empresarial
En Bolivia, la educación ha sido un pilar fundamental para que más mujeres accedan a estos espacios. Verónica Ágreda, rectora nacional de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, destaca que las universidades juegan un rol clave en la reducción de brechas de género, promoviendo la equidad en la formación profesional.
«La educación superior brinda herramientas para que más mujeres accedan a espacios de liderazgo. En Unifranz impulsamos modelos académicos que fortalecen la participación femenina en distintas disciplinas, preparando profesionales con visión global y capacidad innovadora», enfatiza Ágreda.
En la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Unifranz, la participación femenina ha crecido significativamente en los últimos años. Ericka Berríos, decana de la facultad, resalta que este avance se refleja en el ámbito empresarial.
«El 70% de las pymes en Bolivia son lideradas por mujeres, lo que demuestra su capacidad emprendedora y de gestión. Cada vez más mujeres asumen roles estratégicos y participan en proyectos de impacto económico y social», explica Berríos.
Para consolidar este crecimiento, Unifranz impulsa programas como el Instituto de la Mujer y Empresa (IME), que fomenta el liderazgo femenino en el ámbito corporativo, y el programa Code Queens, que ha capacitado a mujeres en marketing digital, comercio electrónico y coaching profesional, beneficiando a más de 150 emprendedoras en Cochabamba.
Además, el Programa de Fortalecimiento y Capacitación para la Red de Mujeres Plomeras, en alianza con Water for People, ha permitido que más mujeres se profesionalicen en un sector históricamente dominado por hombres.
«Cuatro de cada diez cargos directivos en el sector productivo están en manos de mujeres, y ocho de cada diez empresas están contratando a más mujeres. Esto demuestra que estamos avanzando hacia un mercado más equitativo, pero aún quedan desafíos por superar», agrega Berríos.
Mujeres y liderazgo: el impacto en el mundo empresarial
El liderazgo femenino también se ha fortalecido en el ámbito corporativo, especialmente en la carrera de Administración de Empresas. Simay Vera, directora de la carrera en Unifranz Cochabamba, destaca que más del 50% de los estudiantes son mujeres, reflejando una transformación en la gestión empresarial.
«Nos encanta formar a futuras líderes empresariales que impulsen el desarrollo económico, con una visión integral del manejo de negocios tradicionales y digitales», comenta Vera.
Para que más mujeres accedan a posiciones de liderazgo, es fundamental desarrollar habilidades clave.
«Las administradoras de empresas deben ser expertas en toma de decisiones informadas, asumir riesgos estratégicos y desarrollar habilidades de negociación y resolución de conflictos. Estas competencias les permiten destacar en cualquier sector y transformar el entorno empresarial», añade.
Si bien el liderazgo femenino está en crecimiento, aún persisten barreras como la brecha salarial, el acceso a financiamiento y la conciliación entre vida laboral y personal.
Berríos coincide en que la educación sigue siendo clave para cerrar estas brechas: «Al fomentar la formación en liderazgo, la inclusión de mujeres en sectores tecnológicos y el acceso a redes de mentoría, creamos oportunidades reales para el empoderamiento femenino en la economía», señala.
El liderazgo femenino no solo está transformando el mundo empresarial, sino que está redefiniendo la manera en que se toman decisiones estratégicas. Con más mujeres en cargos directivos, las empresas adoptan modelos de negocio más inclusivos y resilientes.
Unifranz reafirma su compromiso con la formación de líderes femeninas, impulsando espacios de educación y crecimiento para seguir promoviendo la equidad en el entorno empresarial.