Estudiantes Unifranz crean bioplástico que impulsa moda ecológica desde el laboratorio

By Andres Zankis

Formando profesionales comprometidos con la sostenibilidad

Frente a la creciente contaminación generada por los plásticos convencionales, universitarios desarrollaron un bioplástico a partir de recursos renovables. Este material biodegradable puede transformarse en carteras, billeteras y otros accesorios, demostrando que la ciencia también puede ser aliada de la sostenibilidad.

La iniciativa nació como una respuesta concreta a los impactos ambientales que afectan al suelo, el aire y el agua. Desde el aula y el laboratorio, los futuros profesionales decidieron investigar alternativas responsables que reduzcan la huella ecológica de los materiales de uso cotidiano.

“La idea nace como una respuesta a la contaminación generada por los plásticos tradicionales, que además tardan décadas en desaparecer. En cambio, los bioplásticos tienden a degradarse más rápido, ya que están hechos de polímeros elaborados a base de recursos renovables. Esto nos permite crear materiales biodegradables con menor impacto ambiental”, explicó Maidelin Vilamani Solano, estudiante de Bioquímica y Farmacia de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz.

El bioplástico desarrollado se basa en polisacáridos y otras fuentes naturales, lo que lo convierte en una alternativa viable frente a los plásticos convencionales. Además de su aporte ecológico, el material abre posibilidades de innovación en sectores como la moda sostenible, dado que es un material flexible y de fácil adaptabilidad para armar cualquier prenda.

“Se pueden crear bolsos, carteras y billeteras de uso cotidiano, pensados para la moda ecológica. Estas aplicaciones permiten proyectar el bioplástico como un producto funcional, estético y alineado con las nuevas tendencias de consumo responsable”, destacó Vilamani.

El proyecto también es un claro ejemplo del modelo educativo de Unifranz, basado en la metodología de aprender haciendo, donde los estudiantes aplican sus conocimientos en contextos reales. A lo largo del proceso, trabajaron junto a sus docentes en la formulación, elaboración y evaluación del bioplástico.

“Ponemos en práctica el aprender haciendo mediante la elaboración y formulación de nuestro producto, con el acompañamiento de nuestros docentes. Uno de los principales desafíos fue encontrar la formulación correcta para obtener un material funcional y resistente”, señaló Leire Iratxe Sosa, estudiante de la carrera en Unifranz Santa Cruz.

Sosa destacó que, aunque el proceso de elaboración del bioplástico es relativamente corto, el verdadero aprendizaje estuvo en la experimentación científica. “Formarme como profesional es una de las etapas más importantes, y en Unifranz el aprender haciendo es innovador, útil y sustentable para nosotros como bioquímicos farmacéuticos”, afirmó.

Moda ecológica

Desde la perspectiva docente, el proyecto representó una experiencia formativa integral para los estudiantes. “No solo aplicaron conocimientos técnicos en bioquímica y análisis de materiales, sino que fortalecieron habilidades como el trabajo en equipo, el pensamiento crítico y la resolución de problemas”, explicó Mary Cruz Martínez, docente de Bioquímica y Farmacia.

La académica resaltó que este tipo de iniciativas impulsan a los estudiantes a comprender el rol social de su profesión. “Estas experiencias les permiten visualizar su futuro profesional más allá del laboratorio tradicional, integrando investigación, innovación y responsabilidad ambiental”, concluyó.

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