Carnaval boliviano: ¿Cómo se unen rituales, turismo y desarrollo económico?
El Carnaval en Bolivia no es únicamente una celebración multitudinaria; es una manifestación cultural profundamente simbólica que combina espiritualidad, historia, identidad colectiva y desarrollo económico en un mismo escenario.
Para Gianmarco Fiori Beltrán, director de la carrera de Administración de Hotelería y Turismo de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) sede La Paz, el Carnaval “representa una de las manifestaciones culturales más importantes de Bolivia, ya que integra patrimonio material e inmaterial, identidad colectiva, historia y cosmovisión andina”.
“No solamente es una fiesta, sino es una expresión viva de las tradiciones ancestrales que tenemos”, afirma, al referirse a la música, las danzas folklóricas, los trajes coloridos y los rituales que acompañan cada celebración.
El caso más emblemático es el Carnaval de Oruro, declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la Unesco el 18 de mayo de 2001. En esta festividad, más de 50 fraternidades y miles de danzantes participan en una entrada que puede extenderse por cerca de 20 horas continuas.
Pero la riqueza cultural no se limita a Oruro. La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Sucre y otras regiones del país aportan una identidad propia, desde entradas más autóctonas hasta comparsas festivas, mostrando la diversidad cultural del país.
Este componente cultural convierte al Carnaval boliviano en una experiencia auténtica para el visitante. El turismo cultural permite comprender el significado de las danzas y rituales, promoviendo respeto, valoración y preservación del patrimonio.
Fiori subraya que el flujo turístico que se genera en esta festividad permite redistribuir ingresos en distintas regiones y fortalecer tanto destinos tradicionales como emergentes. Además, el turismo cultural cumple un rol clave: “Permite que el visitante entienda el significado de las danzas, los rituales y las tradiciones, generando una experiencia auténtica y enriquecedora”.
Sin embargo, también advierte sobre la importancia de promover un turismo responsable, con respeto a las costumbres locales, adecuada gestión de residuos, seguridad y planificación. “Debemos garantizar que el turista llegue al destino, que los caminos estén expeditos y que la atención sea de excelencia”, sostiene.
El académico destaca que, en la carrera de Administración de Hotelería y Turismo de Unifranz La Paz, los estudiantes realizan investigaciones en comunidades, identifican problemáticas reales y proponen soluciones vinculadas a sostenibilidad, gestión de destinos y tecnología aplicada al sector. La carrera ofrece menciones como Gestión Hotelera y Tech Tourism, integrando innovación y herramientas digitales al desarrollo turístico.
“Vamos a las comunidades donde existen los problemas y los estudiantes, acompañados por el docente, plantean soluciones concretas”, destaca Fiori.
Desde Administración de Hotelería y Turismo, el Carnaval se estudia como un producto turístico que debe gestionarse con sostenibilidad, planificación e innovación tecnológica.
Al mismo tiempo, la festividad dinamiza la economía nacional. Para Ronald Bedregal, director de la carrera de Ingeniería Económica de Unifranz La Paz, el movimiento generado en Carnaval representa cifras millonarias, impactando en hotelería, gastronomía, transporte, artesanía y servicios complementarios.
“Es un movimiento de gran envergadura que se genera a partir de esta manifestación cultural”, señala, destacando además la generación de empleo directo e indirecto, y la atracción de divisas.
Desde la Ingeniería Económica, este fenómeno se analiza a través de indicadores como la relación beneficio-costo, la inversión generada y el flujo financiero que retorna a las regiones. El académico añade que los estudiantes trabajan con simulaciones, proyecciones de ingresos, análisis de riesgos y evaluación de inversiones en sectores estratégicos como infraestructura, transporte y gastronomía.
“Desde el primer día trabajan con la premisa del aprender haciendo”, explica Bedregal, resaltando proyectos integradores y la posibilidad de postular para acceder a capital semilla para emprendimientos.
En Unifranz, el modelo “Aprender Haciendo” permite que los estudiantes de Administración de Hotelería y Turismo trabajen con casos reales, investiguen comunidades, identifiquen problemáticas y propongan soluciones concretas para fortalecer destinos turísticos.
Asimismo, en Ingeniería Económica, los estudiantes desarrollan simulaciones, proyectan escenarios de riesgo e inversión y analizan cómo optimizar recursos en eventos masivos como el Carnaval.
El modelo “Aprender Haciendo” de Unifranz, que se aplica desde 2017, es una metodología educativa centrada en la experiencia práctica y la resolución de problemas reales, que conecta a los estudiantes con el mundo profesional desde el inicio de sus carreras. Esto les permite desarrollar habilidades clave y aumentar su empleabilidad.
“Aprender haciendo permite que los estudiantes desarrollen competencias reales y rasgos de nuestro modelo de persona desde el inicio de su formación. En Unifranz, no solo transferimos conocimientos, sino que desafiamos a nuestros estudiantes a aplicar lo aprendido en contextos prácticos, con proyectos, simulaciones, desafíos empresariales y experiencias colaborativas, sin perder el enfoque de una formación integral que trasciende lo técnico”, destaca Gustavo Montaño, vicerrector Académico Nacional de Unifranz.
De esta manera, el Carnaval boliviano no solo se celebra en las calles. También se convierte en objeto de estudio, análisis y planificación estratégica desde las aulas.
Su elemento diferenciador —la profunda carga cultural y ritual que sostiene cada manifestación— lo posiciona como una experiencia única en la región, donde identidad y desarrollo caminan de la mano.