{"id":713260,"date":"2026-03-27T12:53:58","date_gmt":"2026-03-27T16:53:58","guid":{"rendered":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/?p=713260"},"modified":"2026-03-27T12:56:02","modified_gmt":"2026-03-27T16:56:02","slug":"habitos-poco-saludables-aumentan-el-riesgo-de-enfermedades-cronicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/blog\/habitos-poco-saludables-aumentan-el-riesgo-de-enfermedades-cronicas\/","title":{"rendered":"H\u00e1bitos poco saludables aumentan el riesgo de enfermedades cr\u00f3nicas"},"content":{"rendered":"<p>Las enfermedades cr\u00f3nicas hoy representan una amenaza creciente para la salud de los j\u00f3venes. Factores como el sedentarismo, la mala alimentaci\u00f3n, el estr\u00e9s y los cambios en los h\u00e1bitos de vida est\u00e1n provocando que patolog\u00edas como la diabetes tipo 2, la hipertensi\u00f3n o los trastornos mentales aparezcan cada vez a edades m\u00e1s tempranas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00c1lvaro Eyzaguirre, docente de Medicina en la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), advierte que este panorama es amplio y preocupante. \u201cLas enfermedades metab\u00f3licas actualmente tienen una incidencia mucho m\u00e1s alta en nuestro pa\u00eds. Justamente por el consumo de alimentos o bebidas azucaradas ultrafinas\u201d, explica Eyzaguirre.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El cambio en los patrones alimentarios, marcado por el alto consumo de productos ultraprocesados, est\u00e1 directamente relacionado con el aumento de obesidad y diabetes.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En ese contexto, la docente Marie Paulette \u00c9tienne enfatiza el rol del az\u00facar en estos procesos. \u201c\u00daltimamente, varios alimentos contienen un alto \u00edndice de az\u00facar. Entonces, al consumirlos, estamos elevando nuestros niveles de az\u00facar. Esto desencadena la resistencia a la insulina, y es un paso hacia la diabetes\u201d. Este fen\u00f3meno es clave para entender por qu\u00e9 la diabetes tipo 2, antes considerada una enfermedad de adultos, ahora afecta a adolescentes y j\u00f3venes.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el az\u00facar tambi\u00e9n cumple una funci\u00f3n esencial en el organismo. \u201cEl az\u00facar nos permite generar procesos metab\u00f3licos que nos dan energ\u00eda, y el combustible es el az\u00facar. A partir del az\u00facar nosotros obtenemos el ATP para que todo nuestro organismo funcione\u201d. El problema, por tanto, no es su consumo en s\u00ed, sino el exceso y la falta de control en la dieta diaria.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Otro de los grandes riesgos para la salud juvenil est\u00e1 relacionado con el sistema cardiovascular. El m\u00e9dico cardi\u00f3logo Luis Oporto advierte que el sobrepeso es un factor determinante. \u201cEl sobrepeso incrementa la presi\u00f3n arterial y altera los niveles de colesterol, lo que eleva significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades card\u00edacas, incluso en personas j\u00f3venes\u201d. Esto demuestra que el coraz\u00f3n tambi\u00e9n puede verse afectado desde etapas tempranas de la vida.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, pr\u00e1cticas comunes como las dietas restrictivas sin control profesional pueden agravar la situaci\u00f3n. \u201cLas dietas extremas y sin supervisi\u00f3n m\u00e9dica pueden generar deficiencias nutricionales y aumentar el riesgo de arritmias. La clave est\u00e1 en adoptar un enfoque sostenible con metas realistas para mejorar la salud sin poner en riesgo el bienestar general\u201d, a\u00f1ade Oporto. En lugar de soluciones r\u00e1pidas, los especialistas recomiendan cambios progresivos y sostenibles.<\/p>\n\n\n\n<p>En paralelo, la salud mental es tambi\u00e9n una de las principales preocupaciones. Se estima que 1 de cada 7 adolescentes en el mundo presenta ansiedad o depresi\u00f3n, y en contextos locales hasta un 40% de j\u00f3venes reporta s\u00edntomas asociados al estr\u00e9s acad\u00e9mico y la presi\u00f3n social. Estas condiciones no solo afectan el bienestar emocional, sino tambi\u00e9n el rendimiento acad\u00e9mico y la calidad de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Las enfermedades respiratorias, como el asma, y otros problemas emergentes como la hipertensi\u00f3n juvenil o el dolor musculoesquel\u00e9tico por uso excesivo de pantallas, tambi\u00e9n forman parte de este panorama. El estilo de vida digital, con largas horas frente a dispositivos, est\u00e1 generando nuevas formas de enfermedad que impactan tanto el cuerpo como la mente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los factores de riesgo son claros: sedentarismo, alimentaci\u00f3n inadecuada, falta de sue\u00f1o, consumo de sustancias y escaso acceso a controles m\u00e9dicos preventivos. Todos estos elementos contribuyen a que las enfermedades cr\u00f3nicas se desarrollen de manera silenciosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a esta realidad, la prevenci\u00f3n se vuelve fundamental. Promover la actividad f\u00edsica diaria, mejorar los h\u00e1bitos alimenticios, reducir el consumo de az\u00facares y ultraprocesados, as\u00ed como atender la salud mental, son acciones clave para revertir esta tendencia. Asimismo, los controles m\u00e9dicos regulares permiten detectar de forma temprana posibles complicaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas enfermedades representan un desaf\u00edo urgente para la salud de los j\u00f3venes. La combinaci\u00f3n de factores biol\u00f3gicos, sociales y tecnol\u00f3gicos est\u00e1 acelerando su aparici\u00f3n, pero tambi\u00e9n existen herramientas para prevenirlas. Adoptar estilos de vida saludables no solo mejora la calidad de vida en el presente, sino que tambi\u00e9n protege el futuro de toda una generaci\u00f3n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los h\u00e1bitos poco saludables como mala alimentaci\u00f3n, sedentarismo y estr\u00e9s aumentan el riesgo de enfermedades cr\u00f3nicas en j\u00f3venes. La prevenci\u00f3n con actividad f\u00edsica y dieta equilibrada es clave.<\/p>","protected":false},"author":51,"featured_media":713265,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[266,53,4644,12236,10800,386,9448,9680,1422,11109,49,124,2944,242],"class_list":["post-713260","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","tag-bolivia","tag-educacion","tag-enfermedades","tag-enfermedades-cronicas","tag-enfermedades-metabolicas","tag-estudiantes","tag-habitos-alimenticios","tag-habitos-saludables","tag-innovacion-en-educacion","tag-jovenes-2","tag-medicina","tag-salud","tag-salud-mental","tag-unifranz"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/713260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/51"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=713260"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/713260\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":713266,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/713260\/revisions\/713266"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/713265"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=713260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=713260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=713260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}