{"id":711138,"date":"2026-01-13T15:42:44","date_gmt":"2026-01-13T19:42:44","guid":{"rendered":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/?p=711138"},"modified":"2026-01-13T15:42:57","modified_gmt":"2026-01-13T19:42:57","slug":"cambios-en-el-estilo-de-vida-ayudan-a-reducir-el-riesgo-de-acv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/blog\/cambios-en-el-estilo-de-vida-ayudan-a-reducir-el-riesgo-de-acv\/","title":{"rendered":"Cambios en el estilo de vida ayudan a reducir el riesgo de ACV"},"content":{"rendered":"<p>El accidente cerebrovascular (ACV), conocido popularmente como \u201cderrame cerebral\u201d, constituye una de las principales causas de discapacidad y mortalidad a nivel mundial. Sin embargo, diversos estudios y la experiencia cl\u00ednica coinciden en que una gran proporci\u00f3n de estos eventos pueden prevenirse mediante cambios sostenidos en el estilo de vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vladimir Paucara, m\u00e9dico intensivista y docente de la carrera de Medicina de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), subraya la importancia de identificar y modificar los factores de riesgo desde etapas tempranas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cSi hablamos de factores de riesgo tendremos que hablar seguramente de condiciones que elevan la probabilidad de que uno pueda llegar a tener derrame cerebral. Las condiciones personales usualmente se relacionan con la obesidad, por ejemplo, los h\u00e1bitos alimenticios, la actividad f\u00edsica con que cada uno cuente durante todos los d\u00edas\u201d, explica el especialista.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>A ello se suman enfermedades cr\u00f3nicas como la hipertensi\u00f3n arterial, la diabetes o alteraciones de la sangre, que aumentan significativamente el riesgo de sufrir un ACV. Adem\u00e1s, estas condiciones se dividen en personales y ambientales, y muchas de ellas est\u00e1n directamente relacionadas con los h\u00e1bitos cotidianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a este panorama, los cambios en el estilo de vida se convierten en una herramienta clave de prevenci\u00f3n. Consultado sobre este punto, el especialista enfatiza que \u201cen el caso de los cambios tendremos que hablar tambi\u00e9n de los factores de riesgo\u201d. Es decir, la prevenci\u00f3n comienza con la modificaci\u00f3n de aquellas conductas que favorecen el desarrollo de la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un estudio del Centro Finlay encontr\u00f3 que adoptar h\u00e1bitos diarios sencillos \u2014como caminar despu\u00e9s del desayuno y reducir el consumo de sal a menos de 2 gramos al d\u00eda\u2014 ayuda a normalizar la presi\u00f3n arterial en el 57% de los adultos mayores y a disminuir el riesgo de accidente cerebrovascular entre el 30% a 50%.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, una adaptaci\u00f3n del estudio Predimed demostr\u00f3 que desayunos de estilo mediterr\u00e1neo (con aceite de oliva y nueces), combinados con actividad f\u00edsica por la tarde, redujeron los eventos cardiovasculares entre el 25% a 30% en comparaci\u00f3n con los grupos de control.<\/p>\n\n\n\n<p>Se destaca tambi\u00e9n la importancia de mantener rutinas nocturnas saludables \u2014evitando el alcohol y el uso de pantallas al menos dos horas antes de dormir\u2014 para mejorar la calidad del sue\u00f1o y favorecer una coagulaci\u00f3n sangu\u00ednea adecuada.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, uno de los pilares es la alimentaci\u00f3n saludable. Seg\u00fan el m\u00e9dico, \u201cun cambio, por ejemplo, en los h\u00e1bitos alimenticios podr\u00eda ser muy beneficioso\u201d. Recomienda incrementar el consumo de alimentos naturales y reducir aquellos que favorecen el aumento de peso y el descontrol metab\u00f3lico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cEl consumo en frecuencia m\u00e1s alta, por ejemplo, de vegetales, de frutas, disminuci\u00f3n del consumo la ingesta de carbohidratos, por ejemplo, o la disminuci\u00f3n del consumo de grasas\u201d. Asimismo, advierte que \u201cfrituras podr\u00e1n hacer dentro de nuestros h\u00e1bitos que mejoren un poco en estos factores de riesgo\u201d, haciendo \u00e9nfasis en la necesidad de limitar este tipo de preparaciones.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La actividad f\u00edsica es otro factor determinante. El sedentarismo est\u00e1 estrechamente ligado a la obesidad, la hipertensi\u00f3n y la diabetes, condiciones que predisponen al ACV.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cHabr\u00e1 otros factores que pueden ser modificados dentro de los h\u00e1bitos diarios o cotidianos que son la actividad f\u00edsica. Se recomienda 30 minutos por d\u00eda de ejercicio moderado. Incluso para quienes no disponen de mucho tiempo, si podemos acudir y hacer estos ejercicios o esta actividad f\u00edsica durante 15 minutos por d\u00eda e incrementamos la actividad, posiblemente pueda ayudar igual a reducir los factores de riesgos o la probabilidad de que nosotros suframos este tipo de enfermedad\u201d, sostiene el acad\u00e9mico.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>De esta manera, el ACV no es un evento inevitable. La adopci\u00f3n de h\u00e1bitos saludables, una alimentaci\u00f3n equilibrada y la pr\u00e1ctica regular de actividad f\u00edsica pueden reducir de manera significativa el riesgo. Como destaca el especialista, la clave est\u00e1 en reconocer los factores de riesgo y actuar a tiempo, transformando el estilo de vida en un aliado fundamental para la salud cerebral y la calidad de vida.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cambios en el estilo de vida pueden reducir significativamente el riesgo de ACV o derrame cerebral. Una alimentaci\u00f3n saludable, actividad f\u00edsica regular y el control de factores como obesidad, hipertensi\u00f3n y diabetes son claves para prevenir este evento y mejorar la salud cerebral.<\/p>","protected":false},"author":51,"featured_media":711139,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[],"class_list":["post-711138","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/711138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/51"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=711138"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/711138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":711140,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/711138\/revisions\/711140"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/711139"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=711138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=711138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=711138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}