{"id":708858,"date":"2025-10-09T19:10:33","date_gmt":"2025-10-09T23:10:33","guid":{"rendered":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/?p=708858"},"modified":"2025-10-09T19:10:37","modified_gmt":"2025-10-09T23:10:37","slug":"dormir-poco-destruye-el-cerebro-asi-afecta-la-falta-de-sueno-a-tu-salud-mental-y-fisica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/blog\/dormir-poco-destruye-el-cerebro-asi-afecta-la-falta-de-sueno-a-tu-salud-mental-y-fisica\/","title":{"rendered":"Dormir poco destruye el cerebro: as\u00ed afecta la falta de sue\u00f1o a tu salud mental y f\u00edsica"},"content":{"rendered":"<p>Dormir es mucho m\u00e1s que un descanso diario; es un proceso vital que permite al cerebro reparar conexiones neuronales, fijar memorias y mantener el equilibrio del organismo. No dormir lo suficiente, en cambio, interrumpe estas funciones esenciales y abre la puerta a un deterioro progresivo que afecta tanto la salud mental como f\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cEl insomnio es un trastorno cuantitativo del sue\u00f1o que tiene muchas causas, pero lo importante es que es muy perjudicial para nosotros, porque disminuye la cantidad de horas de sue\u00f1o. Por higiene mental, lo normal deber\u00eda ser de seis a ocho horas diarias para una persona adulta\u201d, se\u00f1ala Pedro Aramayo, docente de la carrera de Psicolog\u00eda de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) considera al insomnio un problema de salud p\u00fablica que afecta al 40% de la poblaci\u00f3n mundial. No se trata solo de \u201cdormir mal\u201d: es un trastorno que provoca despertares frecuentes, dificultades para conciliar el sue\u00f1o y sensaci\u00f3n constante de fatiga.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Aramayo, esto impacta directamente en el rendimiento, el estado de \u00e1nimo y el bienestar general, porque \u201cel insomnio, adem\u00e1s de ser un indicador de varias enfermedades, es uno de los factores que m\u00e1s contribuye en el deterioro de la calidad de vida de las personas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los efectos son m\u00faltiples. La falta de descanso altera la producci\u00f3n de neurotransmisores como la melatonina y la adenosina, responsables de inducir el sue\u00f1o. \u201cEl insomnio se produce por una alteraci\u00f3n biol\u00f3gica de la adenosina o por el d\u00e9ficit de melatonina, que empieza a tener actividad hacia el final de la tarde para inducir lo que va a ser el sue\u00f1o\u201d, explica el psic\u00f3logo.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, investigaciones de la Universidad Polit\u00e9cnica de Marche (Italia) revelan que la privaci\u00f3n de sue\u00f1o activa mecanismos autodestructivos en el cerebro: las c\u00e9lulas gliales, que normalmente eliminan desechos y sinapsis d\u00e9biles, se vuelven hiperactivas y comienzan a destruir conexiones neuronales esenciales. Incluso una sola noche sin dormir incrementa esta actividad, mientras que el insomnio cr\u00f3nico acelera el deterioro, generando efectos similares al envejecimiento prematuro y aumentando el riesgo de desarrollar Alzheimer o demencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las consecuencias tambi\u00e9n se sienten en lo cotidiano. Quienes padecen insomnio pueden presentar agotamiento permanente, problemas de concentraci\u00f3n, irritabilidad, p\u00e9rdida de memoria, depresi\u00f3n, ansiedad e incluso alteraciones f\u00edsicas como p\u00e9rdida de peso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cSi no son tratadas a tiempo, las personas con insomnio pueden tener mayores complicaciones a nivel psicol\u00f3gico\u201d, advierte Aramayo.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, dormir entre siete y nueve horas diarias no solo permite mantener una buena memoria y concentraci\u00f3n, sino que protege las funciones cerebrales, fortalece el sistema inmunol\u00f3gico y previene trastornos neurol\u00f3gicos a futuro. Los expertos recalcan que el sue\u00f1o debe ser considerado un pilar de la salud, tan importante como la alimentaci\u00f3n balanceada y el ejercicio f\u00edsico.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>C\u00f3mo dormir mejor: consejos pr\u00e1cticos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dormir bien es posible si se adoptan h\u00e1bitos saludables. La Asociaci\u00f3n Argentina de Medicina del Sue\u00f1o recomienda:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mantener horarios regulares<\/strong>: acostarse y levantarse siempre a la misma hora ayuda a estabilizar el reloj biol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuidar el ambiente<\/strong>: dormir en espacios tranquilos, aireados y libres de est\u00edmulos favorece el descanso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Evitar estimulantes<\/strong>: no consumir caf\u00e9, t\u00e9 ni mate despu\u00e9s de las 17:00, y suspender pantallas al menos dos horas antes de dormir, ya que la luz azul afecta la producci\u00f3n de melatonina.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hacer ejercicio con moderaci\u00f3n<\/strong>: la actividad f\u00edsica regular mejora el sue\u00f1o, pero debe realizarse lejos de la hora de acostarse.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Alimentaci\u00f3n equilibrada<\/strong>: evitar comidas pesadas cerca de la hora de dormir previene molestias digestivas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>T\u00e9cnicas de relajaci\u00f3n y mindfulness<\/strong>: la respiraci\u00f3n profunda, la meditaci\u00f3n o el yoga ayudan a reducir la ansiedad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Terapia cognitivo-conductual (TCC)<\/strong>: en casos cr\u00f3nicos, este enfoque ayuda a cambiar h\u00e1bitos y pensamientos negativos sobre el sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Dormir no es un lujo ni un simple h\u00e1bito: es una necesidad biol\u00f3gica que sostiene nuestra salud cerebral y emocional. Aramayo advierte que descuidarlo puede tener consecuencias irreversibles. La ciencia lo confirma: dormir poco no solo agota, tambi\u00e9n destruye al cerebro de a pocos.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dormir poco da\u00f1a el cerebro: la falta de sue\u00f1o afecta la salud mental, acelera el envejecimiento y aumenta el riesgo de Alzheimer.<\/p>","protected":false},"author":50,"featured_media":708859,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[53,1422,240,124,2944,242],"class_list":["post-708858","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","tag-educacion","tag-innovacion-en-educacion","tag-psicologia","tag-salud","tag-salud-mental","tag-unifranz"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708858","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=708858"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708858\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":708860,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708858\/revisions\/708860"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/708859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=708858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=708858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=708858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}