{"id":708813,"date":"2025-10-08T17:53:13","date_gmt":"2025-10-08T21:53:13","guid":{"rendered":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/?p=708813"},"modified":"2025-10-08T17:53:23","modified_gmt":"2025-10-08T21:53:23","slug":"la-revolucion-de-las-aceras-pequenos-arboles-grandes-cambios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/blog\/la-revolucion-de-las-aceras-pequenos-arboles-grandes-cambios\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n de las aceras: peque\u00f1os \u00e1rboles, grandes cambios"},"content":{"rendered":"<p>En diferentes ciudades de Bolivia y el mundo los espacios verdes no siempre abundan. Aceras estrechas en las que el cemento avanza sin dejar espacio a la tierra y la vegetaci\u00f3n son parte de un paisaje que poco a poco se ti\u00f1e de gris.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, una revoluci\u00f3n silenciosa podr\u00eda gestarse en los lugares menos pensados: las aceras, las jardineras y las plazas.&nbsp; Frente a la expansi\u00f3n del cemento, el proyecto Ciudades Verdes, impulsado por la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, hace un llamado a plantar, cuidar y reconectar con la naturaleza. Y todo podr\u00eda empezar con un solo \u00e1rbol frente a una casa.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El verde que cabe en una vereda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cHay que entender qu\u00e9 es un \u00e1rea o espacio verde. Puede ser una plaza, las jardineras, los espacios municipales, las \u00e1reas de conservaci\u00f3n&nbsp; o incluso las aceras donde deber\u00eda haber \u00e1rboles para cubrir la necesidad de los habitantes\u201d, explica Marco Antonio Mart\u00ednez Uriarte, jefe de la Unidad de Biodiversidad y Conservaci\u00f3n del Gobierno Municipal de La Paz.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Su afirmaci\u00f3n rompe con una idea extendida: que las \u00e1reas verdes solo existen en parques o reservas. En realidad, dice, cada metro cuadrado con vegetaci\u00f3n en la ciudad cuenta, incluso el peque\u00f1o tri\u00e1ngulo de tierra frente a un muro o el borde de una vereda donde a\u00fan puede crecer una ra\u00edz.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La Paz, se\u00f1ala Mart\u00ednez, cuenta con 21 \u00e1reas protegidas y m\u00e1s de 700 plazas, pero el desaf\u00edo no est\u00e1 solo en los grandes espacios, sino en activar los peque\u00f1os. \u201cLo que tenemos que generar \u2014afirma\u2014 es que un \u00e1rbol o dos \u00e1rboles puedan servir tranquilamente para una persona o una familia. Es importante que todas nuestras avenidas y calles tengan un \u00e1rbol\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Esa frase \u2014\u201cun \u00e1rbol para una familia\u201d\u2014 resume el esp\u00edritu de una revoluci\u00f3n urbana desde lo cotidiano, donde el cambio clim\u00e1tico se combate con gestos simples, pero sostenidos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El cemento como enemigo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Mart\u00ednez reconoce que el problema no es la falta de \u00e1rboles disponibles, sino la resistencia ciudadana. \u201cMuchos vecinos tienen la acera y no quieren que se coloque un \u00e1rbol. Lo tapan los espacios.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno no es exclusivo de La Paz. En ciudades de todo el continente, las veredas se sellan con cemento como s\u00edmbolo de orden y modernidad. Pero ese mismo \u201cprogreso\u201d termina asfixiando el suelo, eliminando la sombra y multiplicando el calor.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La cultura del cemento \u2014que asocia la limpieza con la ausencia de naturaleza\u2014 ha provocado calles cada vez m\u00e1s \u00e1ridas. La consecuencia se mide en grados: las zonas sin vegetaci\u00f3n pueden alcanzar temperaturas 5 a 10 \u00b0C m\u00e1s altas que aquellas con \u00e1rboles, adem\u00e1s de generar estr\u00e9s t\u00e9rmico y contaminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"La revoluci\u00f3n de las aceras: c\u00f3mo un \u00e1rbol puede cambiar tu ciudad \ud83c\udf33\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/7W3Qvom5VFQ?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cUn \u00e1rbol es algo importante para la resiliencia y la adaptaci\u00f3n de nosotros al cambio clim\u00e1tico\u201d, recuerda Mart\u00ednez. Su mensaje no es t\u00e9cnico, sino urgente. Y es que la vegetaci\u00f3n urbana es una infraestructura viva para enfrentar el calentamiento global.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Sembrar no basta: el arte est\u00e1 en cuidar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El funcionario insiste en que plantar un \u00e1rbol es apenas el inicio. \u201cCuando realizamos campa\u00f1as, siempre un individuo muere. Como individuo me refiero a la especie vegetal; entonces necesitamos reponerlo. A eso nosotros, los agr\u00f3nomos, le decimos el refallo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El concepto, poco conocido fuera del \u00e1mbito forestal, revela una verdad inc\u00f3moda: la mayor\u00eda de las campa\u00f1as de arborizaci\u00f3n urbana fracasan porque no hay seguimiento. Se plantan \u00e1rboles para la foto, pero se olvidan antes de que echen ra\u00edces.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cA una especie hay que alimentarla. No solamente es colocarla y dejarla, sino que tenemos que colocar abonos cada cierto tiempo\u201d, explica.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que queda claro es que sembrar es un acto de compromiso, no de evento. Y en las ciudades, ese compromiso deber\u00eda ser compartido entre autoridades, instituciones y vecinos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Educaci\u00f3n verde para plantar conocimiento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Plantar \u00e1rboles y cuidarlos es m\u00e1s que jardiner\u00eda, es formar ciudadanos conscientes del valor del verde urbano. Para ello la alianza entre educaci\u00f3n y ambiente podr\u00eda ser el camino para muchas ciudades, donde las nuevas generaciones ya comprenden que un \u00e1rbol frente a casa no s\u00f3lo da sombra, sino tambi\u00e9n identidad y comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Experiencias en diferentes ciudades demuestran que la transformaci\u00f3n ambiental empieza en las veredas, cuando los habitantes se apropian del espacio y lo vuelven vivo. En barrios pace\u00f1os, colectivos ambientales ya replican esa pr\u00e1ctica con campa\u00f1as de adopci\u00f3n de \u00e1rboles, tal como ocurre con Ciudades Verdes.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>No se trata solo de \u201ctener m\u00e1s parques\u201d, sino de redescubrir el potencial verde de cada metro urbano: una acera, un patio, una escuela. Si cada familia plantara un \u00e1rbol y lo cuidara, las ciudades cambiar\u00edan no solo su paisaje, sino tambi\u00e9n su temperatura y su aire.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n de las aceras no requiere grandes presupuestos ni decretos, sino voluntad y conciencia. Cada \u00e1rbol plantado frente a casa es una promesa de futuro, una resistencia verde ante el cemento.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 la transformaci\u00f3n urbana m\u00e1s profunda no se mida en metros cuadrados de parques, sino en la sombra que proyecta un \u00e1rbol en la vereda, plantado por manos vecinas que decidieron que su ciudad deb\u00eda volver a respirar.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La revoluci\u00f3n de las aceras: el proyecto Ciudades Verdes de Unifranz busca reconectar a la gente con la naturaleza desde su vereda.<\/p>","protected":false},"author":53,"featured_media":708816,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[3076,420,5814,11397,53,1422,270,370,4838,242],"class_list":["post-708813","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","tag-aprende-haciendo","tag-cambio-climatico","tag-ciudades-sostenibles","tag-ciudades-verdes","tag-educacion","tag-innovacion-en-educacion","tag-medio-ambiente","tag-resiliencia","tag-sostenibilidad","tag-unifranz"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/53"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=708813"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708813\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":708819,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708813\/revisions\/708819"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/708816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=708813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=708813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=708813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}