{"id":708234,"date":"2025-09-16T17:58:24","date_gmt":"2025-09-16T21:58:24","guid":{"rendered":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/?p=708234"},"modified":"2025-09-16T18:21:52","modified_gmt":"2025-09-16T22:21:52","slug":"como-reducir-el-riesgo-de-cancer-colorrectal-con-habitos-saludables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/blog\/como-reducir-el-riesgo-de-cancer-colorrectal-con-habitos-saludables\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo reducir el riesgo de c\u00e1ncer colorrectal con h\u00e1bitos saludables"},"content":{"rendered":"<p>El c\u00e1ncer colorrectal (CCR) es una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial, y Bolivia no es la excepci\u00f3n. Seg\u00fan el Observatorio Global de C\u00e1ncer (Globocan), la tasa de incidencia estimada de c\u00e1ncer colorrectal en Bolivia es de 6 por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, estos casos pueden prevenirse o detectarse en etapas tempranas si se adoptan h\u00e1bitos saludables y se realizan controles m\u00e9dicos adecuados.<\/p>\n\n\n\n<p>La prevenci\u00f3n, junto con el diagn\u00f3stico precoz y la evitaci\u00f3n de los factores de riesgo, es necesaria para reducir el impacto de esta enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Luis Reyes, docente de la carrera de Medicina de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, sostiene que es importante la prevenci\u00f3n y la educaci\u00f3n sobre los factores de riesgo como medidas esenciales para reducir la incidencia de esta afecci\u00f3n y mejorar la calidad de vida de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cMuchos tipos de c\u00e1ncer son conocidos como asesinos silenciosos debido a su naturaleza inicialmente asintom\u00e1tica, que puede hacer dif\u00edcil su detecci\u00f3n en etapas iniciales. Por eso, en materia de salud, siempre es posible hablar de medicina preventiva\u201d, explica el acad\u00e9mico.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la American Cancer Society, se han identificado factores de riesgo que influyen en el desarrollo del c\u00e1ncer colorrectal, los cuales se clasifican en dos categor\u00edas: modificables y no modificables.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Factores modificables<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchos factores relacionados con el estilo de vida han sido vinculados al c\u00e1ncer colorrectal. De hecho, m\u00e1s de la mitad de todas las afecciones colorrectales est\u00e1n relacionadas con factores de riesgo que se pueden cambiar, como:<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Alimentaci\u00f3n poco saludable: Llevar una dieta alta en grasas (especialmente las poliinsaturadas), con muchas carnes rojas procesadas y poca cantidad de fibra, frutas y verduras puede aumentar el riesgo de c\u00e1ncer colorrectal. Tambi\u00e9n puede ser perjudicial una dieta baja en calcio, potasio y vitaminas C y E, as\u00ed como un consumo excesivo de alcohol y poca vitamina D.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Obesidad y falta de actividad f\u00edsica: Tener sobrepeso y llevar una vida sedentaria est\u00e1n directamente relacionados con un mayor riesgo de desarrollar este tipo de c\u00e1ncer. Se ha comprobado que reducir la cantidad de calor\u00edas que se consume ayuda a disminuir el crecimiento de c\u00e9lulas tumorales.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Consumo de alcohol y tabaco: El alcohol, incluso en cantidades moderadas, es un agente cancer\u00edgeno que incrementa el riesgo de c\u00e1ncer colorrectal. Por eso, se recomienda no tomar m\u00e1s de una bebida alcoh\u00f3lica al d\u00eda en mujeres y dos en hombres. El tabaco tambi\u00e9n puede influir, aunque algunos estudios no han encontrado una relaci\u00f3n tan clara.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Diabetes tipo 2: Las personas con esta enfermedad tienen un mayor riesgo de desarrollar c\u00e1ncer colorrectal debido a los altos niveles de insulina en el cuerpo. Adem\u00e1s, la diabetes tipo 2 comparte factores de riesgo como la obesidad y el estilo de vida poco saludable.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, los factores no modificables tienen que ver con condiciones gen\u00e9ticas, antecedentes familiares y caracter\u00edsticas demogr\u00e1ficas, sobre los cuales no se puede intervenir directamente, pero s\u00ed se pueden tener en cuenta para una detecci\u00f3n temprana y seguimiento oportuno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Factores no modificables<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estos factores no se pueden alterar, pero su conocimiento permite una vigilancia m\u00e1s estricta:<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Edad: El riesgo de desarrollar c\u00e1ncer colorrectal aumenta considerablemente despu\u00e9s de los 50 a\u00f1os. De hecho, m\u00e1s del 90 % de los casos se dan en personas mayores de esa edad, y la edad promedio en la que suele aparecer es alrededor de los 70 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Antecedentes familiares: Tener un familiar cercano, como padres, hermanos o hijos, que haya tenido c\u00e1ncer colorrectal duplica el riesgo de padecerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Historial m\u00e9dico personal: Las personas que han tenido p\u00f3lipos adenomatosos (formaciones anormales en el colon) o enfermedades inflamatorias del intestino, como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, tambi\u00e9n tienen un riesgo mayor de desarrollar c\u00e1ncer colorrectal.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00c1lvaro Eyzaguirre, tambi\u00e9n docente de la carrera de Medicina en Unifranz, reflexiona: \u201cLa ausencia de s\u00edntomas no quiere decir ausencia de enfermedades. Es muy probable que estos procesos oncol\u00f3gicos se presenten incluso sin s\u00edntomas, los cuales se desarrollan posteriormente con la agravaci\u00f3n del cuadro\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La prevenci\u00f3n temprana comienza con una alimentaci\u00f3n equilibrada: aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, mientras se reduce el consumo de carnes procesadas y alimentos ultraprocesados. El ejercicio f\u00edsico regular, mantener un peso saludable y evitar el tabaco y el alcohol son pilares para proteger la salud del colon.<\/p>\n\n\n\n<p>El chequeo m\u00e9dico preventivo es esencial. Las evaluaciones sistem\u00e1ticas dise\u00f1adas para detectar posibles problemas de salud antes de que aparezcan s\u00edntomas evidentes \u2014como la colonoscopia\u2014 permiten detectar p\u00f3lipos (peque\u00f1os crecimientos en el colon) antes de que se conviertan en c\u00e1ncer.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan las recomendaciones m\u00e9dicas internacionales, estas evaluaciones deber\u00edan comenzar entre los 45 y 50 a\u00f1os, o antes si existen antecedentes familiares. Adem\u00e1s, existen pruebas menos invasivas, como el test de sangre oculta en heces, que sirven como primer paso para identificar riesgos.<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma manera, es fundamental estar atentos a los s\u00edntomas de alerta, como: sangrado rectal, cambios persistentes en el ritmo intestinal, p\u00e9rdida de peso inexplicable, anemia o dolor abdominal prolongado. Aunque estos s\u00edntomas pueden tener otras causas, su presencia justifica una evaluaci\u00f3n m\u00e9dica inmediata.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cLa prevenci\u00f3n y la detecci\u00f3n temprana son armas poderosas en la lucha contra el c\u00e1ncer. Al tomar medidas proactivas, como conocer los factores de riesgo, mantener un estilo de vida saludable y someterse a revisiones m\u00e9dicas regulares, las personas pueden reducir significativamente su riesgo de desarrollar esta enfermedad\u201d, concluye Reyes.<\/p>\n<\/blockquote>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El c\u00e1ncer colorrectal en Bolivia puede prevenirse con h\u00e1bitos saludables, detecci\u00f3n temprana y chequeos m\u00e9dicos. La prevenci\u00f3n y educaci\u00f3n son clave para reducir su incidencia.<\/p>","protected":false},"author":51,"featured_media":708235,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[266,11030,11246,9680,1422,49,10375,124,242],"class_list":["post-708234","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","tag-bolivia","tag-cancer-2","tag-cancer-colorrectal","tag-habitos-saludables","tag-innovacion-en-educacion","tag-medicina","tag-prevencion-de-riesgos","tag-salud","tag-unifranz"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/51"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=708234"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708234\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":708236,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708234\/revisions\/708236"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/708235"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=708234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=708234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unifranz.edu.bo\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=708234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}